Salud

Cinco alimentos que nos gustaría volver a probar

David Vargas

Lunes 23 de noviembre de 2020

1 minuto

Desde el Tulicrem hasta el Frigurón, hay sabores que no se olvidan

Cinco alimentos que nos gustaría volver a probar
David Vargas

Lunes 23 de noviembre de 2020

1 minuto

Nuestra sociedad ha cambiado mucho en los últimos 40 años y, con ella, también los gustos en muchos aspectos de nuestra vida: moda, decoración, tecnología y, cómo no, alimentación. Todos recordamos productos de nuestra infancia o juventud que acabaron desapareciendo con los años y de los que, de repente, nos acordamos un día y nos entra la nostalgia. Los queremos recuperar, pero ya no los encontramos en los estantes de nuestros supermercados. Quedarán grabados para siempre en nuestra memoria y, por supuesto, en nuestras papilas gustativas. Imposible olvidar la mortadela Revilla de Popeye que tantos y tanto bocadillos llenó; o el palodul, esa especie de tronquito dulce con sabor a regaliz que masticábamos sin parar y que duraba tanto como un chicle. Hablando de chicles, ¿por qué tuvieron que desaparecer los chicles Cheiw de fresa ácida o el Bang Bang? La vida es injusta. Repasaremos a continuación otros productos imborrables que nos hicieron más felices.

Yogures Chamburcy

Chamburcy

Marca francesa de lácteos que acabó comprando el grupo Nestlé en los años 70. Al principio los tenían naturales y de pomelo; posteriormente, añadieron más sabores: vainilla, fresa y plátano. En los 80, tuvieron tanto éxito que ampliaron la familia con otros postres más golosos: el flan de huevo y leche (se llamaba Flanby) y las natillas. Su eterna rival fue Danone, aunque también Yoplait y PMI, esta última del grupo Pascual y desaparecida en 2009. Nestlé acabó haciendo lo mismo con Chamburcy: al cabo de los años la absorbió como marca propia y desapareció de los estantes del supermercado como tal.

Ruffles Bravas

Ruffles

La marca Matutano lanzó al mercado a principios de los años 90 una gama de sabores de sus conocidas patatas onduladas: jamón, barbacoa, kétchup y, sin duda las mejores, bravas. Estas últimas tenían un ligero sabor picante que las hacía especialmente adictivas y muy populares. De todas ellas solo han permanecido las de sabor jamón, y es una lástima porque estaban buenas y crujían como las que más. Las dejaron de hacer de la noche a la mañana y una legión incondicional de seguidores nos quedamos huérfanos de repente.

TaB

TaB

Bebida refrescante baja en calorías y sin cafeína de la compañía Coca-Cola que hizo fortuna en los años ochenta. Hace años que no la veo en ninguna parte, pero al parecer todavía puede encontrarse en alguna gran superficie. Igualmente la hemos incluido en la lista porque está de actualidad. Por desgracia, la empresa comercializadora de este producto ha decidido retirarla definitivamente del mercado después de 57 años. No sé si podremos recuperarnos de este golpe; el mundo ya no volverá a ser el mismo sin TaB.

Bimbocao

Bimbocao

El Bimbocao fue la respuesta de Bimbo a Panrico en su intento por destronar al mítico Bollycao, pero le fue imposible: pese a estar buenísimo —al menos así ha quedado grabado en mi memoria— este producto desapareció para enfado de muchas madres —y niños—, que preferían esta versión más económica del panecillo relleno con crema de chocolate. Siempre se van los mejores…

Frigurón

Frigurón

La casa fabricante de este helado, Frigo, tuvo la genial idea de promocionar, aprovechando el éxito de la película Tiburón, de Spielberg, un helado de hielo con la forma de este temido escuálido. Juntó el nombre de la marca con el del animal y salió el Frigurón, que era de color azul y tenía un ligero sabor a piña. No sé cómo irían las ventas de este producto, pero puedo dar fe que los veranos de mi niñez no serían lo mismo sin este helado. Y así, como quien no quiere la cosa, de una temporada a la otra, desapareció. Otros iconos de esa época como el Colajet, el Drácula o el Twister todavía se encuentran, ¿por qué este no?

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