Salud

Peligros del mal uso de las lentillas

Rosa Roch

Foto: BigStock

Miércoles 13 de octubre de 2021

4 minutos

Si bien el uso de lentillas es seguro para el ojo, no están exentas de producir ciertas infecciones

Lentes de contacto e infecciones oculares
Rosa Roch

Foto: BigStock

Miércoles 13 de octubre de 2021

4 minutos

Son muchas las personas que utilizan a diario lentes de contacto. Según datos publicados en el Libro Blanco de la Visión en España por la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico (FEDAO), el Consejo General de Colegios de Ópticos Optometristas (CGCOO), el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO) y Visión y Vida, se estima que, solo en España, cerca de 3 millones de personas, un 8% de entre 12 y 65 años, utilizan este tratamiento corrector de la visión, muy seguro, pero no exento de provocar alguna infección ocular. La queratitis (inflamación de la córnea), producida generalmente por la acanthamoeba, es la infección más frecuente, aunque hay otros factores que favorecen la aparición de infecciones:

Lentes de contacto e infecciones oculares
  • Uso prolongado de las lentes. Si bien se suele tener muy interiorizado que hay que dejar descansar el ojo por la noche, no se es tan consciente cuando las horas de vigilia se alargan. Es recomendable retirar las lentillas al final de la jornada, aunque no sea la hora de acostarse, y utilizar unas gafas convencionales.
  • No retirar las lentes a la hora de dormir para que descanse el ojo. De la misma manera que al ir a dormir realizamos un ritual (cambio de ropa, higiene personal, retirar el maquillaje, afeitado, etc.), este también ha de incluir como hábito ineludible asegurarse de que se han retirado las lentes de contacto, pues la comodidad que dan pueden hacer que se nos pase por alto retirarlas.
  • No limpiar adecuadamente las lentes, el estuche, reutilizar la solución limpiadora o no usar una de específica para lentes de contacto. Mantener una buena higiene tanto de las lentes como del estuche donde se guardan, así como de las manos a la hora de ponerlas o sacarlas del ojo es básica primero para no dañar la lente y segundo para no ser nosotros mismo la vía de la infección ocular.
  • Factores ambientales que produzcan sequedad ocular.
  • Presencia de microbios bajo la lente.
  • Bacterias, hongos y parásitos.
  • Virus del herpes.

Todo ello puede producir una sintomatología variada que se manifiesta principalmente por un enrojecimiento del ojo, acompañado de picor y en ocasiones dolor, secreciones oculares y lagrimeo, sensación de la presencia de un cuerpo extraño en el ojo, así como fotofobia y visión borrosa. Toda una serie de síntomas muy molestos que se agravan con rapidez si no se tratan de manera específica.

Además, algunas de estas infecciones oculares, en especial las producidas por la acanthamoeba, muy habitual y de difícil tratamiento, pueden provocar, en los casos graves, cicatrización de la córnea y requerir un trasplante debido a los problemas de visión. Por este motivo ante cualquier sospecha de infección es necesario acudir al oftalmólogo para que haga una revisión y pueda aplicar el tratamiento adecuada evitando ir a problemas mayores.

Lentes de contacto e infecciones oculares

Quienes deberían evitar el uso de lentillas

Si bien el uso de lentillas está cada vez más extendido no siempre en el tratamiento corrector más indicado, por ejemplo, en personas que:

  • Tienen alergias graves.
  • Son propensas a las infecciones oculares.
  • Tienen tendencia a la sequedad ocular.
  • Trabajan en espacio con mucho polvo.
  • No son capaces o no pueden llevar un estricto control de higiene y cuidado tanto de los ojos como de las propias lentillas.

Finalmente, hay que tener en cuenta que para evitar cualquier infección será necesario revisar periódicamente las lentes para detectar cualquier imperfección que pudiera producir un rasguño o la aparición de vasos sanguíneos en la córnea. Estas revisiones se harán en función del tipo de ojo, el problema que se presente y las necesidades visuales del portador. Y, sobre todo, evitar siempre adquirir lentillas cosméticas de colores o para disfraces en establecimientos no especializados, ya que no gozan de las supervisión de un oftalmólogo que pueda garantizar la seguridad de su uso.

Sobre el autor:

Rosa Roch

Rosa Roch es redactora especializada en temas de salud, alimentación y gastronomía.

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