Maria Jesus Gonzalez Espejo Op
Opinión

Una propuesta para la OMS: cambiar "Envejecimiento Activo" por "Inteligente"

María Jesús González-Espejo

Foto: Big Stock

Jueves 8 de enero de 2026

5 minutos

Una propuesta para la OMS: cambiar "Envejecimiento Activo" por "Inteligente"

Foto: Big Stock

Jueves 8 de enero de 2026

5 minutos

En 2002 la Organización Mundial de la Salud (OMS) propuso la utilización del término "envejecimiento activo y saludable" con el objetivo de superar la visión de la vejez como sinónimo de discapacidad y de promover una experiencia positiva, fomentando la participación social, económica, cultural, espiritual y cívica. Si su propuesta fue útil e innovadora en su momento, en este artículo expongo las razones por las que el concepto resulta insuficiente.  

Aunque bajo el paraguas del envejecimiento activo y saludable cabe mucho más, en el imaginario colectivo casi todos visualizamos personas mayores caminando, haciendo gimnasia, poniéndose en forma. Es decir, que el concepto nos lleva a la ejecución de acciones conductuales y enfatiza el "hacer" más que el "ser" o el "decidir". Una propuesta que encaja a la perfección con la característica dominante de nuestra época: la sociedad del rendimiento, esa que critica el recientemente premiado aquí en España, el filósofo Byung-Chul Han. Una sociedad de la “producción constante”, que no deja espacio ni a la vida contemplativa ni al aburrimiento profundo, y logra que millones de individuos acaben padeciendo los denominados "infartos del alma": depresión, agotamiento y síndrome de burnout.  

Por otra parte, la palabra "activo", adosada a la del “envejecimiento” puede contribuir –involuntariamente– a un paradigma que valora más el movimiento y la productividad, frente a la reflexión, la dignidad y la autonomía. Esto resulta incongruente con la realidad de muchas personas mayores que, debido a dolencias, enfermedades crónicas o limitaciones funcionales, no pueden seguir este ideal de actividad física.  

Además, el calificativo "activo" pone la misma meta para todos, lo que puede convertirse en un estigma o una presión poco saludable para una población cuya realidad demográfica, epidemiológica y funcional es intrínsecamente heterogénea y compleja. Y al diseñar políticas públicas, este enfoque universal es insuficiente para abordar la realidad variable de la vejez.

Actualmente, la representación en Europa de la OMS está trabajando en el desarrollo de la Estrategia Europea. Envejecer es Vivir: Promoción de una Vida de Salud y Bienestar (2026–2030), que forma parte del Programa Europeo de Trabajo 2026–2030 (EPW2) cuyo objetivo es cerrar la brecha entre la longevidad y el bienestar y crear un marco para que Europa promueva la salud y la calidad de vida de las personas mayores a través de enfoques innovadores en servicios de salud, entornos inclusivos y cambios en la percepción social del envejecimiento.

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Un nuevo enfoque

Y por eso es un momento ideal para proponer la evolución del envejecimiento activo al “inteligente o sabio” (smart ageing). Este nuevo concepto aporta varias ventajas, que lo hacen más apto para lograr el propósito principal de la OMS de ayudar a las personas a diseñar su mejor vejez:

  1. Invita a pensar, decidir y diseñar la vida conforme a nuestras capacidades, deseos y entorno. El foco pasa del "hago más" a "hago mejor", con sentido y autonomía.
  2. Amplía la visión del buen envejecer y nos invita a reconocer que envejecer bien no solo es un asunto de movilidad, ejercicio físico y participación social e incluye también el vivir en un lugar adaptado (población y vivienda), con acceso a la información y a la tecnología apropiada, a planes de ocio y a una buena red social, sintiéndose cuidado como se merece en todo momento.
  3. Estimula la responsabilidad de cada individuo sobre su futuro, al hacer explícito que las personas debemos ser responsables del diseño de nuestro proyecto vital, que es algo más ambicioso que mantenerse activo. 
  4. Pone foco en la innovación, la adaptabilidad y la resiliencia, cualidades cruciales para afrontar los retos de la longevidad, y no únicamente en la actividad física. 
  5. Permite personalizar las políticas públicas, pues respeta la heterogeneidad de la población mayor y no asume que la "actividad" es la panacea para todo el mundo.
  6. Sugiere dignidad y protagonismo, al asignar el término “inteligente” a los mayores. 

Por otra parte, un enfoque inteligente requiere ampliar el número de pilares sobre los que se construye una buena vejez y adoptar una visión más holística. Mientras que la propuesta de la OMS se centra en cuatro pilares (salud, participación, seguridad y dimensión económica), diseñar políticas adecuadas para el buen envejecimiento requiere cubrir otras dimensiones sin las cuales el envejecimiento no tendrá suficientes cimientos, como las finanzas y los seguros, los temas jurídicos, la transición exitosa desde la actividad profesional a la jubilación, la vivienda, la tecnología, la preparación para la enfermedad o el cuidado del mayor. 

Esta evolución terminológica y conceptual que propongo no es menor. Conlleva reconfigurar la mirada, reorientar las políticas, reequilibrar la responsabilidad individual y colectiva, y dar un sentido más amplio, más humano, y más ajustado a la realidad variable del envejecimiento.

El contexto actual, donde el envejecimiento poblacional genera retos sin respuesta para cada vez más países, exige innovar en el diseño de estrategias. La OMS y los países que se inspiran en sus directrices tienen una oportunidad inmejorable para liderar este cambio de lenguaje y enfoque. Es hora de plantearse evolucionar desde la promoción de un envejecimiento activo y saludable a la de un envejecimiento inteligente, que nos permita preparar a la generación más numerosa de la historia de España para que disfrute de la mejor vejez posible, una vejez ajena a la dependencia, digna y con propósito.

Sobre el autor:

Maria Jesus Gonzalez Espejo Op

María Jesús González-Espejo

Fundadora del Instituto de Smart Ageing, Matura Club de Mejor Longevidad y autora de “El arte de envejecer sabiamente”. 

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