Un hombre de 78 años sigue trabajando como repartidor y una colecta logra cambiar su vida
Un vídeo grabado por una cámara de seguridad provocó una ola de donaciones en todo el mundo
La historia de Richard Pulley ha recorrido el mundo entero después de realizar una simple entrega de comida. El hombre, un repartidor de 78 años, que tuvo que volver a trabajar después de que su mujer fuese despedida de su trabajo, acudió a llevar un pedido de Starbucks a una vivienda sin imaginar que ese momento le cambiaría la vida.
La escena de Richard quedó grabada por la cámara de seguridad de la casa. En las imágenes se puede ver al hombre mayor subir lentamente las escaleras de la entrada mientras sostiene el pedido, aparentemente agotado. La grabación llamó la atención de Brittany Smith, que revisó el vídeo después de recibir su pedido.
Al ver el gran esfuerzo físico que realizaba el repartidor, Smith quiso saber más sobre él y entender la razón por la cual seguía trabajando en un empleo que le exigía tanto físicamente.
🇺🇸 | Este es Richard, de 78 años, trabaja como repartidor en Tennessee después de que su esposa, Brenda, perdiera su empleo, ya que sus ingresos actuales no cubrían los gastos mensuales de vivienda y medicamentos.
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) March 12, 2026
Su historia se volvió viral cuando una cliente, Brittany Smith,… pic.twitter.com/EPv2KBZNEF
El vídeo viral desató una ola de donaciones
Después de conocer la historia personal de Pulley, la mujer decidió ayudarle. El repartidor trabajaba para DoorDash con el objetivo de poder pagar sus medicamentos y el alquiler de su casa, ya que la pensión que recibía no era suficiente para poder cubrir todos sus gastos.
Smith decidió crear una campaña en GoFundMe llamada “Give Richard a Chance to Rest Again”. En un principio buscaba reunir una pequeña cantidad para ayudar a la pareja. Sin embargo, la iniciativa se volvió viral en redes sociales y, en cuestión de días, miles de personas de diferentes partes del mundo empezaron a aportar pequeñas donaciones que, hasta el momento, superan los 800.000 euros.
La cifra lograda sorprendió a los propios protagonistas. Pulley explicó en algunas entrevistas que la ayuda recibida permitirá aliviar gran parte de sus problemas económicos. “Está quitando mucha presión y haciendo la vida nuevamente vivible”, afirmó.
El dinero conseguido servirá para pagar deudas médicas acumuladas, asegurar la vivienda del matrimonio y permitir que ambos puedan retirarse definitivamente sin tener que depender de trabajos que demanden esfuerzo físicos.

El caso reabre el debate sobre las pensiones
La historia de Richard Pulley también ha generado debate en redes sociales sobre la situación económica de muchas personas mayores en Estados Unidos.
A pesar de haber trabajado durante décadas, los ingresos de jubilación de Pulley y su esposa no eran suficientes para afrontar el elevado coste de vida. En el último año, la mujer conducía el coche y ayudaba a Richard a entregar los pedidos en las casas.
Su situación se refleja en una realidad que afecta a muchos mayores que, luego de retirarse, se ven obligados a buscar ingresos extra para poder cubrir sus gastos básicos. La campaña solidaria sigue activa y aún recibe donaciones desde distintos países.


