Cultura

Personas con alzhéimer reinterpretan el 'Rey Lear' en los Teatros del Canal

Marta Jurado

Miércoles 29 de mayo de 2019

3 minutos

Una reflexión sobre la memoria y la comunicación intergeneracional del director Carlos Tuñón

Personas con alzhéimer reinterpretan el 'Rey Lear' en los Teatros del Canal

¿Por qué es tan difícil la comunicación entre padres e hijos? ¿Cómo se complica con la aparición de enfermedades degenerativas? ¿Qué papel tiene el cuidador? Sobre esta base que sitúa a la memoria y la vejez en el centro de la escena, se construye la nueva obra de teatro experiencial del director Carlos Tuñón representada hasta el próximo 2 de junio en los Teatros del Canal (@TeatrosCanal).

"Un viaje experiencial hacia la vejez que pretende no mirar hacia ese lugar con pesadumbre sino aceptarlo como parte de la vida", explica Nacho Aldeguer (@nachoaldeguer) intérprete en Lear (Desaparecer) y responsable de la productora de la obra Bella Batalla (@bellabatalla).

La obra incorpora una diferencia significativa de creación colectiva e inclusión social. Durante las tres horas que dura la representación, coinciden en el escenario 10 actores profesionales de la compañía [los números imaginarios] y personas con alzhéimer en fase leve y sus familiares, que participan de manera espontánea en la trama de esta tragedia clásica de Shakespeare sobre la herencia de un demenciado rey británico imaginario. "Es muy emocionante, se crea un dinámica muy curiosa". 

Otra forma de actuar

Para dar forma a la obra, la compañía ha llevado a cabo un trabajo de investigación escénica en torno al deterioro cognitivo y han desarrollado un trabajo de memoria y comunicación a través de Talleres de metodología teatral a partir del diálogo para personas con alzhéimer y sus familiares durante más de 6 meses.

"Recuerdo el primer día en el que Jaume, una de las personas con alzhéimer, solo decía 'guau guau" durante la presentación. Al final de la dinámica me dijo: "Yo es que tenía una perra a la que quería mucho y por eso digo guau guau cuando quiero decir te quiero", explica Aldeguer quien apela a pararse y observar otras formas de comunicarse

El teatro une así a varias generaciones de actores jóvenes y personas con Alzheimer de entre 50 y 80 años en los que la música y el baile, unidos al lenguaje verbal y no verbal, han tenido un papel destacado para todas las personas que han participado. 

"Las dinámicas se han dado de forma muy natural, conversaciones de tú a tú con personas en una fase leve de deterioro cognitivo que creemos les han devuelto a un lugar que estaban perdiendo, a bailar con su pareja", cuenta el actor que intepreta en este caso al bufón en la obra de Shakespeare.

Algunas de las conclusiones extraídas de estos encuentros, según sus artífices, han sido la ruptura de barreras emotivo-sociales, el incremento del grado de intimidad, confianza mutua y complicidad en un grupo de distintas edades o mejoras en la memoria sensitiva.

Comunicación intergeneracional y acabar con el estigma

Pese a contar con terapeutas especializados y un entorno "en el que todo el mundo está pendiente", a los promotores de la obra les ha sorprendido que hay mucho estigma sobre la enfermedad y muchas de las asociaciones con las que han intentado contactar, salvo Afeam, no se han atrevido a participar.  "Nosotros lo presentábamos como una opción, como hacerles formar parte de una dinámica de grupo distinta", aclara Aldeguer.

Y el resultado han sido momentos muy emocionantes: "Proponemos la obra como una experiencia vital, todo lo que pase está bien. En la función del domingo un niño de 4 años empezó a corretear por el escenario, mientras varias de las personas con Alzheimer bailaban en el escenario y recitábamos textos de Shakespeare", cuenta.

En definitiva, la comunicación intergeneracional ha sido muy fructífera y positiva. "Las enfermedades y la vejez es algo de lo que apenas se habla y que como joven, ves muy lejano. Pero no queda tanto para que tus abuelos o padres pueda pasar por algo como esto y tengas que ocuparte de ellos", opina Aldeguer

Los creadores de la obra decidieron además el subtítulo de Lear(Desaparecer), en referencia a la desaparición de la persona que sufre la enfermedad como a la del ciudador, que renuncia a gran parte de su vida por cuidar al otro.

Otra de las novedades de la obra es abrir el teatro a las personas con alzhéimer, que pese a no haber participado en los talleres quieran acudir como público espectador. " Es una oportunidad que rara vez se da en los teatros y que nos enorgullece porque convierte a la cultura en un acto social", concluye.

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