Sociedad

La denuncia del actor Román Reyes: "Mi madre se ha suicidado. El Estado le dio la espalda"

65ymás

Viernes 15 de noviembre de 2019

8 minutos

Ha iniciado una recogida de firmas para cambiar el sistema sanitario

La denuncia del actor Román Reyes: "Mi madre se ha suicidado. El Estado le dio la espalda"

"Vivo en una pesadilla diaria de la que no puedo salir desde que mi madre se tiró desde la sexta planta del edificio en el que vivía en Almería el pasado 4 de Noviembre. No sólo porque ella me quería, no sólo porque su marcha es injusta y era perfectamente evitable... sino porque esto era una lucha de años, juntos, en la que las frustraciones y dejación por parte del sistema sanitario español han sido continuadas. He visto a mi madre llorarme, pidiendo que la ingresaran, "que no tenía ganas de vivir". La he llevado a hospitales una y otra vez, donde ni, aún con su grave historial, le han ingresado. Cambio de medicación y para casa. Y cuando conseguí el ingreso siempre fue corto e insuficiente (una especie de "apaga fuegos y adiós").

Hoy siento que he perdido la batalla, que hemos perdido la batalla, mamá. Pero no puedo dejar que la marcha de mi madre sea en vano. POR ESO NECESITO TU AYUDA. Porque este sistema es vergonzoso y MAÑANA TE PUEDE TOCAR y deshauciar A TI o a cualquier persona que quieres".

Con estas palabras comienza la recogida de firmas iniciada por el actor Román Reyes en la plataforma Change.org y que titula "Mi madre se ha suicidado. Como +3.600 personas al año. AYUDA A CAMBIAR EL SISTEMA SANITARIO". Ya ha conseguido más de 2.300 firmas y en Twitter su historia ha sido compartida más de 15.200 veces y supera los 23.400 "me gusta".

La petición de Román está cargada de dolor e impotencia. Comenta que algún medio se ha hecho eco de su noricia, pero que "no es suficiente todavía. Tienen que reaccionar los que tienen poder para hacer que esto cambie. Para dar prioridad y atajar con soluciones A LA PRIMERA CAUSA DE MUERTE NO NATURAL EN ESPAÑA".

Ingresos de tiempo insuficiente (suplicando a los médicos que la dejen más tiempo, que no era suficiente). Viajes por unos y otros hospitales, pocos diagnósticos concretos más que "depresión" y "brotes paranoides".

A continuación reproducimos íntegró el resto del escrito de Román:

"Y pensar mil cosas que pudieran alegrar a mi madre, intentar ser imaginativo: "¿y si le hago un vídeo o le dedico un corto?" "¿Y si junto a sus antiguos amigos de los que está separada y les llevo a todos a Almería que le muestren su apoyo?", "voy a escribir una película sobre el caso de mi madre", una peli que por cierto tengo en formato de tratamiento y NUNCA tuve valor para poner este final. Porque creía que SE PODÍA SALIR. Pero con el estado y sistema sanitario dándote la espalda ya veis que el final feliz se torna imposible. "Y si"... "¿Y si los políticos se preocuparan en legislar NO CON EL TEMA DE MODA si no con lo que sea PRIORITARIO y URGENTE?" Por y para las personas. No para lo que les dé votos...

No es descabellado pensar que es un crimen de estado. Eso me hacen sentir... Largas charlas e incluso broncas para que se tomara la medicación o tomara las riendas de su vida. La realidad es que son enfermos y los familiares nos encontramos SOLOS y DESAMPARADOS.

El mismo año pasado la ingresé en La Fundación Jiménez Díaz de Madrid. En esa época vivíamos juntos. Y la tensión era constante. Cada vez que salía de casa no sabía lo que me podía encontrar al volver. Si tenía una crisis casi siempre el procedimiento era el mismo: urgencias, reajuste de medicación Y A CASA. Algún municipal ya me conocía. En una ocasión me dijo "¿Todavía no han ingresado a tu madre?" Ni ellos se explican lo mal que funciona todo. Impotentes igual que yo al ver que su trabajo se ve trabado.

