Alimentación

Si la verdura te sienta mal puede ser por estos motivos

Toni Esteve

Foto: Bigstock

Domingo 28 de marzo de 2021

4 minutos

Las molestias más habituales suelen surgir cuando se consumen en crudo

Estas frutas y verduras no las debes guardar juntas Foto: bigstock
Toni Esteve

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Domingo 28 de marzo de 2021

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Las frutas y las verduras son una importante fuente de vitaminas, minerales, fibra alimentaria y antioxidantes. Como parte de una dieta saludable baja en grasas, azúcares y sodio, la Organización Mundial de la Salud (@WHO) recomienda consumir más de 400 gramos de frutas y verduras al día para mejorar la salud general y reducir el riesgo de determinadas enfermedades no transmisibles, como las cardiopatías y determinados tipos de cáncer. Además, según este organismo, también pueden contribuir a prevenir el aumento de peso y reducir el riesgo de obesidad, un factor de riesgo independiente de las enfermedades no transmisibles. Sin embargo, hay personas a las que la verdura les puede provocar molestias gastrointestinales o reacciones alérgicas.

Las molestias más habituales suelen surgir cuando las verduras y hortalizas se toman en crudo como ocurre, por ejemplo, con la lechuga, el pepino, o los rábanos. Si no te sientan bien, debes averiguar si esto te ocurre con todas o con alguna en concreto, porque, en primer lugar, hay que descartar cualquier alergia o intolerancia alimentaria que pudiera ser el motivo de las malas digestiones y otros problemas asociados.

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Por otra parte, los síntomas en labios, lengua, paladar y garganta (sintomatología orofaríngea) suelen ser los principales en el caso de alergias a frutas y hortalizas, ya que la reacción se da únicamente en la mucosa orofaríngea, pocos minutos después de la exposición, incapacitando a dichos alérgenos para afectar otros órganos. Esta sintomatología se conoce como el síndrome de alergia oral (SAO), y es bastante específica de frutas y hortalizas que se consumen crudas (debido a que estos alérgenos se alteran fácilmente con la acción del calor, los pacientes toleran dichos alimentos una vez cocinados). Entre los síntomas del SAO encontramos: picor, cosquilleo, enrojecimiento, inflamación, sensación de quemazón en labios, boca, lengua y/o garganta

Según se recoge en el Informe de estado de situación sobre “Frutas y hortalizas: nutrición y salud en la España del S.XXI” de la Fundación Española de la Nutrición (FEN @FENnutricion), más del 90% de los pacientes que presentan reactividad cruzada entre el polen del abedul y los alimentos vegetales padece SAO, por lo que muchas veces no se relaciona con alergia a estos alimentos. La FEN señala que las hortalizas en las que se ha observado reacciones cruzadas en alérgicos al polen de abedul son: zanahoria, apio, especias de la familia Apiaceae, lechuga, alcachofa, tomate, pimiento y patata.

Descartar patologías

También es importante confirmar que no existe alguna patología que pudiera requerir una dieta específica con restricción en el consumo de algunas verduras. En este sentido, la Fundación Española del Aparato Digestivo (@saludigestivo), explica que, ante determinadas enfermedades, como el meteorismo (tendencia a sufrir molestos y dolorosos gases) o el reflujo gastroesofágico hay que tomar precauciones dietéticas para obtener todos los buenos nutrientes que proporcionan las verduras y hortalizas evitando sus posibles inconvenientes.

Por ejemplo, ante problemas de acidez, se recomienda limitar la ingesta de tomates o consumirlos quitándoles previamente la piel. La lechuga es otro de los vegetales que puede sentar mal por su alto contenido en fibra insoluble que dificulta su digestión. En caso de detectar que este alimento nos provoca molestias estomacales es preferible sustituirlo por otros vegetales de hoja como los berros o los canónigos. En esta línea, como no es normal que todas las verduras u hortalizas nos sienten mal, no se recomienda excluir de la dieta todos los alimentos del mismo grupo, puesto que si lo hacemos corremos el riesgo de sufrir carencias nutricionales.