Salud

La contaminación del aire eleva el riesgo de desarrollar cáncer un 11%

Miriam Gómez Sanz

Sábado 25 de abril de 2026

5 minutos

Un informe alerta del impacto en salud y pide medidas urgentes

La contaminación del aire eleva el riesgo de cáncer un 11%. Fuente: Europa Press.
Miriam Gómez Sanz

Sábado 25 de abril de 2026

5 minutos

Respirar aire contaminado puede tener consecuencias muy serias a largo plazo. La exposición continuada a altos niveles de partículas finas PM2.5 aumenta en un 11% el riesgo de desarrollar cáncer de hígado, colorrectal, riñón, pulmón y vejiga. 

En concreto, vivir en entornos con alta contaminación se asocia con un 32% más de incidencia de cáncer de hígado y un 18 % más de probabilidades de desarrollar cáncer colorrectal.

Además, esta exposición prolongada puede incrementar en un 12 % el riesgo de morir por cualquier tipo de cáncer. En algunos casos concretos, el aumento de mortalidad es aún mayor: un 20 % en cáncer de mama, un 14 % en cáncer de hígado y un 13 % en cáncer de pulmón.

Estos datos proceden del informe Aire limpio en el control del cáncer: una visión general de la evidencia, elaborado por la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) con el apoyo del Fondo para el Aire Limpio. El documento analiza 42 metaanálisis y revisiones científicas publicados entre 2019 y 2024.

Contaminación del aire en Murcia. Fuente: Europa Press.
Contaminación del aire en Murcia. Fuente: Europa Press.

 

El informe también analiza las partículas de mayor tamaño (PM10) y concluye que la exposición prolongada también eleva un 10% las probabilidad de desarrollar cáncer, un 13% las de mortalidad por cáncer de pulmón y un 11% las de cáncer de mama.

En conjunto, estos datos confirman que la contaminación atmosférica no solo influye en el cáncer de pulmón, sino que también está detrás de otras formas de la enfermedad y de muertes prematuras. Se estima, de hecho, que contribuye a unas 434.000 muertes relacionadas con el cáncer.

Vista de Granada que deja en evidencia la contaminación del aire en la ciudad. Fuente: Europa Press.
Vista de Granada que deja en evidencia la contaminación del aire en la ciudad. Fuente: Europa Press.

Un impacto desigual

"Hemos logrado grandes avances en la reducción de la mortalidad por cáncer, pero la contaminación del aire está socavando silenciosamente ese progreso. Es un riesgo del que nadie puede escapar y que afecta de manera desproporcionada a las mujeres, los niños y las personas que viven en la pobreza", ha alertado el director ejecutivo de la UICC, Cary Adams.

Según el informe, mujeres y niños expuestos al humo de combustibles sólidos en el hogar presentan un 69% más de riesgo de cáncer de pulmón, además de mayor probabilidad de sufrir cáncer de cuello uterino.

También están especialmente expuestos los trabajadores al aire libre y las personas que viven cerca de instalaciones industriales, muchas veces en comunidades con menos recursos económicos.

En los países de ingresos bajos y medios, la situación es aún más preocupante. Son los que soportan mayor carga de contaminación, cuentan con menos recursos para reducirla y tienen sistemas sanitarios menos preparados para afrontar el aumento previsto de casos de cáncer, que podría pasar de 20 millones en 2022 a 35 millones en 2050.

Episodio de contaminación atmosférica por quemas agrícolas en Cieza. Fuente: Europa Press.
Episodio de contaminación atmosférica por quemas agrícolas en Cieza. Fuente: Europa Press.

Llamamiento a actuar

Ante esta evidencia, los autores del informe consideran que hay base suficiente para actuar. Aunque más de 140 países cuentan con normas de calidad del aire, solo alrededor de un tercio las aplica de forma efectiva.

La UICC y el Fondo para el Aire Limpio piden reforzar y hacer cumplir estas normas, adaptarlas a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y avanzar hacia el objetivo de reducir a la mitad la mortalidad por contaminación en 2040 respecto a 2015.

También reclaman mejorar la vigilancia de la calidad del aire, abandonar progresivamente los combustibles fósiles y la biomasa y apostar por energías limpias. A ello se suman cambios en transporte y urbanismo, así como la incorporación de la calidad del aire en los planes de prevención del cáncer.

Como advierte la directora de Salud del Fondo para el Aire Limpio, Nina Renshaw, "el aire limpio es esencial tanto para la prevención del cáncer como para mejorar la supervivencia", y sin él, los avances logrados en investigación y tratamiento podrían verse comprometidos.

Sobre el autor:

Miriam Gómez Sanz

Redactor

… saber más sobre el autor