Medicina general

¿Qué es una biopsia hepática percutánea y en qué casos puede ser necesaria?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Domingo 6 de octubre de 2019

2 minutos

Esta prueba diagnóstica ayuda a evaluar el estado del hígado y a establecer un posible tratamiento

Biopsia hepática

Como ocurre con cualquier otra biopsia, el objetivo de aquellas que se realizan en el hígado, vía percutánea, es obtener una pequeña muestra de tejido para que pueda ser analizada y estudiada con el microscopio, aportando valiosa información sobre cualquier patología que pueda afectar a este órgano.

Especialistas de la Clínica Universidad de Navarra (@ClinicaNavarra) explican que la prueba suele hacerse en ingreso hospitalario no superior a las 24 horas. La punción en el hígado se lleva a cabo con anestesia local, dado que el paciente deberá seguir las instrucciones del médico durante la intervención, aguantando la respiración o soltando el aire cuando este se lo indique.

Patologías en las que esta prueba resulta de utilidad

El especialista puede indicar la conveniencia de realizar una biopsia hepática ante la necesidad de confirmar una enfermedad que pudiera estar dañando el hígado y establecer así un pronóstico acertado y un tratamiento lo más eficaz posible.

Determinar el grado de inflamación de un hígado afectado por una hepatitis vírica, verificar una cirrosis hepática, valorar cualquier posible lesión, detectar algún tipo de tumor o carcinoma y conocer la concentración de hierro y/o cobre en el tejido hepático (que puede ser un síntoma de algunas enfermedades como el Síndrome de Wilson) son solo algunos de los casos en los que la biopsia hepática resulta esencial en el diagnóstico.

Biopsia hepática

Como requisitos indispensables, previos a la ejecución de la prueba, la Fundación Española del Aparato Digestivo (@saludigestivo) señala la importancia de hacer una analítica completa que incluya niveles de coagulación y de plaquetas. En el caso de seguir un tratamiento con fármacos anticoagulantes o antiagregantes, el médico indicará el periodo de tiempo previo en el que será necesario suspenderlo, probablemente.

También, una ecografía es indispensable para determinar el punto exacto del hígado en el que se realizará la punción “a ciegas”. En la actualidad, las innovadoras técnicas empleadas en radiología intervencionista han hecho que la biopsia hepática pueda llevarse a cabo manteniendo un seguimiento continuo de la aguja (por imágenes), que permite dirigirla al punto exacto donde tendrá lugar la extracción del tejido.

La prueba implica un riesgo mínimo en cuanto a posibles complicaciones, aunque en el caso de una infección hepática o biliar y también si hay una obstrucción biliar extrahepática está contraindicada.

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