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La obsesión por el sol o tanorexia tiene un efecto más nocivo sobre la piel del mayor

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Miércoles 4 de septiembre de 2019

2 minutos

La dermis se presenta más cuarteada y envejecida en los mayores que se exceden con el astro rey

La obsesión por el sol o tanorexia tiene un efecto más nocivo sobre la piel del mayor

El sol es bueno en su justa medida. Recibir los rayos solares es positivo para la salud por distintos motivos, pero qué ocurre si nos obsesionamos con él. ¿Qué consecuencias puede tener si nos volvemos adictos al sol? Y sobre todo, ¿qué puede suceder en edades avanzadas cuando la piel ya no presenta las mismas características que en la juventud?

Apetito por el sol

Una obsesión por el astro rey y por lucir una piel bronceada es lo que define el trastorno conocido como tanorexia. Su origen etimológico se cree que proviene del inglés tan o broncearse y del griego, orexia o apetito. Estas personas tienen una necesidad por tanto de lucir siempre una piel morena.

Esto da lugar a que se obsesionen con los rayos UVA de modo que siempre estén pensando en recibirlos ya de será de forma natural, en soláriums o en cabinas de rayos. Además, no suelen emplear una protección solar adecuada, ya que quieren conseguir esa tonalidad de la piel sin preocuparles otros aspectos, y es por ello que al mismo tiempo utilizan incluso productos que potencian el bronceado. Al final, es así como comprometen su salud.

Es un trastorno que suele afectar sobre todo a mujeres jóvenes y de mediana edad, que se dejan llevar por la moda y tendencias que potencias este aspecto. Sin embargo, algunos expertos apuntan que se están apreciando cada vez más casos en personas mayores. En concreto, ya no es tan raro ver a mujeres o incluso hombres de entre 60 y 70 años o más, obsesionados por su imagen. Por estar guapos y aparentar que gozan de buena salud, apuntan las doctoras María Dolores Azúa Blanco y Carmen Muro Baquero, en el documento Tanorexia: ¿A quién afecta? ¿Problemas?

el sol y la vitamina D

Consecuencias para los mayores

La consecuencia en la piel de las personas mayores que sufren tanorexia es un cuarteamiento superior de la misma, dando una apariencia mucho más envejecida de lo que a lo mejor correspondería con la edad real del individuo. Al mismo tiempo se aprecian hiperpigmentaciones y pueden hasta surgir lesiones malignas, además de otros trastornos dermatológicos y extracutáneos.

Por otro lado, es importante reseñar que un exceso de radiación solar provoca inmunosupresión, es decir, alteraciones en el sistema inmunitario. Esto puede facilitar el que los mayores con tanorexia tengan aún más probabilidades de presentar unas defensas disminuidas y sean más propensas a infecciones o enfermedades autoinmunes.

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