Sociedad

Ataulfo Casado, el pintor ciego de 73 años

Marta Vicente

Domingo 4 de abril de 2021

5 minutos

Hace 40 años que sufre ceguera, pero eso no le impidió continuar con su pasión: la pintura

Ataulfo Casado, el pintor ciego de 73 años
Marta Vicente

Domingo 4 de abril de 2021

5 minutos

Ataulfo Casado tiene 73 años y lleva 40 ciego. Desde su niñez, se dedica a la pintura y se convirtió en el copista más joven del Museo del Prado. Tenía por delante una carrera artística prometedora, pero la vida se lo puso difícil cuando, a los 43 años, le diagnosticaron retinosis pigmentaria, una enfermedad degenerativa de la vista. Sin embargo, la ceguera no fue un impedimento para continuar con su pasión y buscó la manera de vivir con ella. Sus cuadros están llenos de colores vivos, pintados desde la oscuridad. Hoy le conocen como ‘El pintor de los ojos vivos’ y su sorprendente historia le convierte en un verdadero ejemplo de superación.

Parece imposible pintar sin poder ver, pero Ataulfo – o Ata, como le llaman sus amigos–, superó esta aparente contrariedad. En una entrevista para la COPE, el pintor explica que, a los 11 años, los maestros le dijeron que no podían enseñarle nada y, a los 14, aprobó la oposición a la pinacoteca. Por lo que ya, desde pequeño, se podía percibir en él un don. Pasó a ser el pintor más joven de la historia del Museo del Prado y su obra se basaba en replicar a grandes maestros como Goya, Rubens o Brueghel.

Ataulfo Casado ( Instagram: @atacasado_pintor)

Quedó ciego en su edad adulta, cuando le diagnosticaron retinosis pigmentaria, una enfermedad poco frecuente que tiene su origen en distintas alteraciones nerviosas. La pérdida progresiva de visión periférica es un síntoma habitual de la retinosis y, en general, se identifica con una pérdida de agudeza que hace que, poco a poco la nitidez de las imágenes que captan nuestros ojos se vaya perdiendo. Así le sucedió a Ataulfo: un día intentó mirar la hora en su reloj y lo veía borroso. 

Estuvo, aproximadamente, 10 años sin volver a sostener un pincel, hasta que un día decidió negarse a renunciar a aquello que le apasionaba. Tomó esta determinación con el fin de hacer felices a los demás, porque “Lo importante en esta vida es que las personas siempre quieran hacer el bien a los demás, ayudarles de mil maneras, yo lo hago a través de la pintura”, señala Ataulfo en su página web. Quiere llenar la vida de todos de colores, aunque él no los pueda apreciar.

Pintar desde la memoria

En su web, Ataulfo explica que “una tarde de octubre estaba reflexionando y me pregunté: ¿Qué podría yo pintar? En ese momento aparecieron un montón de escenas". Comenzó a pintar obras abstractas, hechas de recuerdos. Sus cuadros provienen de la memoria: “una catarata de formas, colores y recuerdos con cariño”, cuenta el pintor. Siempre trabaja con la ventana abierta, le encanta escuchar el ruido de la calle y las voces de los niños desde su casa, en el barrio madrileño de Lavapiés. Tiene una ayudante que le guía en su labor, ya que como él mismo asegura, no podría hacerlo solo. 

ATA017 (Foto: Ataulfocasado web)

Finalmente, Ataulfo comenta en la entrevista la época tan negra que estamos viviendo y que solo le inspira a pintar “nubarrones de lluvia y charcos de agua”. Pero, también afirma que el coronavirus no le ha afectado profundamente porque “creo que hay una cosa importantísima: ser siempre optimistas, la alegría siempre es mejor, y las bromas son imprescindibles en el ser humano. Y ser muy observador”.

ATA069. (Foto: ataulfocasado.com)