Román Reyes Change.org

Y yo viendo a mi madre, la persona que ha dado todo por mí siempre, consumiéndose durante años en la tristeza y en la paranoia persecutoria (entre otras afecciones). PESE A TENERLO TODO PARA SER FELIZ. Desahuciados ante un estado y sanidad que no parece tener medios NI INTERÉS en salvar la vida de mi madre -ni de nadie con un problema como el suyo-. Más vale romperse una pierna en 20 partes...

Y así fue... Tras muchas pesadillas en las que me levantaba llorando porque ella se tiraba por la ventana, así lo hizo (pese a que sus anteriores intentos siempre fueron por ingesta masiva de pastillas). Y no... NADIE MERECE MORIR ASÍ. Aplastado contra el suelo... Con sus esperanzas rotas... Mi madre era una persona muy inteligente, capaz, podría ser la presidenta del gobierno. Y estaba totalmente desahuciada y desamparada. Yo sólo sentía que podía ayudarla yo y no fui capaz. Perdí... Perdimos. Y ni si quiera con todo lo que la quería a veces podía con la presión. Sin herramientas ni conocimientos sobre estas afecciones. Te sientes totalmente SOLO y ABANDONADO.

En el último ingreso en Almería lo dije claro: "por favor, tienen la vida de mi madre en vuestras manos. Ustedes son los expertos. Esto es una situación de vida o muerte."

Tenía que llamar 20 veces cada mañana para intentar hablar con la psiquiatra, y otras tantas para poder hacerlo con mi madre en el horario restringido. No se me avisó del alta -prematura (otra vez)- pese a ser el familiar directo. Y para colmo, de las últimas palabras de la "especialista" que escuché fueron exactamente explicaciones torpes de que "ya le estaban echando la bronca por alargar la estancia más allá del mes". ¿Quién está matando con decisiones políticas a nuestros seres queridos? "Como que lo normal es un mes", me decía... Como si todos los problemas tuvieran su "tablita" de resolución rápida.

Está claro que es un tema político y económico. Y es desgarrador ver como echan a tu madre a su casa, a su infierno personal, cuando necesitaría muchos más meses para poder tener al menos un plan de vida objetivo. Algo con lo que poder despegar y sonreír de nuevo.

Sabía que perder una madre sería lo peor de la vida, pero nunca pensaría que llegaría de la peor forma. Tras decirme "te quiero" en un whatsapp.

También vosotros, médicos y especialistas que no exigís más medios desde dentro, habéis fracasado conmigo. Podría ser vuestra madre.

Desde que mi madre murió yo también he muerto en muchos sentidos. No hay día que no piense en todas las veces que intenté ayudarle y lo solos y desamparados que nos hemos sentido por parte del estado. Incluso el entorno se quema porque NO TENEMOS HERRAMIENTAS para poder gestionar una tristeza tan inabarcable. Una tristeza que ahora me posee día tras día. Como un big bang que viene hacia mí queriéndose meterse en un hueco por el que no cabe más dolor.

El día siguiente a la noticia del suicidio me quise estampar contra la ventana de mi cuarto en pleno ataque de ansiedad al estar "asimilando" lo sucedido. Si no llega a ser por mi amiga Irene no sé que hubiera pasado. Fui a urgencias con varios amigos que me acompañaron y me di cuenta que ni si quiera el sistema es capaz de recoger la MIERDA que genera. Me dijeron "que era normal" lo que sentía, ante lo que me había pasado. Y que como me iba a llevar tiempo, con la boca pequeña, una señora -eso sí amable y con tacto en este caso- me recomendó que fuera a un psicólogo privado. Me mandaron Lorazepam, y tras 3h de espera y llorando desconsoladamente mientras le decía a la gente de la sala de espera que mi madre se había suicidado, una psiquiatra me mandó a casa. No antes sin decirme -con cierta soberbia- que eran de los médicos más preparados, que discrepaba conmigo en que el sistema no funcionaba, que salvaban vidas. A lo que yo tuve que responder "la de mi madre no". Con enorme tristeza porque a ese mismo hospital acudí 2 veces con la intención de ingresarla y se me negó en ambas este ingreso psiquiátrico, pese a tener riesgo y un largo historial detrás. 

