¿A cuántos grados hay que poner el aire acondicionado para dormir? Un experto lo aclara
Mantener una temperatura adecuada reduce el consumo y evita sorpresas en la factura de la luz
La llegada del verano ha venido acompañada de temperaturas extremas en una gran parte del país. Después de la primera ola de calor, muchos puntos de España han registrado valores de 40 grados, lo que ha convertido cualquier salida al exterior en un verdadero reto.
Sin embargo, una de las partes más difíciles del día se ha vuelto el momento de dormir. Las conocidas como noches tropicales, en las que la temperatura no baja de los 20 grados durante toda la madrugada, dificultan el sueño y hacen que muchas personas recurran al ventilador o al aire acondicionado para poder dormir.
Mientras que el ventilador es una alternativa más económica, el aire acondicionado ofrece una mayor capacidad para refrescar el ambiente. Aun así, existe la creencia de que mantenerlo encendido durante toda la noche aumenta el consumo eléctrico. Según el experto energético Álex Bermúdez, el verdadero impacto en la factura no depende tanto del tiempo que permanece funcionando, sino de la temperatura a la que se configure.
@alexbermudez_asesor Dormir con el aire puesto toda la noche cuesta menos que el café de mañana. Lo que te dispara la factura no es dejarlo puesto, es ponerlo a 16°C ¿A cuantos grados lo pones tú? #aireacondicionado #ahorraluz #facturadelaluz #ahorroenergetico #trucosdeahorro ♬ sonido original - Alex Bermúdez|Asesor Energía
Cada grado marca la diferencia
“Dormir con el aire puesto toda la noche no te arruina, te cuesta menos que el café de mañana. Tener el aire encendido en tu habitación, toda la noche, te va a costar 45 céntimos. Y tú pasando miedo por una factura que ni existe”, indica el experto en uno de sus vídeos más recientes en sus redes sociales. Sin embargo, también advierte de que encender y apagar el aparato varias veces durante la noche no es la mejor opción.
Para explicarlo, recurre a una comparación con la conducción de un vehículo. “Vas a 120 por la carretera y el consumo es mínimo”. En cambio, cuando un coche circula por ciudad, con continuas frenadas y aceleraciones provocadas por semáforos o peatones, el gasto de combustible aumenta. Según indica, el funcionamiento del aire acondicionado responde a una lógica parecida. “Con el aire pasa lo mismo, el consumo se dispara”.
Por otro lado, Bermúdez advierte que fijar una temperatura demasiado baja incrementa el gasto energético. “Por cada grado que bajamos la temperatura de nuestro aire, sube el consumo entre un 6 y un 8%. Así que mantén el aire entre 23 °C y 25 °C durante toda la noche y ya verás que no te llevas ninguna sorpresa en tu factura del mes que viene”, concluye.
