Salud

Dieta mediterránea, la mejor para controlar la diabetes tipo 2

Ignacio Casanueva

Jueves 4 de junio de 2020

3 minutos

Los productos ultraprocesados aportan el 80% del azúcar que consumimos

Dieta mediterránea frente a la diabetes tipo 2
Ignacio Casanueva

Jueves 4 de junio de 2020

3 minutos

Cuando hablamos de “Diabetes” puede que nos refiramos a una en concreto, pero con esta palabra englobamos a muchos tipos. La más común es la diabetes tipo 2 con al cual el cuerpo no produce o no usa bien la insulina. (Ésta es una hormona que ayuda a la glucosa a entrar en las células para darles energía). Sin la insulina los niveles de glucosa en la sangre son demasiado altos, por lo que con el tiempo puede causar problemas al corazón, ojos, riñones, nervios, encías y dientes.

Si tus análisis de sangre revelan unos niveles de azúcar por encima 100, obviamente no significa que tengas diabetes, pero sí es una señal de que el metabolismo está descontrolado. Ante esta situación habrá que prestar atención a la dieta, la principal solución para controlar los niveles de nuestro cuerpo.

Los profesionales recomiendan unánimemente optar por la dieta mediterránea ya que son muchos estudios los que prueban que este tipo de alimentación es el que mejor regula los niveles de glucosa en sangre y logra revertir la diabetes y la obesidad.

Aun así hay que destacar que en la dieta mediterránea original no hay azúcares de productos procesados. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja no superar los 25 g de azúcar diarios, pero la mayoría de la población toma bastante más.

Dieta mediterránea (Bigstock)

 

Una cifra que actualmente superamos porque no somos conscientes de la cantidad de azúcar oculta en los alimentos procesados de los cuales obtenemos ya el 80% de lo que necesitamos. No solamente dulces, sino también salados: bollería, salsas, platos precocinados. Por ejemplo, una lata de refresco con gas contiene hasta 40gr de azúcar.

Los alimentos ultraprocesados tienen diferentes tipos de nombres: dextrosa, fructosa, glucosa, maltosa, sacarosa, agave... Entre cinco y siete gramos de estos ingredientes ya equivalen a una bolsita de las que se utilizan para el café.

Siguiendo una dieta mediterránea, sin alteraciones, conseguiremos que nuestro cuerpo se acostumbre a tener unos niveles correctos y con ello funcionar de manera más eficiente y eficaz. Por ejemplo, con hidratos de carbono que estimulan el trabajo del páncreas y generan insulina.

Entre otros beneficios de esta dieta tan nuestra encontramos el equilibrio de los platos, al combinar hidratos con proteínas y vegetales (arroces, legumbres, hortalizas pescados...); el acompañamiento de una ensalada que porta antioxidantes y evita los picos de glucosa o la presencia de más pescado que carne.

Siempre hemos tenido en nuestra cocina la respuesta para mantener una salud de hierro. Confiemos en ella para que sea así durante mucho más tiempo.

Sobre el autor:

Ignacio Casanueva

Ignacio Casanueva es redactor especializado en temas de tecnología y salud.

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