Los mayores piden a los Reyes Magos una Ley Integral que proteja sus derechos
Desean “una sociedad donde cumplir años sume, no reste”
"Queridos Reyes Magos:
Un año más, las personas mayores hemos seguido reivindicando nuestros derechos, reclamando una vejez libre de edadismos y una sociedad más justa que tenga en cuenta todo lo que podemos y seguimos aportando, no solo a nivel laboral, también dentro de las familias e incluso a nivel colaborativo. Seguimos avanzando para conseguir que se nos valore de verdad, sorteando desafíos y obstáculos y motivados por las pequeñas victorias que vamos logrando. Por un futuro que nos incluya y dé a las personas mayores la importancia que merecemos".
Así podría comenzar la carta que enviarían las personas mayores a los Reyes Magos esta Navidad. De hecho, un año más, desde 65YMÁS hemos querido conocer los deseos que tienen las principales asociaciones de mayores para el nuevo año, las cuales nos han trasladado algunos de ellos.

Una sociedad que nos valore
José Luis Fernández Santillana, presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), escribe "en nombre de todas las personas mayores que forman parte de CEOMA y de quienes, con su experiencia y su esfuerzo, siguen sosteniendo la vida cotidiana de este país". Y lo hace pidiendo, no cosas materiales, nada que quepa en un saco, "pero sí en el corazón de una sociedad justa: respeto, cuidados y oportunidades".
"Traednos una sociedad que valore la edad como un activo, no como un límite. Que reconozca el talento sénior, que escuche y aprenda de quienes han construido tanto", ha destacado.
Jesús Norberto Fernández Muñoz, presidente de la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP), coincide en sus deseos para este nuevo año. "En PMP deseamos que este nuevo año sea un punto de inflexión hacia una sociedad más justa e inclusiva, que reconozca a las personas mayores como ciudadanos de pleno derecho, no como sujetos pasivos".
"Nuestra principal petición a los Reyes Magos y, especialmente, a quienes gobiernan y legislan, continúa siendo que todo aquello que llevamos años reclamando tenga una respuesta real. En especial, pedimos una Ley Integral que proteja a las personas mayores, que no se quede solo en un texto legal, sino que suponga un compromiso político y social que garantice la dignidad, la autonomía y la participación ciudadana activa de las personas mayores", detalla.
Del mismo modo, desde la Confederación Estatal de Mayores Activos (CONFEMAC) lo que piden no son "caprichos de temporada", sino "deseos que hablan de dignidad, derechos y futuro".
Así lo destaca su presidenta, Gloria Veiga Rodríguez, que pide que la sociedad "nos vea como lo que somos, personas mayores sí, pero sin etiquetas que nos empequeñezcan; que no nos llamen nuestros mayores como si fuésemos una categoría aparte. Queremos seguir dentro, no al margen. Ser tratados con respeto, sin indulgencias ni condescendencias. Ser parte, no excepción".
Desde CONFEMAC piden, así, "justicia", una sociedad "que nos trate con respeto, que garantice nuestros derechos, que nos escuche y nos incluya. Una sociedad donde cumplir años sume, no reste".
Cuidados dignos y personalizados
Desde CEOMA, su presidente pide también "cuidados dignos y personalizados, donde la atención a la dependencia esté centrada en la persona, donde cuidar no sea una carga sino un compromiso compartido entre familias, profesionales y administraciones".
En el ámbito sanitario y sociosanitario también, desde la PMP su presidente señala que "necesitamos una sanidad pública robusta, con una atención primaria reforzada y accesible, además de recursos suficientes para atender la cronicidad, la dependencia y la salud mental. Debe garantizarse el acceso equitativo a terapias innovadoras e impulsar la formación de profesionales en geriatría y cuidados integrales”.
“También son muy necesarios planes específicos para la prevención y el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, así como una coordinación efectiva entre el sistema sanitario y los servicios sociales, evitando que las personas mayores y con discapacidad mayores queden desatendidas y atacando con eficacia el problema de la soledad no deseada, que hoy es una auténtica emergencia social”.
Desde CONFEMAC, Mané Espinosa Almendro, vocal de la Junta Directiva, pide "salud", en concreto "un sistema sanitario público fuerte y accesible". Pero también "libertad para tomar decisiones sobre la propia vida, seguridad económica con pensiones justas y una mirada social que deje de infantilizarnos".
Su deseo es que "se reconozca que seguimos aportando, que nuestra experiencia pesa, que no somos un lastre. Y que podamos participar de verdad: en el ocio, en la vida comunitaria y, muy especialmente, en la toma de decisiones que afectan a nuestro entorno".
