Cuándo

¿Cuándo entró España en la OTAN?

Marco Herrera

Martes 12 de marzo de 2019

4 minutos

El 12 de marzo de 1986 se aprobó por referéndum la permanencia, tras entrar el 30 de mayo de 1982

Banderas de miembros de la OTAN (BigStock)
Marco Herrera

Martes 12 de marzo de 2019

4 minutos

En junio de 1980, el entonces Gobierno de Adolfo Suárez confirmó su intención de emprender conversaciones para el ingreso de España como país miembro de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Entonces, se encontraría con la firme oposición del Partido Comunista de España que lideraba Santiago Carrillo, y del PSOE, ya abanderdo por Felipe González. Sin embargo, dos años más tarde y con la aprobación del Parlamento, se llevaría a cabo la incorporación de nuestro país a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, concretamente el 30 de mayo de 1982. Posteriormente, se viviría uno de los momentos políticos más recordados de la transición: el referéndum que se llevó a cabo el 12 de marzo de 1986 para permanecer o no dentro de la estructura.

Incorporación española

Tras las elecciones de octubre de 1982, se suspendieron las conversaciones al respecto, abriéndose así un periodo de reflexión social y política. La cuestión de la entrada militar en esta organización había despertado el rechazo de gran parte de la sociedad y de miembros de la esfera política. No sería hasta tres años y unos meses más tarde, el 31 de enero de 1986, cuando el Gobierno de Felipe González (PSOE) convocaría un referéndum para decidir si nuestro país se unía. 

La polémica estaba servida, ya que el mismo González había defendido en la oposición la no entrada de España, mientras que en ese momento y desde el Gobierno la defendía con ciertos matices, como la no incorporación a la estructura militar, la prohibición de introducir armas nucleares en España y la paulatina desinstalación de bases estadounidenses en nuestro territorio. El cambio de postura le costó a Felipe González la dimisión de su Ministro de Exteriores, Fernando Morán, que era partidario de no permanecer en la alianza.

La otra parte de la polémica vendría con la pregunta formulada en el referéndum (¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?), que muchos entendieron como tendenciosa de cara a votar sí, la opción que defendía el Gobierno. A pesar de tener las encuestas en contra, parece que la amenaza de González de dimitir si perdía el referéndum, dio un vuelco a los resultados y el acabó imponiéndose con un 56,85% y una participación del 59,42%.

11 años más tarde, en 1997, José María Aznar incorporó a nuestro país a la estructura militar de la OTAN, incumpliendo la primera parte del acuerdo. El segundo precepto sería enmendado permitiendo que España pudiese almacenar armas nucleares de Estados Unidos en terreno español.

Orígenes de la OTAN

Cuatro años después de finalizar la II Guerra Mundial, en la Europa occidental había cierto temor a la política expansiva que se estaba llevando a cabo desde Moscú. Países como Francia y Reino Unido, que dos años antes habían firmado el Tratado de Dunquerque para prestarse asistencia mutua en caso de nuevo ataque alemán e intento de ataque soviético, trasladaban el temor a sus aliados del viejo continente sobre el terreno que iba ganando la URSS. Había pocas esperanzas en que unas –aún precarias– Naciones Unidas pudieran mantener la paz en caso de ataque soviético. Por tanto, se optó por expandir el acuerdo entre franceses y británicos en 1948, e incluyeron en el Tratado, que ahora sería de Bruselas, a Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo

Jens Stoltenberg, Secretario General de la OTAN (BigStock)

Sucesos como el golpe de Praga, en el que el Partido Comunista accedió al poder en Checoslovaquia, o las amenazas a la soberanía de Noruega, Grecia o Turquía por parte soviética, no dejaban de poner en alerta al resto de países europeos, más si cabe tras la marcha después de la guerra de los soldados americanos y canadienses. Por ese motivo Reino Unido hizo esfuerzos para que en 1949, con la creación de la OTAN, Estados Unidos fuese miembro, algo que en el país norteamericano no acabó de verse con buenos ojos, ya que no veían las ventajas que este tratado les proporcionaba a ellos en materia de seguridad.

A Estados Unidos se le unió Canadá y por parte de americanos y europeos se decidió invitar a estas negociaciones a Dinamarca, Portugal, Italia e Islandia, para que el 4 de abril de 1949 se firmara el Tratado de Washington, que sería el comienzo de la OTAN.