Salud

Nicturia, un problema que afecta a muchos mayores y que tiene causas diversas

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Sábado 11 de enero de 2020

3 minutos

Levantarse por la noche en repetidas ocasiones no siempre tiene que ver con el sistema urinario

Causas de la nicturia: un problema que afecta a los mayores

La nicturia es un problema de salud que incide de forma notable en la calidad de vida de la persona que la sufre. Afecta principalmente a la población de más edad y hay que darle la debida importancia, con el diagnóstico necesario y el correspondiente tratamiento.

No poder descansar al menos 6 o 7 horas seguidas durante la noche, porque algo interrumpe el sueño y nos obliga a levantarnos, tiene serias consecuencias. Además de despertar al día siguiente con una evidente sensación de cansancio y malestar, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (@seggeriatria) recuerda que la nicturia está considerada un marcador de riesgo de enfermedades coronarias y también supone un importante factor desencadenante de caídas. Lógicamente, a oscuras y adormilados, un tropezón es bastante probable y puede tener graves secuelas.

Nicturia y alteración del sueño

Expertos de la Sociedad Española del Sueño (@Sociedad_SES) recuerdan que el descanso y el sueño profundo es uno de los tres pilares fundamentales de una buena salud, junto a una dieta equilibrada y a la práctica de ejercicio regular. Son muchas las causas que pueden impedir que el reposo, que permite a nuestro organismo recuperarse de su actividad diaria, se desarrolle con normalidad. Algunas tienen que ver con el hecho de no poder conciliar el sueño, pero otras lo que provocan son interrupciones constantes que impiden el efecto reparador que supone dormir.

La nicturia se encuadra en estas últimas y se caracteriza porque no solo nos despierta, sino que además nos obliga a levantarnos. La causa más frecuente es la necesidad de orinar, pero no es la única.

Nicturia caídas

¿Por qué se produce esta situación en personas mayores?

Las ganas de orinar durante la noche es lo que muchas veces interrumpe el sueño. Esa necesidad fisiológica aumenta con la edad y se estima que más de un 80% de las personas que padecen nicturia rodan los 68 años.

En primer lugar, si la patología afecta a la vida cotidiana, con largos periodos de somnolencia durante el día, hay que acudir al urólogo para determinar qué causa esa micción de frecuencia anómala durante la noche. La Sociedad Española de Medicina Interna (@Sociedad_SEMI) explica que la hipertrofia benigna de próstata puede ser el origen de la situación.

Una infección de orina, especialmente si el despertar va acompañado de la necesidad urgente e irrefrenable de ir al baño; un problema de incontinencia o lo que se conoce como vejiga hiperactiva son también causas probables de la nicturia. En casos menos frecuentes, la patología puede haber sido desencadenada por otros motivos de diagnóstico más complejo como, por ejemplo, algún grado de insuficiencia renal, una dolencia cardiaca congestiva o el inicio de una diabetes.

Entre los posibles desencadenantes de la nicturia, también hay que incluir otras enfermedades que no están directamente relacionadas con la necesidad de miccionar, pero que, igualmente, pueden interrumpir el descanso. La más habitual es la apnea del sueño, que puede provocar un brusco despertar tras permanecer unos segundos sin que a nuestro organismo le llegue el suficiente oxígeno. Tampoco se pueden descartar enfermedades neurológicas incipientes como el Alzheimer o el Párkinson.

Nicturia

¿Existe algún tratamiento eficaz frente a la nicturia?

Si te despiertas reiteradas veces durante la noche para ir al baño, lo primero que debes hacer es intentar aplicar una serie de medidas preventivas que quizás puedan resolver el problema. Entre las recomendaciones, que aconsejan los médicos para intentar paliar la situación y lograr que una persona mayor pueda descansar el tiempo que necesita, destacan:

  • Reducir en lo posible la ingesta de líquidos justo antes de dormir
  • Evitar especialmente el consumo de bebidas alcohólicas y estimulantes como el café o el té.
  • Descartar, para la cena, aquellos alimentos con propiedades diuréticas como el apio, el pepino o la piña.
  • Intentar orinar, aun sin demasiadas ganas, antes de ir a la cama.
  • Consultar con el médico si se está tomando algún fármaco para evitar la retención de líquidos. Tal vez el problema esté en esa medicina o en su toma nocturna, por lo que el especialista podría establecer algún cambio en el tratamiento.

Estas medidas pueden ayudar, pero si la nicturia persiste es importante averiguar la causa. Que una persona se levante al baño una vez durante la noche es algo bastante habitual, pero lo que no es normal, aunque se trate de un adulto mayor, es que tenga que hacerlo en tres o cuatro ocasiones. Puede que en estos casos, un tratamiento farmacológico sea necesario o una determinada terapia resulten imprescindibles.

No es difícil imaginar que cuando esto ocurre el descanso es del todo imposible. Es cierto que a medida que la edad avanza el sueño nocturno puede tener tramos menos profundos, pero igual que pasados los sesenta hay que prestar especial atención al hecho de seguir una dieta adecuada, también hay que vigilar la calidad del sueño porque es una condición básica de salud y bienestar que contribuye al envejecimiento activo.

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