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¿Quieres cuidar de un futuro perro guía? Una experiencia única y gratificante

Mariola Báez

Viernes 6 de diciembre de 2019

2 minutos

Parte del adiestramiento de estos animales radica en la convivencia familiar

Cuidar un futuro perro guía (bigstock)

Los perros guía nunca dejarán de sorprendernos con lo que son capaces de hacer y con el cariño que pueden llegar a dar a sus dueños. Son animales muy especiales, que reciben un entrenamiento específico para que, en un futuro, puedan realizar funciones básicas que influirán positivamente en la calidad de vida de personas que presenten alguna dificultad para el desarrollo de sus tareas cotidianas, desde falta de visión, hasta reducción de movilidad.

Golden y Labrador Retriever o Pastor Alemán son, entre otras, las razas que generalmente mejor se adaptan a estas funciones, por su carácter tranquilo y obediente y su capacidad para responder ante distintas situaciones.

Un futuro perro guía permanece con su mamá perra y el resto de la camada al menos 6 semanas. A partir de este momento, estará preparado para ir a su nueva familia “de acogida” que le proporcionará un primer contacto con los humanos en el que, por supuesto, el cariño y respeto por el animal deben ser condición básica.

Adopción sencilla

Tal como señala la Fundación Once, solicitar la “adopción temporal” de un cachorro de perro guía es un trámite sencillo, pero debes tener claro que el animal va a necesitar un tiempo importante de dedicación. La idea es que comparta todas las actividades familiares, por lo que tendrás que comprometerte a que no estará solo más de dos horas diarias. Además, vuestra relación no es cuestión de unas semanas, ya que, el periodo de adaptación y convivencia es de aproximadamente un año.

Una vez hecha la solicitud, en la que manifiestas tu interés por cuidar de un cachorro de estas características, tu candidatura será valorada. La idea es que el can esté con vosotros (si tienes nietos ¡perfecto!) y participe en todo. De esta manera, aprenderá a estar en entornos distintos, desde un restaurante, hasta un parque o un centro comercial, en el que va a tener múltiples distracciones.

Sin duda, se trata de una experiencia bonita y gratificante aunque debes ser consciente de que no es tu mascota y que, pasado un tiempo, tendrás que dejar que continúe su formación para que pueda llegar a desempeñar la maravillosa labor que le espera. Si no estás dispuesto, mejor adopta a un perro jubilado, espléndida idea, porque él también se ha ganado el derecho a una familia estupenda que lo quiera y lo cuide.

 perro guía cuidar cachorro (bigstock Golden retriever)

¿Cómo se entrena un perro guía?

Una vez que deje tu casa, ese cachorro del que te sentirás súper orgulloso avanzará en su entrenamiento. Aprenderá primero a sentirse cómodo con el arnés, el nexo de unión entre él y la persona a la que guía. También le enseñarán a caminar en línea recta y a no desviarse (aunque pase un gato con malas intenciones a su lado). Aprenderá a detenerse o a esquivar cualquier obstáculo como manera infalible de avisar a su amo de que algo entorpece su camino. Estará preparado, por ejemplo, para sortear los peligros del tráfico en una gran ciudad y sabrá que tiene que detenerse si existe algún riesgo para la persona a quien acompaña (aunque la persona se empeñe en avanzar).

Perro y persona formarán un excelente equipo y tal vez ese espléndido perro guía de máxima ayuda para su dueño, se acuerde, de vez en cuando, de aquella familia con la que compartió sus primeros meses de vida.

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