Los alimentos se disparan el 3,2% en un año, y eso que aún no les afecta la guerra de Irán
Los huevos cuestan un 30% más que hace un año y la ternera un 15% más, según el INE
En estos momentos, llenar la cesta de la compra para alimentarse cuesta el 3,2% más que hace un año, con el consiguiente roto al bolsillo de millones de hogares, y numerosos productos básicos tienen precios por las nubes, lo que convierte la comida diaria en un bien prohibitivo.
Así lo reflejan los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que constatan cómo en febrero la inflación de los alimentos aumentó en dos décimas, hasta situarse en su tasa más alta desde junio de 2024.
Y lo peor está por llegar, puesto que este índice de precios de consumo (IPC) aún no está afectado por el encarecimiento energético derivado de la guerra en Irán, pero sí lo estará el de marzo, según ha reconocido el ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
EVOLUCIÓN DEL IPC GENERAL Y ALIMENTACIÓN (FEBRERO 2026)

Fuente: INE
La carestía de los alimentos en el súper es un problema acuciante para millones de hogares, sobre todo los habitados por personas de bajos ingresos, pensionistas modestos y personas mayores, que suelen tener pensiones de reducidas cuantías.
Pagar 30% más por los huevos y 15% más por la ternera
En el último año (febrero de 2026 sobre febrero de 2025), lo que más ha subido de precio son los huevos (+30,1%), con lo cual hacerse una tortilla o unos huevos revueltos va camino de convertirse en un lujo para muchos bolsillos.
También mucho más caros que hace un año son la carne de ternera (+15%), el cordero (+8,5%), las legumbres y hortalizas frescas (+8,4%), el cacao, el café y las infusiones (subida del 7,55%), las frutas frescas (+6,2%), el pescado fresco y congelado (+5,5%) y las frutas en conserva y frutos secos (+4,9%).
Otro alimento básico de los hogares españoles, el aceite de oliva, acumula un incremento de precio del 64% desde enero de 2021.
EVOLUCIÓN DE PRECIOS DE ALIMENTOS (FEBRERO 2026)

También se ha disparado el coste de la conservación de la vivienda y otros gastos, por lo que hay que pagar el 5,7% más que hace un año, de acuerdo con las estadísticas publicadas por el INE.
Otra alerta: la inflación subyacente crece al 2,7%
Otro signo de que los precios del súper se preparan para dar otro salto es que la inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni energía) escaló una décima en febrero, hasta el 2,7%, su valor más alto desde agosto de 2024, cuando también fue del 2,7%.
De este modo, la subyacente se sitúa cuatro décimas por encima del índice general, una diferencia que no se experimentaba desde octubre de 2024.
Además, preocupa el hecho de que los precios aumentan también en tasa mensual (febrero sobre enero de 2026), con una subida del 0,4%, lo que significa su mayor alza mensual desde el pasado mes de octubre, cuando aumentó un 0,7%. También en este caso, el encarecimiento se debe en parte al alza de los alimentos, por el mayor coste de las frutas y frutos de cáscara y de las hortalizas, las legumbres y las patatas.
De acuerdo con los datos del INE, lo que más subió de precio en febrero respecto a enero fueron las bayas frescas (+51,4%) y las legumbres (+12%).
UGT y CCOO piden reforzar la protección social
El sindicato UGT destaca que la inflación de febrero (2,3% general) aún no recoge los efectos de la guerra en Irán y prevé que su impacto empiece a notarse en marzo, por lo que reclama reforzar la protección social y de los salarios.
Avisa de la presión al alza del precio de los alimentos, dado el peso de la energía en la producción agrícola y en la fabricación de fertilizantes. Y advierte de que el aumento de los precios energéticos incrementaría una parte relevante de los costes empresariales, "lo que podría derivar en presiones inflacionistas generalizadas si estos aumentos se trasladan a los precios finales", como ya ocurrió tras la guerra en Ucrania.
A su vez, CCOO considera que el Gobierno debe garantizar recursos públicos para contener el efecto en el incremento de precios en los hogares que la guerra en Irán pudiera ocasionar "y no engordar los márgenes de beneficio empresariales".
Prevé que se produzca un repunte de los precios en marzo y su impacto sobre los precios de los combustibles, y critica el incremento "injustificado" de la gasolina y del diésel que se viene produciendo desde el inicio del conflicto.
CEOE avisa del repunte de los alimentos
A su vez, la patronal CEOE advierte de que la inflación "podría aumentar de forma significativa si el conflicto con Irán se prolonga y la tensión en los precios de la energía se mantiene en el tiempo". En cambio, si se da una resolución rápida del conflicto, estima que la inflación media se situará este año en el 2,6%.
En todo caso, considera que será en el IPC de marzo cuando se aprecien los primeros efectos del conflicto con Irán.
La patronal subraya que los precios de los alimentos sin elaboración registraron en febrero un repunte en su tasa interanual de cuatro décimas, hasta el 6,5%, "lo que los sitúa como el componente más inflacionista de la cesta".



