Medicina general

¿Los hombres mayores pueden tener varices? Aclarando conceptos básicos sobre esta dolencia común

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Martes 20 de agosto de 2019

2 minutos

Son muchos los mitos que existen sobre esta afección, que es mucho más que una cuestión de estética

Varices

Las venas varicosas, que resultan visibles bajo la piel y presentan un engrosamiento y/o rugosidad anormal, pueden ser resultado de distintas patologías relacionadas con el sistema circulatorio, o bien tener su origen en circunstancias muy concretas que van desde la herencia genética, hasta un embarazo.

Existen distintos tipos de varices, desde pequeñas arañas vasculares, hasta venas varicosas que surgen a consecuencia de una Insuficiencia Venosa Crónica (IVC), enfermedad que implica una deficiente circulación de retorno y que requiere tratamiento específico. Las varices son un problema muy común, sobre el que existen creencias de todo tipo, que no siempre tienen una base médica o científica.

¿Qué hay de cierto en lo que sabemos sobre las varices?

Una de las ideas más extendidas es la que señala que el hecho de permanecer muchas horas de pie es la causa más frecuente de la aparición de varices. En este sentido, aunque existe unanimidad en que esta patología suele partir de un componente genético, la Asociación Cuida tus Venas (@CuidaTusVenas) señala como medida preventiva frente a la Insuficiencia Venosa evitar permanecer por periodos de tiempo prolongados tanto de pie como sentados (especialmente con las piernas cruzadas), para evitar el “estancamiento” de la sangre en las propias venas.

Varices

También es un mito la afirmación sobre que las varices solo afectan a las mujeres. Es cierto que existe una mayor prevalencia en el sexo femenino, hasta cinco veces más que en el caso de los hombres, pero no es algo exclusivo. Las varices son la enfermedad vascular más frecuente. Afecta a un 20%-30% de la población adulta y, según indica la Sociedad Española de Medicina Interna (@Sociedad_SEMI), a partir de los 50 años aproximadamente, la mitad de la población sufre insuficiencia venosa en mayor o menor grado.

Las varices son una "cuestión estética" que no requiere tratamiento. Este pensamiento es un error. Su aparición siempre debe implicar la visita al médico o especialista en Hematología, porque son una señal de que algo en nuestro sistema circulatorio no funciona de forma correcta. Las varices pueden acabar desencadenando síntomas que van desde el dolor o los calambres, hasta serias enfermedades como una tromboflebitis.

Las duchas con agua fría ayudan a prevenir y mejorar las varices. Es una creencia común y certera, porque los expertos aconsejan este “masaje” con agua fría cuando son las venas de las extremidades inferiores las que muestras varices. Las duchas frías contribuyen a disminuir su hinchazón, favoreciendo además la circulación de retorno venoso.

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