Martín, ejemplo de envejecimiento activo: "Cada día hay que tener proyectos nuevos para seguir vivo"

A sus 90 años vive y dirige un cohousing, trabaja de forma altruista como enfermero y escribe

Martín, ejemplo de envejecimiento activo: “Cada día hay que tener proyectos nuevos para seguir vivo” (Cedidas por el entrevistado) Miia

El envejecimiento activo es el proceso que permite optimizar las oportunidades en salud, seguridad y participación para mejorar la calidad de vida con el paso de los años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las mejoras en la calidad de vida conseguidas a lo largo de las últimas generaciones han favorecido un aumento de la longevidad, sin embargo, más años no siempre implica calidad en esos años. Y es que ya no basta con cumplir años, sino que envejecer bien cobra también especial importancia

Un buen ejemplo de ello es Martín González Carvajal, quien a sus 90 años vive, y dirige Servimayor Centro Residencial, un cohousing en Losar de la Vera, un pueblo del norte de Cáceres, practicando un envejecimiento activo físico y mental. La clave de su vitalidad, destaca, es tener un proyecto nuevo cada día, todo ello con el propósito de seguir vivo. 

Martín es enfermero, y lo decimos en presente porque todavía en ocasiones ejerce como tal en el centro donde vive, todo de forma completamente "altruista y voluntaria", cuenta en una entrevista a 65YMÁS. "Esto es propiedad de una sociedad limitada de la que yo soy socio y de la que me nombraron presidente, y así llevo 13 años. Así que más actividad no puedo tener".

 

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Foto: Cedida por el entrevistado.

 

Un centro que, destaca, "es un paraíso, es un hotel de cinco estrellas", y donde también se trabaja con gente de otras edades. "El proceso intergeneracional aquí se practica prácticamente a diario", afirma. "También hemos traído de Madrid a gente que hace grafología emocional, están enseñando a escribir y leer bien a los mayores", entre otras iniciativas como un campamento de convivencia que incluye actividades de estimulación sensorial para los usuarios, el cual se ha llevado a cabo este mes de julio con profesionales voluntarios de la Asociación Píldoras Humanitarias, integrantes de la Fundación AulaVera. Todo ello con el objetivo de que las personas mayores que viven en este centro tengan "una convivencia perfectamente cuidada". 

De hecho, Martín explica que "a mi edad y con mi filosofía de vida, decidí quedarme aquí para que ninguno de mis cuatro hijos tuviera que decidir por mí en un momento determinado". 

Trabaja de forma altruista y voluntaria

Esta es la inspiradora vida de este cacereño quien, sin importar su edad, mantiene un envejecimiento activo trabajando de forma altruista, gestionando un centro y hasta cubriendo turnos sanitarios cuando se requiere. "Soy enfermero, y digo soy porque hay un grave problema de médicos y enfermeros para estos centros. Entonces me colegié y de vez en cuando no me queda más remedio que sustituir o hacer turnos en el centro donde vivo para que todo esté dentro de la más absoluta normalidad", explica. 

Algo que hace que Martín mantenga una gran vitalidad es "leer mucho, escribir más y además ser el gerente de este centro". Y la motivación para todo ello la saca de "estar vivo y seguir viviendo, compartir mi vida con todos los residentes que están aquí". Eso es lo que le impulsa a seguir trabajando de forma voluntaria por la salud de los demás. 

"Tengo muchas opciones a esta edad. Una de ellas es meterme en mi habitación y no salir de ella viendo la televisión o leyendo. Pero qué duda cabe que la mejor forma de estar activo y seguir vivo es conviviendo tu vida con los demás", destaca. Es por ello que "cada día intentamos hacer algo nuevo, para que la gente que está en una situación de oscura convivencia, se anime, motivarlos, estimularlos para que sigan vivos y viviendo". 

 

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Foto: Cedida por el entrevistado.

Dos obras publicadas, y una tercera en camino

Con todo, Martín también tiene tiempo para escribir, y con dos obras recientemente publicadas, ya está preparando la tercera. Y es que además de su labor administrativa y médica, Martín cultiva igualmente su mente a través de la lectura y la escritura, incluso ha llegado a publicar obras con las que reivindica la vida en los pueblos abandonados y la dignidad de los enfermos de alzhéimer

La primera de ellas, Un cuerpo, dos vidas, "narra la vida de un residente que hubo aquí, ya fallecido, enfermo de alzhéimer", cuenta. En este sentido, reivindica que "los enfermos de alzhéimer son personas absolutamente normales antes de contraer la enfermedad. Cuando la contraen, son otro tipo de persona, sigue siendo una persona, pero con otras vivencias, con otras actitudes físicas y mentales. Por eso lo titulé así".

El segundo libro publicado, Los mundos de mi vida, es "un libro reivindicativo para los pequeños pueblos, hoy conocidos como pueblos abandonados". Con él demanda "la convivencia social que en esta sociedad industrializada está desapareciendo", intentando también demostrar que "trabajando con esfuerzo y con voluntad se consigue lo que se persigue". Ante esta realidad, subraya que "si se abandonan es porque carecen de los servicios necesarios para que las personas puedan estar allí". De hecho, su tercer libro, ya en proceso, será la continuidad de Los mundos de mi vida, adelanta. 

Como no podía ser de otra forma, su inspiración para escribirlos nace de estar viviendo más de diez décadas en este centro y "convivir con 100 personas, todas mayores, con sus propias historias de vida y conocerlas en profundidad". 

El deseo de Martín con estos libros no es económico. "Lo que me gustaría que los lectores se llevaran al leer estas páginas es fundamentalmente la necesidad de convivir de manera honesta y transparente con los demás. De trabajar honestamente y con voluntad de trabajo, con trabajo organizado", resalta. 

"Cada día hay que tener un proyecto nuevo para seguir vivo"

Para Martín, el envejecimiento activo tiene una gran relevancia. "Yo mantengo que cada día hay que tener un proyecto nuevo para seguir vivo. Mientras tengamos la mente perfectamente amueblada, seguiremos vivos y viviendo. Todo funciona. En el momento en que nos falle la mente, las cosas empeoran bastante. Estamos perdidos. Ese es mi criterio como sanitario y después de 13 años aquí. Por eso la cultivo con la lectura, con la convivencia y con la escritura", explica. 

De hecho, su proyecto personal se centra en "seguir leyendo y escribiendo", también en "seguir aquí, mejorar los cuidados de los que lo necesiten, mantener las instalaciones en perfecto estado". En este sentido, Martín destaca que los cambios más urgentes que necesita hacer la sociedad para reconocer y cuidar mejor a las personas mayores es "ser una sociedad más justa, más transparente, más honrada y más dedicada a los demás. Lo que das lo vas a recibir". 

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