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Aparatos de automasaje para hacer frente al dolor articular o a los pies cansados

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Lunes 16 de marzo de 2020

1 minuto

La aparatología específica puede ayudar

aparatos de automasaje para el alivio del dolor
Mariola Báez

Foto: Bigstock

Lunes 16 de marzo de 2020

1 minuto

Son muchos los aparatos y complementos que puedes encontrar en el mercado, que han sido diseñados para favorecer el bienestar y proporcionar alivio frente a dolencias leves. Algunos combinan el masaje con la termoterapia, es decir, incluyen la posibilidad de aplicar frío o calor en una zona corporal determinada para lograr, así, mejores resultados.

Una molesta tortícolis, un episodio agudo de lumbago o ciática, una contractura muscular o un importante dolor de pies son algunos ejemplos en los que los automasajes, que hacen posible estos sencillos utensilios, pueden resultar beneficiosos y sentar de maravilla.

Aun así,  en el caso de las personas mayores, que puedan tener una dolencia o enfermedad concreta, no está de más consultar con el especialista su idoneidad. Sobre todo, si hablamos de masajes unidos a sensaciones térmicas, es importante recordar que el frío o el calor pueden empeorar determinadas dolencias. Por ejemplo, como señala la Sociedad Española de Reumatología (@SEReumatologia) el calor se desaconseja en enfermedades que implican inflamación, como puede ser la artritis y el frío está contraindicado en caso de sufrir algún tipo de vasculitis.

apartos de automasaje, cervicales

¿Qué aparatos de automasaje puedes elegir?

Si no existe recomendación médica que aconseje descartar su uso, la aparatología actual para poder disfrutar en casa de un masaje que ayude a mejorar pequeñas molestias puntuales, ofrece distintas opciones que pueden resultar de tu interés.

Masajeadores de espalda y cervicales

Se encuentran entre los más demandados y los tienes principalmente de dos tipos: en forma de cojín, bien para colocar alrededor del cuello o bien tipo almohada y los de ‘brazo’, semejantes en diseño a lo que sería el cabezal de una ducha y que permiten desplazarlos manualmente por la zona corporal que se desee tratar (algunos son extensibles para que puedas llegar sin problemas a los puntos más inaccesibles de la espalda).

La mayoría de estos aparatos funcionan por percusión, es decir por pequeñas vibraciones sucesivas que proporcionan alivio en la zona dolorida. Suelen contar con cabezales intercambiables, con distintas velocidades y, algunos, con efecto calor, para adaptarse a las necesidades de cada usuario. Los hay que son específicos para tratar pequeñas contracturas o tirones en cuello y espalda y también los tienes válidos para el alivio del dolor que puede presentarse en las articulaciones de hombro, codos o rodilla.

Bañeras de hidromasaje para pies

Poner ‘los pies en remojo’ tras un día agotador para encontrar alivio, es un remedio infalible de toda la vida, pero ahora estos nuevos equipos proporcionan un agradable y reparador masaje. Su eficacia radica en el uso terapéutico del agua a distinta temperatura y presión, que permite mejorar la microcirculación en la zona de la manera más reconfortante. En caso de sufrir una dolencia determinada o como ‘tratamiento’ previo a una pedicura, especialmente si existen problemas de uñas encarnadas o en garra, puede resultar de gran ayuda. Como novedad, además de estas bañeras de hidromasaje, también tienes aparatos similares que funcionan únicamente con aire (alternando frío – calor).

bañera de hidromasaje para pies

Electroestimuladores para masajes

Se encuentran en el segmento de la aparatología más avanzada destinada a los masajes y se basa en la misma técnica que se utiliza en los tratamientos de electroterapia. Una serie de electrodos se colocan sobre la piel del área a tratar y el correspondiente aparato emite una serie de corrientes electromagnéticas a baja intensidad, destinadas a proporcionar el alivio del dolor.  Este es un tratamiento frecuentemente utilizado en fisioterapia y en este caso, la consulta previa a su uso con un profesional de la salud siempre es recomendable.

Fajas y bandas eléctricas.

Fueron de las primeras en salir al mercado y la mayoría de ellas combina el masaje con el calor. Su funcionamiento es sencillo, ya que, basta conectarlas a la red para que comiencen a ejercer sus efectos beneficiosos. Ahora, también es posible encontrar, fundas para colocar en los respaldos de los asientos e incluso chalecos que funcionan de manera similar. En el caso de las bandas, resultan especialmente prácticas para el dolor localizado, por ejemplo en la rodilla, en la cadera… pero hay que insistir en que hay que estar muy seguros de que el calor va a actuar como analgésico natural y no va a contribuir a incrementar la sensación dolorosa o a causar un perjuicio si se padecen enfermedades determinadas.

Como conclusión, un aparato de automasaje puede venirte bien proporcionándote, ante todo, bienestar. Si buscas en ellos una terapia frente al dolor, pide consejo a tu médico o fisioterapeuta para aprovechar sus beneficios con la necesaria seguridad.

 

 

 

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