Salud

El investigador García-Sastre explica por qué han aumentado los casos de coronavirus tras el verano

Pablo Recio

Lunes 16 de noviembre de 2020

1 minuto

García-Sastre es catedrático de la Universidad Mount Sinai de Nueva York

García-Sastre
Pablo Recio

Lunes 16 de noviembre de 2020

1 minuto

El investigador y catedrático de la Universidad Mount Sinai de Nueva York, Adolfo García-Sastre, especialista en el virus de la gripe y el coronavirus,​ entiende que España debería rebajar mucho su incidencia actual de casos de COVID para poder tener controlada la pandemia y realizar un rastreo eficaz. Por ello, no ve descartable el confinamiento total si las medidas adoptadas hasta ahora no rebajan los contactos sociales "drásticamente". 

PREGUNTA - Durante el verano se dijo que el coronavirus no era estacional pero, ¿por qué estamos viviendo un rápido aumento de casos con la llegada del otoño/invierno?

RESPUESTA - Parte de este aumento tan rápido no tiene que ver con el comportamiento de las personas, sino con la cantidad de contagios que existen en ese momento.

Después del confinamiento, el número de casos era muy bajo y se pusieron medidas de mitigación. Quizá no han sido suficientes, pero no subieron los casos de un modo dramático, lo hicieron poco a poco. Sin embargo, llega un momento en el que hay una mayor cantidad de contagios y, cuanto más suben, más difícil es controlarlos por rastreo, lo que hace que se disparen.

Por ello, si esto que ha pasado en otoño hubiese ocurrido durante el verano, y se hubiesen llevado los casos hasta un mínimo en diciembre, los contagios habrían tardado al menos tres meses en dispararse (hasta marzo). Y en ese momento, nos hubiésemos preguntado: ‘¿Qué ha pasado? ¿Por qué en invierno ha habido menos casos que en verano?’.

También es verdad que durante el invierno hay factores que contribuyen a que se pueda aumentar el número de infecciones, pero lo fundamental tiene que ver con que el confinamiento de la primera ola ha bajado los casos y, luego, han tardado en crecer otra vez. 

"Si cierras las ciudades por la noche, y la gente tiene las mismas interacciones nocturnas durante el día, es como si no hubieses hecho nada".

P.- ¿Cree que los confinamientos que se están haciendo en Europa han sido una medida acertada? 

R.- Todo depende del número de contactos que den lugar a posible infección y cuánto se reducen con las medidas que se están adoptando.

Si se disminuye drásticamente el número de contactos que tienen las personas –al menos 3 veces menos– se va a poder contener. Y cuanto más rápido se haga, más rápido se verá el impacto.

Pero claro, esto no tiene que ver con el virus, es una cuestión de cuánto reducen los contactos las medidas aplicadas. Y depende también del comportamiento de cada uno. Porque, por ejemplo, si cierras las ciudades por la noche y la gente tiene las mismas interacciones nocturnas durante el día, es como si no hubieses hecho nada. Todo depende de si las medidas reducen los contactos o no. Eso es lo importante. 

P.- ¿Ha fallado el rastreo en España? 

R.- En los sitios donde ha funcionado el rastreo se ha hecho de un modo electrónico. No ha sido tanto mediante personal, sino sabiendo qué movilidad se ha tenido en base a los datos de nuestros teléfonos. Eso funciona bien, pero supone una pérdida de privacidad, porque alguien tiene estar mirando con quién estás en todo momento. 

Entonces, ¿es algo que se puede imponer en Europa o en Estados Unidos? Pues tenemos un problema de marco legal, y es difícil. Pero si quieres hacer superefectivos los traceos de contactos, todo el mundo debería dejar acceso a su privacidad.

Y es un problema, ahora mismo, en la mayor parte de los sitios. A lo mejor si se hubiese aplicado un estado de emergencia y adoptado esta medida... Pero habría que ver cómo la población se lo hubiese tomado. Es fácil que eso no sea admitido como una solución y hay mucha gente que puede estar en contra de un cambio del marco legal.

Así que si no se puede hacer así, se debe realizar de forma manual y tener responsabilidad, por parte de los contagiados, para que te digan con quién han estado en contacto.    

"Hay que incrementar el número de medidas de mitigación que se habían puesto antes".

P.- Desde el punto de vista epidemiológico, ¿es útil confinar en los domicilios ahora para volver a abrir en Navidad? 

R.- Lo primero que hay que hacer es reducir el número de contagios para que sean manejables a través de diagnósticos, traceos y distanciamiento social. Es decir, hay que llegar a un número que sea similar al que había durante el final del confinamiento de la primera ola en España. Eso es lo primero.

Y lo segundo que tiene que ocurrir, es que hay que incrementar el número de medidas de mitigación que se habían puesto antes, para que no vuelva a pasar lo mismo. 