Por su parte, Juan Sepúlveda, secretario general de la Federación Estatal de Pensionistas y Jubilados de Comisiones Obreras (CCOO), recuerda que "todos los estudios sociológicos realizados hasta la fecha ponen de manifiesto que la sociedad actual ha experimentado una transformación radical al ampliarse la esperanza de vida, hasta unos límites insospechados, previsiblemente a consecuencia de varios factores, los avances y mejoras en sistemas de salud pública, el estado de bienestar y cambios de vida saludable".
"La longevidad implica aumento de la fragilidad, cronicidad en algunas enfermedades, perdida de autonomía e incremento de personas dependientes, obligando a desarrollar políticas públicas que afronten los cuidados de larga duración, obligando a reforzar y optimizar todo el sistema sociosanitario, de lo que se derivan consecuencias económicas, sociales y políticas. La longevidad es un avance incuestionable, pero lleva implícito, consecuencias individuales y sociales que requieren ser atendidas desde la premisa de suficiencia y calidad, el deterioro de la salud, la perdida de autonomía, la soledad no deseada, implica una mayor utilización de los servicios sanitarios y de servicios sociales, además de un incremento en el gasto de pensiones. No obstante, está constatado que el envejecimiento en sí no es la causa fundamental del incremento del gasto, son los años de mala salud y deterioro funcional y cognitivo, la principal motivación del aumento del gasto sociosanitario. Se constata, por ello, la gran importancia que tiene vivir más años, pero con salud y bienestar", explica.
Recuerda, también, la "terrible experiencia vivida en las residencias de nuestro país durante la Covid-19, con miles de personas residentes fallecidas, en muchos casos en el más absoluto abandono", lo cual "nos debe hacer reflexionar que necesitamos otro modelo de cuidados, centrado en las personas y menos en el interés económico".
En cuanto al gasto que se realiza en el Sistema de la Dependencia, señala que "en nuestro país es del 0,77% del PIB. Se necesitaría llegar, al menos, al 1,5% para empezar a parecernos a los sistemas de los países de nuestro entorno".
"Entendiendo la salud como Un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia, se constata que son muchas las circunstancias en que las personas nacen crecen, viven, trabajan y envejecen, como consecuencia de factores económicos, políticos y sociales a nivel mundial, nacional y local, todo ello, configura los determinantes de la salud, que muestran las causas de las desigualdades sociales en salud como injustas y evitables. Reconociendo que tenemos un buen Sistema Nacional de Salud, en los últimos años se ha agudizado un deterioro del sistema sanitario que necesita actuaciones urgentes, para recuperar los niveles de calidad y eficiencia requeridos", añade.
En este sentido, señala que "se requiere hacer efectiva una financiación finalista y suficiente, dedicando como mínimo el 7,5% del PIB (actualmente es el 6,7%). Dedicando una cuarta parte a la Atención Primaria, pilar básico que resuelve hoy en día más del 80% de los problemas de salud".
"También sería deseable y necesario, ante el aumento de la longevidad de la población española, el aumento significativo de especialistas en la especialidad de geriatría". Y añade: "No podemos seguir teniendo 17 sistemas sanitarios en nuestro país. Se hace necesaria una mayor y mejor coordinación entre la Administración central y las Administraciones autonómicas".

Ciudades accesibles y entornos inclusivos
"Regaladnos ciudades accesibles y entornos inclusivos, donde moverse, comunicarse o hacer un trámite digital no sea una barrera", añade Fernández Santillana, pidiendo, a su vez, "que la tecnología acerque, no excluya".
En esta línea, Jesús Norberto destaca otra de sus principales peticiones, como es "la accesibilidad universal en todos los ámbitos: en el transporte, en los entornos rurales y urbanos y, muy especialmente, en el mundo digital. La brecha tecnológica no puede seguir condenando a millones de personas a la exclusión. La digitalización debe ser una herramienta para la igualdad, no una barrera”.
“Del mismo modo, pedimos que la plena inclusión financiera sea una realidad y que las entidades bancarias cumplan con la normativa para garantizar la atención personalizada. La exclusión financiera es una forma de discriminación que afecta a la vida diaria y a la autonomía de quienes más lo necesitan”, añade.
Desde CONFEMAC, Espinosa Almendro pide también "que la brecha digital deje de abrirse más cada año y que se eliminen las barreras que se nos imponen".
Apoyo contra la pobreza energética
"La pobreza energética es una realidad para muchos hogares españoles, y entre estos están los de 1,7 millones de personas mayores de 65 años", destaca Sepúlveda, quien señala que "la cantidad de mujeres en situación de pobreza sobrepasa a la de los hombres. Según los últimos datos del INE, hay 1 millón de mujeres frente a unos 700.000 hombres. Entre los 1,7 millones de personas mayores pobres, unas 45.000 personas (27%) viven en pobreza severa".
