Salud

Pie diabético, una complicación de la diabetes

Ignacio Casanueva

Jueves 9 de julio de 2020

3 minutos

Pie diabético, una complicación de la diabetes

La diabetes es, según la Clínica Universidad de Navarra, “una afección crónica que aparece cuando el páncreas no es capaz de producir suficiente insulina o cuando el organismo no consigue utilizar la insulina que produce”. Esta patología obliga al paciente a mantener un estricto control de sus niveles de glucosa en la sangre. Si no lo realizara, las complicaciones podrían ser múltiples, yendo por ejemplo desde la retinopatía diabética, las neuropatías periféricas hasta las alteraciones de la piel.

Otra de las complicaciones más importantes es el pie de diabético. Se trata de una complicación que no solo deteriora la calidad de vida de los pacientes, sino que puede desencadenar la amputación de las extremidades inferiores.

Esta complicación tiene relación con los niveles altos de glucosa que ocasiona la diabetes. Cuando estos niveles se mantienen por mucho tiempo, comienzan a aparecer problemas vasculares, que ocasionan un deterioro progresivo de los vasos sanguíneos. Pero no solamente está relacionado con la sangre, sino que también se vincula a cómo afecta a los nervios la diabetes. Esta complicación crea una pérdida de sensibilidad que hace que no se perciban golpes o rozaduras, lo que hace que el paciente sea más propenso a no darse cuenta de que tiene una herida o una lesión en la piel a la que debe prestar atención.

Por si no fuera poco, los pacientes con diabetes pueden desarrollar úlceras después de sufrir estos pequeño golpes o heridas sin importancia. Y es que la alteración del riego sanguíneo repercute en una mayor sequedad de la piel, ocasionando la aparición de estas heridas o grietas. Unos problemas circulatorios que dificultan la cicatrización de las heridas y que si no se resuelven pueden provocar la amputación de los dedos o incluso de los pies.

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PREVENCIÓN

Para no llegar a tal extremo habrá que tomar todas las medidas de precaución posibles:

  • Controlar y mantener los niveles de glucosa en sangre en los niveles deseados
  • Mantenerse activo para mejorar la circulación sanguínea. Masajear los pies a diario con el mismo fin.
  • Dejar de fumar, ya que el tabaquismo agrava las complicaciones vasculares, sobre todo las que afectan a los vasos sanguíneos de los pies.
  • Revisarse los pies cada día y mantener una higiene escrupulosa.
  • Lavar los pies diariamente con jabones neutros. Usar agua templada y no estar con los pies en remojo más de cinco o seis minutos. Es mejor no usar esponjas duras ni piedra pómez.
  • Secar los pies cuidadosamente con una toalla suave con cuidado de secar bien los espacios interdigitales. Si es necesario, puede ayudarse de un secador de pelo.
  • Hidratar los pies con cremas específicas para evitar la aparición de descamaciones y rozaduras con el calzado que puedan acabar en una úlcera.
  • Usar calcetines de tejidos naturales que absorban bien la transpiración para evitar tener los pies húmedos, un factor que favorece la maceración. Cuide de que los calcetines o medias no lleven costuras o adornos duros y de que no aprieten demasiado.
  • Usar calzado de buena calidad sin partes duras por la cara interior. Es preferible que sean de piel flexible y que no queden demasiado ajustados. Es recomendable optar por zapatos de punteras anchas y redondeadas que no opriman los dedos y en verano es conveniente no usar sandalias que dejen el pie muy descubierto, ya que eso los hace más vulnerables a golpes y heridas.
  • Tenga mucho cuidado al cortarse las uñas. Use preferiblemente un cortaúñas para dejarlas rectas. Lime con cuidado los posibles picos para evitar que se le claven y formen heridas.
  • No se haga la pedicura en casa y tampoco trate de quitar las durezas y callos con piedra pómez, cuchillas o callicidas. Póngase en manos de un podólogo para evitar lesiones en la piel.
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