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¿Cada cuánto tiempo debemos cambiar sábanas y toallas?

Manuela Martín

Foto: Bigstock

Domingo 6 de diciembre de 2020

2 minutos

¿Cada cuánto tiempo debemos cambiar sábanas y toallas?
Manuela Martín

Foto: Bigstock

Domingo 6 de diciembre de 2020

2 minutos

Aunque pienses que por utilizar las toallas después de ducharte o meterte en la cama con un pijama limpio, tanto toallas como sábanas estarán libres de microorganismos, te equivocas.

Se trata de dos elementos que sin darnos cuenta acumulan polvo, restos de piel, pelos, caspa, saliva, sudor, ácaros, humedad, hongos, restos de crema, entre un sinfín más. Por ello, es necesario limpiarlos con frecuencia.

Respecto a las sábanas, te diremos además la importancia de ventilar la cama cada día antes de hacerla ya que, de ese modo, conseguiremos en cierta medida que se seque el sudor y la humedad o se elimine el polvo, por ejemplo.

Tanto las sábanas como las toallas se deben cambiar una vez a la semana.

En el caso de las sábanas, si además es época de calor donde sudamos en exceso o estamos enfermos, esta frecuencia debería ser incluso mayor.

¿Cada cuánto tiempo debemos cambiar sábanas y toallas? Foto: bigstock

Las toallas por su parte, al final del verano cuando dejamos resto del moreno en la toalla y cogen un color marrón, también deberíamos lavarlas con más frecuencia. Además, si no las secamos correctamente tras casa uso, pueden acumular olor a humedad e incluso generar hongos, con lo cual, o las dejamos en un lugar que se sequen correctamente o deberíamos cambiarlas al menos un par de veces por semana. Y lo mismo ocurre con las de las manos, cuya frecuencia de cambio debería ser incluso mayor.

Hay otros tejidos del hogar que también deberías cambiarse con más frecuencia del que imaginamos o acostumbramos tal es el caso de las colchas, los nórdicos, las alfombrillas del baño o los trapos de cocina entre otros.

En el caso de las colchas o los nórdicos, la mayoría tendemos a lavarlos una o dos veces al año, coincidiendo con los cambios de estación. Sin embargo, deberíamos lavarlos una vez al mes por lo menos.

Respecto a los trapos o bayetas de cocina, al igual que ocurre con los estropajos, acumulan mucha más suciedad y bacterias de las que imaginamos. Por ello, es recomendable cambiarlos mínimo una vez por semana, pero si lo hacemos dos e incluso tres, será aún mejor.

En cuanto a las alfombrillas, debemos lavarlas una e incluso dos veces a la semana, ya que las pisamos antes de meternos en la ducha cuando aún tenemos los pies sucios, como al salir acumulando humedad. Todo ello hace que sea un lugar proclive para la acumulación de microorganismos.

Sobre el autor:

Manuela Martín

Manuela Martín es redactora especializada en temas de salud y ocio.

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