Me he encontrado sanitarios con el corazón de piedra, tecleando en su ordenador sin mirarme ni si quiera a los ojos (supongo que para poder sobrevivir ante la apatía de unas cifras devastadoras y un estado que mira hacia otro lado), pero me niego a creer que VISIBILIZAR que mueran más de 3.600 personas al año por suicidio sea una cifra asumible y normal. Me niego a asumir que mi madre se convierta en un dato más del INE de 2020. Cuando mueren aprox 1.800 de accidentes de tráfico y 40 de feminicidios y esos son los temas constantemente visibilizados...

Por lo tanto, esto es un tema de URGENCIA. YA que siguen muriendo 9-10 personas DIARIAS por este motivo. ¿A qué esperan, políticos para tomar medidas? ¿A qué esperamos para difundir las cifras OFICIALES? ¿Por qué no hay marchas sobre esto? PORQUE AQUÍ SÍ SE PUEDE DECIR BIEN ALTO: NOS ESTÁN MATANDO. Por omisión. Y sin embargo no verás esto en las noticias.

Ustedes, políticos son los expertos ¿no? 

Qué tal si empezamos por medidas como:

- Más sanitarios. Sanitarios que no les quiten la ilusión por su trabajo. Que tengan margen y dinero para PODER INGRESAR LO NECESARIO. Que les dejen desplegar su pasión y ganas por investigar cada caso.

No lo que marque la agenda. QUE SON VIDAS, no números. (Cuántas veces me recuerdo mirando a los ojos a personal sanitario diciéndoles "es mi madre", para que entendieran que me iba la vida en ello. Que podrían estar atendiendo a su propia madre). Siempre me dijeron que "tranquilo"... Y aquí el resultado.

- Más psicólogos (se dan citas con meses de por medio para un seguimiento). El ratio por paciente es ridículo. No se puede dar la espalda y sólo querer atajar atacando modificando la química cerebral con pastillas y obviando LA IMPORTANCIA de ir a los orígenes de los problemas.

- Más formación en prevención, ayuda a las familias inmediata y cuerpos del estado.

- Servicios de urgencia especializados.

- Sistema de conexión con afectados, para encontrar soluciones e incluso para que los enfermos estén en contacto por obligación entre ellos. Las redes personales son ESENCIALES en estos casos. Y mi madre, como muchos otros enfermos, tendían al aislamiento dentro de su tendencia autodestructiva. Hay que entender que no son bichos. Son enfermos a los que no se les ayuda como se debe.

Y sobretodo lo que yo creo que es la base de todo el problema:

- EDUCACIÓN EMOCIONAL desde EL COLEGIO. Nos enseñan a sumar y nunca nos enseñan a procesar dolores tan fuertes como estos. Somos capaces de construir edificios y fallamos cuando nuestra pareja nos deja. Necesitamos que la EDUCACIÓN EMOCIONAL y asistencia SANITARIA psicológica sea una PRIORIDAD.

- Más formación en desplegar empatía real. Soy actor, entiendo que cuando ves cosas tremendas día a día tienes que tener una coraza para poder ejercer. Pero hay veces que ves los ojos tan lejanos que no los sientes humanos. A veces necesitas consuelo y ni si quiera un especialista te lo da. No es de extrañar las cifras que tenemos.

Los números están ahí, son muertes devastadoras y más URGENTES que lo que se publicita todo el rato en los medios. Por favor, hay que hacer que esto cambie. Ya no sólo por mi madre que ya no va a volver. Si no por las personas que podemos salvar AHORA. 9 a 10 que cada día van a seguir el camino de ella si no lo evitamos. POR DESESPERACIÓN. Repito, no es gente loca, es gente que no es capaz de gestionar un dolor e infierno DIARIO. Un infierno que ahora heredo y del que espero deshacerme un poco con vuestra ayuda.

Porque al menos si la muerte de mi madre hace que esto cambie para mejor, que se salve alguna vida, la madre o familiar, amigo... de otra persona. Ya valdrá algo la pena este dolor.

Gracias. Te quiero mamá. Va por ti.

Ayudadme por favor".

La denuncia del actor Román Reyes: "Mi madre se ha suicidado. El Estado le dio la espalda"

 

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Ana Hace 22 días
No es gente loca, necesita ayuda