Avances

Una nueva terapia para la forma común de eccema: ¿también válida para los mayores?

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Lunes 25 de noviembre de 2019

6 minutos

Un tratamiento pionero que ataca a la molécula responsable de esta patología de la dermis

Una nueva terapia para la forma común de eccema: ¿también válida para los mayores?
Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Lunes 25 de noviembre de 2019

6 minutos

Se calcula que entre un 2% y un 10% de los adultos (hasta un 30% en el caso de menores) sufren algo tan común como el eccema; una patología de la piel que muestra sus signos más evidentes en forma de aparición de una serie de manchas rojas en esa superficie cutánea acompañadas de un picor muy intenso que hace que uno no pueda parar a la hora de rascarse.

Un buen paso en la dirección correcta

Con este panorama tan molesto, todo lo que sean avances para frenar esta enfermedad son bien recibidas. Es el caso de una nueva terapia que hemos conocido y cuyos autores esperan que sea muy satisfactoria. Por ahora, se está probando en diversos ensayos clínicos con pacientes en la Universidad de Oxford (@UniofOxford). En concreto, este nuevo tratamiento se está probando con cerca de 300 de pacientes con eccema, de los cuales en una docena de ellos ya se han visto resultados prometedores. Etokimab es el nombre que reciba esta nueva terapia que se dirige al tratamiento del eccema común. 

Por ahora, en relación a los pocos datos que se han obtenido, estos expertos apuntan a que esa dermatitis atópica puede llegar a tratarse gracias a esta aplicación terapéutica que ataca a una molécula de señalización inmune llamada IL-33. De esta manera se ataja el problema de una manera más concreta y se pueden aliviar los efectos secundarios que tienen otro tipo de medicamentos que actualmente se emplean para el eccema común. Por lo tanto, es una buena y positiva noticia también para aquellas personas mayores que cuentan con este problema en su piel. 

Una nueva terapia para la forma común de eccema: ¿también válida para los mayores?

"En este ensayo clínico es la primera vez que analizamos cómo el bloqueo de IL-33 puede ayudar a los pacientes con dermatitis atópica y hemos descubierto que experimentaron una mejoría significativa en sus síntomas después de una dosis única", explican con entusiasmo estos investigadores que todavía se muestran cautelosos antes de poner la etiqueta de "cura" definitiva a esta terapia. 

"Estos resultados son solo muy preliminares y debemos ser cautelosos, pero actualmente estamos probando la terapia en un ensayo aleatorio doble ciego más grande en personas con dermatitis atópica y esperamos ver los resultados pronto. Estamos hablando de terapias que son exquisitamente específicas en lo que apuntan y tienen el potencial de ayudar a los pacientes y ayudarnos a comprender mejor la enfermedad".

Las peculiaridades de esta enfermedad cutánea

Calor, escozor, presencia de ampollas que pueden llegar a supurar (formando costras o escamas) y enrojecimiento. Estamos hablando de una enfermedad de la piel cuyo origen se encuentra en un tipo alérgico o microbiano (es decir, por algún tipo de bacteria o de microorganismo) y que puede tener diversos episodios. Así, puede que aparezca un brote de forma puntual o bien que el problema llegue a convertirse en crónico con lo que la piel aparece con aspecto seco y como más gruesa. 

Así pues, básicamente podemos tener el eccema atópico, que se localiza sobre todo en los pliegues de las extremidades y que se suele asociar a otras patologías como asma, urticaria o rinitis, entre otras; o de contacto con sustancias tóxicas para la piel de ese paciente. Una vez confirmado el problema, el tratamiento pasa por una serie de medicamentos para, en un primer momento, evitar esa causa que ha originado el eccema; así como otra serie de terapias (sobre todo de uso tópico y en forma de cremas) para remitir esa molesta sintomatología

Pero de nada servirían todo tipo de tratamientos ni terapias innovadoras, como la que hemos descubierto en líneas anteriores, si no nos cuidamos y, lo que es más importante, no cuidamos nuestra piel. De ahí que resulten esenciales unos buenos hábitos preventivos de higiene a la hora de evitar todo tipo de sustancias que puedan irritar nuestras dermis, eligiendo prendas de ropa de algodón en lugar de sintéticas, haciendo uso de guantes siempre que sea necesario para frenar un posible contagio, además de tener cuidado con jabones o perfumes demasiado agresivos para nuestra piel. 

Una nueva terapia para la forma común de eccema: ¿también válida para los mayores?

También, a la hora de la ducha (especialmente en el caso de las personas mayores) es preferible no usar agua demasiado caliente y una vez terminado el baño, lo mejor es secarse bien con mucho cuidado. Nada de frotar; mejor unos golpes pequeños con la toalla para no irritar la piel. 

Otras recomendaciones, más a nivel práctico en el día a día, pasan por: 

  • Es importante que en casa haya un nivel de humedad suficiente. No hay nada peor para los pacientes con eccema que vivir en un ambiente demasiado seco.
  • Ten cuidado con las joyas que lleven níquel ya que es muy probable que te produzcan algunas reacciones.
  • Y nada de hacerse ese tipo de tatuajes que duran unos días. Esos pigmentos o tintes utilizados puede que no sean de calidad y te provoquen una alergia. 

Acciones que deben seguirse incluso cuando el brote de dermatitis haya aparecido, especialmente en los casos de personas mayores ya que algunos estudios relacionan la presencia del eccema en esta población adulta con una mayor prevalencia de fracturas o de lesiones de las articulaciones, así como otra serie de problemas a la hora de conciliar el sueño o de índole psicológico. 

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Victoria Herrero

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