Alimentación

Mercurio en el pescado, ¿ha dejado de ser un alimento saludable?

Mariola Báez

Domingo 21 de abril de 2019

2 minutos

La presencia de metilmercurio en grandes pescados aconseja su consumo moderado en casos determinados

Pescado y mercurio, una mala combinación (Bigstock)

Tal como señala la Fundación Española del Corazón, el pescado y, especialmente el azul, es un alimento imprescindible en la dieta por los múltiples nutrientes beneficiosos que aporta al organismo, entre los que destacan los ácidos grasos saludables como el Omega 3.

Del mismo modo, también es cierto que, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Organización de las Naciones Unidad para la Agricultura y la Alimentación (FAO) alertan de la creciente presencia de sustancias contaminantes en los peces de gran tamaño, algo provocado, fundamentalmente, por el deterioro y la contaminación del medio marino.

El hecho de que ejemplares de especies de gran tamaño, como el pez espada, el tiburón o el atún rojo, retengan en sus tejidos un contenido destacable de metales pesados, concretamente de metilmercurio, ha hecho poner sobre aviso a los distintos organismos nacionales e internacionales responsables de ofrecer, al conjunto de la población, una alimentación saludable. En los últimos años, se ha rebajado la cantidad de metilmercurio considerada aceptable para garantizar que, en ningún caso, puedan sobrepasarse las cantidades que el organismo puede aceptar sin poner en riesgo la salud.

¿Qué precauciones tomar para una ingesta de pescado azul saludable?

Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y niños pequeños son los más susceptibles de padecer las consecuencias negativas de una excesiva ingesta de metales pesados a través de los alimentos, pero, en general, este metal no es bueno para nadie. Tal y como señala la OMS, el mercurio, en una de sus formas como es el metilmercurio, que es el que presentan los grandes peces, puede suponer riesgos para el sistema nervioso central y periférico y también estar relacionado con afecciones diversas, desde aquellas relativas al aparato digestivo, hasta otras que pudieran afectar a los riñones o al sistema respiratorio.

No hay que ser alarmistas ni renunciar a los múltiples beneficios del pescado, porque las distintas administraciones velan para hacer efectivas las recomendaciones de la FAO que establecen que la ingesta de metilmercurio debe rebajarse a un máximo de 1,6 ug (microgramos) por kilogramo a la semana, especialmente para mujeres embarazadas, como forma eficaz de prevenir el correcto desarrollo del feto.

El mismo objetivo persiguen las recomendaciones de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), que reitera que la calidad de la proteína que aporta el pescado, así como los nutrientes esenciales que aporta, hacen que siga siendo un alimento básico en la alimentación de la población en general del que no hay que prescindir.

0

No hay comentarios ¿Te animas?