Ante esta situación, pide "revisar los criterios del acceso al Bono Social para que cubra a más colectivos en situación de pobreza energética, simplificar la carga burocrática y facilitar las gestiones para poder acogerse al Bono Social".
Además, considera que "se deberían crear oficinas municipales de asesoramiento energético para orientar a los consumidores en el acceso al Bono Social y a subvenciones para rehabilitación energética de sus viviendas, sobre medidas de eficiencia energética y cambios en la factura eléctrica".
Apoyo al desempleo sénior
El presidente de CEOMA desea asimismo que "no olvidéis a quienes viven una de las situaciones más duras: los mayores de 55 años que están en paro o llevan demasiado tiempo sin trabajo. Ellos también merecen una nueva oportunidad".
Es por ello por lo que piden "empleo, formación, programas reales de reinserción y una mirada que vea en ellos no el pasado, sino el valor de su experiencia".

Y es que los datos son claros: la última Encuesta de Población Activa (EPA), correspondiente al tercer trimestre de 2025, volvía a confirmar la lacra del paro que sufren las personas mayores de 55 años, quienes concentran el 20% del desempleo en España. En concreto, a finales de septiembre había 510.000 desempleados sénior, un 0,37% más respecto al mes de junio, cuando eran 508.100. El drama se agrava, y es que el edadismo, principal culpable de esta realidad teniendo en cuenta estos resultados publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), empieza a afectar también a los mayores de 45 años, un grupo de población que, a pesar de representar más de la mitad de la población total (casi 25 millones de personas con más de 45 años), representando un papel importante en la sociedad y la economía, se ve afectado duramente por el desempleo, según constatan datos del Informe del mercado de trabajo de las personas mayores de 45 años, publicado por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
De hecho, a cierre de 2024, el paro registrado fue de 2.560.718 personas en el conjunto del país, y de esos más de 2,5 millones de desempleados, 1.484.101 eran mayores de 45 años. Son, así, el colectivo que más personas desempleadas tiene, casi el 60%. Para esta misma fecha, en España había cerca de 800.000 desempleados mayores de 50 años, siendo el 30,82% del total de parados, según datos de Generación Savia, un proyecto de Fundación Endesa en colaboración con Fundación máshumano. Cabe destacar que el 55,5% de esa cifra son desempleados de larga duración, para quienes la situación es aún más grave.
Esta realidad se ve reflejada también en un reciente informe publicado por la agencia estadística europea Eurostat, que apunta que en 2024 España fue el segundo país de la Unión Europea con una mayor tasa de paro de larga duración. Cabe destacar que la media española, del 3,8% de la fuerza laboral entre los 15 y 64 años, estuvo por encima de la UE (1,9%) y de la eurozona (2,1%).
El secretario general de la Federación Estatal de Pensionistas y Jubilados de CCOO, ante esta realidad que experimentan las personas mayores de 55 años en paro de larga duración, que supone "un problema social grave", pide también "que se aumenten las ayudas del subsidio y el complemento al empleo".
Acabar con la soledad no deseada y el edadismo
La soledad no deseada se ha convertido en otro gran reto de la sociedad actual, que afecta especialmente a las personas mayores. En este sentido, desde CEOMA piden en su carta a los Reyes Magos "un poco de compañía para quienes se sienten solos, más empatía en las políticas públicas y esperanza en cada hogar. Porque envejecer es vivir, y cuidar a los mayores es cuidar el futuro de todos".
Asimismo, desde la PMP aseguran que "continuaremos reclamando tolerancia cero frente a la discriminación por edad y, muy especialmente, contra el abuso y maltrato, exigiendo políticas efectivas y campañas que erradiquen cualquier forma de violencia hacia las personas mayores”.
En esta línea, Vicente Barreiro Santaella, Tesorero de CONFEMAC, hace referencia también a la importancia de acabar con el edadismo y, aunque celebra que ya sea un agravante en los delitos de odio, pide "que la conciencia social siga creciendo hasta que el edadismo se reconozca como un delito por sí mismo. Ni más ni menos".
El presidente de la Confederación Española de Aulas de Tercera Edad (CEATE), Gonzalo Berzosa, se suma a las peticiones de "salud, seguridad y recursos sociales que engloban los deseos para el año nuevo, de la mayoría de entidades que atendemos a las personas mayores".
