Alimentación

¿Cómo será la alimentación del futuro?

Rosa Roch

Foto: BigStock

Lunes 17 de mayo de 2021

4 minutos

Batidos, pastillas, inyectables, insectos… ¿es así como vemos la alimentación del futuro?

¿Cómo será la alimentación del futuro?
Rosa Roch

Foto: BigStock

Lunes 17 de mayo de 2021

4 minutos

Cuantas veces hemos elucubrado sobre qué se comerá dentro de 20, 30, 40 años; de cómo ha cambiado la manera de alimentarse con el paso del tiempo; o de que la comida de hoy no es la de cuando éramos unos críos. Sin entrar en el debate de si los cambios han sido buenos o malos, lo cierto es que la manera en que nos alimentamos ha ido cambiando con el paso de los años y así seguirá haciéndolo.

No podemos decir con certeza si en un futuro la comida se administrará en píldoras (me atrevo a decir que no pues el placer de degustar un buen plato no lo suplanta una pastilla), o si comer insectos será algo normal y habitual en nuestra sociedad, o si, por fin, se dará con la clave para comer de todo sin engordar. Lo que sí podemos afirmar es que las tendencias actuales son las que marcan los cambios del futuro más próximo y algunas ya se están llevando a la práctica en el ámbito de la alimentación.

Respeto por los animales

¿Cómo será la alimentación del futuro?

 

Poco a poco se va cambiando la proteína de origen animal por la proteína de origen vegetal. Ya es habitual encontrar en el mercado hamburguesas elaboradas sin nada de carne, hechas con legumbres, champiñones, remolacha, soja o tofu. Y a las hamburguesas empiezan a seguirle las pechugas de pollo y fiambres elaborados con guisantes y soja.

En esta línea también se elabora “queso” sin leche, utilizando aceite de coco o nueces con el que se obtiene un producto que imita al queso; y helado sin proteína láctea, a partir de la proteína procedente de las alubias o los guisantes.

Nutrición personalizada

Los avances en genética también llegan a la nutrición. Hay restaurantes que apuestan por una alimentación basada en los genes del comensal. Para ello se realiza un análisis genético unas semanas antes de que acudan al restaurante y según los resultados se puede elaborar un menú personalizado en función de las características genéticas que indicarán qué alimentos pueden sentar mejor o son más beneficiosos para la salud del comensal.

Reducir el consumo de grasas, azucares y sal

¿Cómo será la alimentación del futuro?

 

Los alimentos ricos en grasas, azúcares y sal son los menos saludables para el organismo, pero los más atractivos por su sabor, debido al efecto placentero que producen. Para reducir su consumo sin que se vea afectado ese efecto placentero, la industria alimentaria está trabajando en lo que se conoce como los neuroaromas y la micro o nanoencapsulación. Los neuroaromas son aromas que se añaden al alimento para mejorarlo nutricionalmente sin que el consumidor aprecie cambios en el sabor, la textura o el olor. Por su parte, la microencapsulación consiste en encapsular el azúcar o la sal para que se libere solo si se rompe el alimento. De esta manera se consume menos cantidad, es una técnica que permite la liberación controlada de nutrientes.

Comida impresa

¿Cómo será la alimentación del futuro?

 

Sí, se puede imprimir comida. En algunos restaurantes ya empiezan a utilizar estas impresoras y no sería de extrañar que en un futuro próximo ocupen un lugar en las cocinas domésticas, al lado del microondas. Con estas impresoras se pueden imprimir un amplio abanico de productos: pan, carne, pasta, masas, chocolate, pequeños cereales o frutos secos… Estas máquinas pueden imprimir los alimentos con la forma deseada, por compleja que sea, lo que es muy apreciado en la gastronomía creativa, pero lo que no pueden hacer aún es cocinar el alimento, aunque todo llegará.

Comida sostenible

Cada vez más se busca la sostenibilidad en la producción de alimentos. Mantequilla elaborada con el agua de cocer los garbanzos, cerveza hecha con restos de pan de molde, snacks a partir de los restos de la fibra utilizada para hacer aceite de girasol, son unos ejemplos de elaboraciones sostenibles que algunas empresas empiezan a poner en práctica, así como la apuesta por un packaging compostable.

Lo que está claro es que la alimentación del futuro se adaptará a lo que cada día más demande el consumidor, no solo en el aspecto culinario, sino en todos los ámbitos y que se basa en tres ejes: la salud, la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente y, por último pero igualmente importante, la satisfacción, en su amplia definición del término.

Sobre el autor:

Rosa Roch

Rosa Roch es redactora especializada en temas de salud, alimentación y gastronomía.

… saber más sobre el autor