Así, si reducimos el número de contagios de un modo drástico a día 20 de diciembre, a lo mejor sigue habiendo casos, pero no aumentarán de una forma dramática: no se puede subir de 100 infecciones en Navidad a 100.000, aunque puede que se suba, durante la semana de Navidad, a 5.000, por ejemplo. Así que todo depende del número de casos que haya y, cuantos menos sean, más fácil será poderlos rastrear. 

Sin embargo, si se logran controlar los casos a final de noviembre y se abre; y luego, empezamos a hacer diagnósticos y rastreos; y posteriormente, van aumentando durante tres semanas de diciembre los casos; al final, cuando se llegue a un momento crítico, se juntarán por Navidades y tendremos una explosión.

Así que todo dependerá de la evolución del virus y de si se logra mantener a un nivel bajo o no. 

P.- ¿Es preocupante la transmisión por aerosoles? ¿Debemos tomar más precauciones? ¿Qué recomienda a los mayores?

R.- Las medidas que se utilizaron para mitigar –que al final no han logrado frenar el número de contagios– asumían que el virus se transmitía por aerosoles, porque sino, no tendría sentido llevar mascarilla sin síntomas y simplemente con distanciamiento de más de dos metros se podría frenar.

Ahora, se recomienda utilizarla en cualquier sitio, no sólo a menos de 2 metros. Así que en eso no ha cambiado mucho, ni debemos hacer nada distinto ahora que sabemos que se transmite por aerosoles. Hay que tomar las mismas medidas pero con más cantidad. 

Garcia Sastre, Adolfo 5

 

P.- ¿Por qué se están contagiando menos los mayores en esta segunda ola?

R.- Eso tiene que ver con que se han aplicado medidas de mitigación que no existían cuando esto empezó.

En la primera ola, se tomaron drásticas –con el confinamiento–, pero antes, no había nada. Y ahora, se están empezando a aumentar las medidas de mitigación –no se ha llegado a aplicar un confinamiento total aunque, a lo mejor, se tiene que llegar a eso–, y, por ello, se ha tardado más en llegar a estas cifras de contagios.

Es decir, se han tomado medidas que no han impedido que al final suban los contagios de un modo alarmante, pero sí que ha alargado el tiempo hasta que se considerase problemático.

Aun así, aunque los contagios no suben tan rápido como al principio, al final, si siguen subiendo y subiendo, van a causar los mismos problemas que antes. Por eso, se tienen que poner medidas más drásticas. 

 "Hay personas de 80 años que conservan un sistema inmune robusto".

P.- ¿Porqué las personas mayores tienen cuadros más graves de COVID? ¿Se sabe ya qué razones hay para esto?, al margen de las patologías de riesgo.

R.- Los procesos moleculares que dan lugar a una mayor severidad de la enfermedad se desconocen. Pero no es algo que no sea común. Por ejemplo, sabemos que las personas mayores son más susceptibles de tener cuadros severos del virus de la gripe. Y esto puede responder a distintos factores. Uno es la inmunosenescencia, es decir, no tienen un sistema inmune tan preparado para combatir enfermedades infecciosas como los jóvenes. Luego, está el propio envejecimiento que afecta a los órganos y los vuelve más frágiles. Y sabemos que una de las características de la COVID severa son manifestaciones sistémicas no sólo en el pulmón sino también en otros órganos. 

Pero no todo el mundo es igual. No todo el mundo tiene la misma salud. Hay personas de 80 años que conservan un sistema inmune robusto, fuerte y tienen buena función de órganos y, otros, que lo tienen muy frágil y eso hace que sean más vulnerables. Todo depende de cómo esté tu salud en relación a combatir enfermedades infecciosas en la edad que tienes.  

Pero vamos, es mucho más fácil que dentro del grupo de las personas mayores haya una proporción con un sistema inmune que no esté lo suficientemente preparado para combatir al virus. 

"Es muy importante que la gente se vacune. No sólo por la salud de las personas de los grupos de riesgo, sino porque si no se vacuna todo el mundo va a seguir habiendo problemas económicos".

P.- ¿Podremos empezar a vacunarnos en los próximos meses? ¿Qué le parece la noticia de que pronto podría distribuirse la vacuna de Pfizer?

R.- Los datos son muy buenos, son fenomenales y, seguramente, eso quiera decir que las vacunas son efectivas. Y es muy importante que, una vez que se hayan aprobado y que existan las dosis necesarias, la gente se vacune. No sólo por la salud de las personas de los grupos de riesgo, sino porque, si no se vacuna todo el mundo, va a seguir habiendo problemas económicos. Es decir, no se va a poder contener el virus y eso va a dar lugar a que la economía no pueda subir de nuevo en España debido a que no van a venir turistas. 

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