Preguntas

¿Cuáles son las causas que provocan la enfermedad infecciosa de la hidatidosis?

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Jueves 22 de agosto de 2019

2 minutos

Se trata de una patología parasitaria que es muy común en zonas rurales de todo el mundo

Los perros nos pueden transmitir la enfermedad de la hidatidosis

Un nombre un tanto complicado que hace referencia a una enfermedad infecciosa provocada por un parásito, el Echinococcus, que puede estar presente en alimentos, agua o suelos contaminados; además de ser transmitida por animales como perros u ovejas. Hablamos de la hidatidosis, una enfermedad parasitaria crónica muy común en zonas rurales de todo el mundo.

¿Cómo se transmite al ser humano?

Normalmente, ese parásito se transmite a través de los excrementos de un perro y es desde esa materia fecal de donde salen miles de huevos que llegan a contaminar el agua, los pastos o se quedan adheridos al pelo mismo de nuestro perro. El solo contacto con él sin las medidas higiénicas pertinentes puede hacer que esta infección llegue a nuestra boca. Por eso es importante vigilar a los niños, ya que puede que lo acaricien y luego se chupen las manos.  

Pero no solo se transmite a través del contacto con el perro, sino que también se produce ese contagio al comer verduras contaminadas o agua en mal estado (sobre todo en países menos desarrollados). 

Una vez esa infección está en el cuerpo de una persona, empiezan los signos de alarma que no son otros que quistes que se forman, sobre todo, en el hígado y los pulmones, y a veces también en el cerebro. Como consecuencia, se produce una sintomatología que se traduce en náuseas o dolor abdominal (en el primer caso), así como molestias torácicas o tos crónica cuando es el aparato respiratorio el afectado. 

Para evitarlo, son importantes seguir las medidas de prevención más eficaces en este sentido:

  • Desparasitación y vacunación pertinente de nuestro animal. Evitar que estas mascotas estén en contacto con zonas de cultivo de frutas y verduras.
  • Tocar al animal con las medidas higiénicas correctas (lavarnos muy bien las manos con posterioridad) y vigilar sobre todo cuando lo hagan los más pequeños de la casa.  
  • Lavar muy bien y con agua potable todos los alimentos cultivados que vayamos a consumir. 

¿Qué tratamiento se aplica en estos casos?

Si se trata de quistes pequeños, el tratamiento adecuado puede ser por medio de medicación. Sin embargo, si la dimensión de los mismos es mayor, puede ser necesaria la intervención quirúrgica para eliminarlos. Y es ahí cuando surge un nuevo riesgo, la rotura o fisura de ese quiste primario con lo que esas larvas se pueden dar lugar a otras nuevas (lo que se conoce como hidatidosis secundaria) o provocar reacciones alérgicas de gravedad. 

Un estudio, en el que ha participado el Hospital Clinic de Barcelona (@hospitalclinic), ha demostrado en ratones el potencial de una estrategia terapéutica, "realizar un lavado o infusión peritoneal con proteínas solubles" tras la operación para, de esta manera, disminuir de forma significativa que se desarrollen nuevos quistes secundarios

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