Y para el año 2026 añade otro deseo "siguiendo las orientaciones de la OMS, que ha solicitado a las administraciones públicas, a las entidades privadas y a las organizaciones sociales que trabajen para cambiar la mirada sobre la vejez. Se trata de superar la “teoría deficitaria” que predomina en la sociedad, que resalta las deficiencias, las limitaciones, las debilidades, las carencias de la vejez y no recoge las posibilidades, las fortalezas, los recursos, las oportunidades que da la edad. Ha llegado el momento de cambiar el modelo de envejecer y demostrar que las personas mayores queremos ser más activas que pasivas, más agentes que pacientes, más protagonistas que espectadoras en la sociedad. Creemos que esta es una buena manera de ir superando durante el año 2026, el edadismo que perdura en la sociedad".
Desde la Federación de Asociaciones de Personas Mayores de Cataluña (FATEC), su presidente, Josep Carné i Teixidó, destaca que, "al mirar hacia el 2026, nace un deseo que va más allá del calendario y del paso del tiempo. Es la voz colectiva de las personas mayores vinculadas a FATEC, y de todas aquellas que, con experiencia y compromiso, continúan dando sentido a nuestra sociedad. Nuestro anhelo no se mide en bienes, sino en valores. Queremos un futuro donde la edad sea sinónimo de reconocimiento, donde el respeto y la dignidad acompañen cada etapa de la vida. Deseamos que la sociedad entienda la longevidad como una riqueza compartida y que el saber acumulado de las personas mayores sea escuchado, tenido en cuenta y celebrado".
"Para el 2026 imaginamos una atención más humana, cercana y adaptada a cada persona; un sistema de cuidados que sitúe a la persona en el centro y asuma el cuidado como una responsabilidad colectiva. Aspiramos a entornos accesibles, ciudades amables y procesos sencillos que faciliten la vida cotidiana, sin barreras ni exclusiones. Que la tecnología sea un puente de conexión y nunca un motivo de distancia", coincide. Y añade: "Deseamos también un tiempo en el que la soledad no tenga cabida, en el que las políticas públicas miren con sensibilidad y compromiso a las personas mayores, y donde la esperanza esté presente en cada comunidad. Porque envejecer es seguir participando, creciendo y aportando, y cuidar a quienes nos preceden es invertir en un futuro más justo para todos. Reafirmamos nuestro apoyo y gratitud a todas las personas y entidades que caminan junto a FATEC. El trabajo compartido ha construido una red sólida de proximidad y confianza, abierta siempre a quienes deseen sumar. Juntos, con diálogo y cooperación, seguiremos avanzando. Que el 2026 llegue cargado de bienestar, serenidad y humanidad, iluminando cada hogar con salud, paz y esperanza".
Por su parte, la vicepresidenta de CONFEMAC, Mª Jesús Sulé Suárez, desea para este nuevo año "salud, respeto y libertad para dirigir la propia vida con los medios adecuados según vayan llegando las necesidades".
“En definitiva, lo que pedimos no son privilegios ni regalos: son derechos básicos y obligaciones democráticas. 2026 debe ser el año en que España dé un paso firme hacia una sociedad más justa, inclusiva y respetuosa con quienes han construido este país. Ese es, un año más, nuestro deseo y nuestra reivindicación”, concluye el presidente de PMP.

Un Ministerio de Mayores
Cabe destacar en esta carta de deseos la petición impulsada por Fernando Ónega, presidente de 65YMÁS, por la creación de un Ministerio de Personas Mayores que represente a los más de 10 millones de personas mayores de 64 años que hay en España, cerca del 21% de la población, según el Censo Anual de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Tal y como ha denunciado desde hace ya algún tiempo: "No hay ministerio de los viejos en España que escuche a los mayores, pero sí de Infancia y Juventud".
De hecho, a su propuesta realizada en el VII Encuentro de Economía Sénior, le siguió la puesta en marcha de una campaña de recogida de firmas en Change.org para apoyarla por parte de Julio Méndez Menéndez de Llano, expresidente de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Lugo y columnista de opinión de 65YMÁS, y que está cerca de conseguir las 1.500 firmas. "Lo ideal sería que llegase a 10.000 firmas, pero lo veo difícil, porque es un tema que no vende', expresaba en una ocasión Ónega, quien confesaba estar "satisfecho" por "haber aportado algo en esta batalla".
No solo ciudadanos anónimos apoyan ya la petición, también rostros conocidos en la lucha por los derechos de las personas mayores, como Ignacio Buqueras y Bach, columnista de opinión de 65YMÁS y miembro de las Reales Academias de Doctores de España, o Carlos San Juan, impulsor de la campaña Soy mayor, no idiota.
Pincha aquí para apoyar la petición.



