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Consejos para congelar y descongelar la carne correctamente

Victoria Herrero

Miércoles 20 de noviembre de 2019

2 minutos

Para congelar bien la carne, lo más recomendable es separarla en raciones

Cómo congelar la carne (Bigstock)

Cuando acudimos a nuestra carnicería de confianza debemos saber que la carne, rica en proteínas, debe ser cocinada y consumida antes de 72 horas. Si no, lo preferible es congelarla para evitar que microorganismos crezcan en su interior. Pero, ¿cuál es la mejor forma de congelar la carne una vez que la hemos comprado? ¿La mantenemos en su envase original? ¿Cómo se descongela posteriormente? Estos y otros consejos sobre seguridad alimentaria se pueden encontrar en la página web de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición

Cuando hablamos de congelar nos referimos a un proceso en el que los alimentos se mantienen a temperaturas por debajo de los 0 grados. Así, "cuanto más baja es la temperatura, mejores son las condiciones para que no se multiplique la proliferación de bacterias". Si bien es cierto que otros alimentos, como por ejemplo la leche o los huevos, no se pueden congelar, no sucede lo mismo con la carne y podemos congelarla sin problema en el caso de que no vayamos a consumirla en el tiempo recomendado. 

¿Cómo congelamos la carne?

Antes de nada, comprobaremos que nuestro congelador tiene una temperatura óptima por debajo de los -18ºC. A continuación, lo más recomendable es sacar la carne de los envases en los que viene protegida, especialmente cuando compramos en grandes superficies comerciales, y cortarla en pequeños trozos. Envolvemos cada porción por separado en papel film transparente

Una vez hecho, procedemos a colocarla ordenadamente en el cajón del congelador destinado a la carne. Anota la fecha exacta, ya que según el tipo, variará el tiempo de congelación segura: desde los dos meses máximo de la carne picada, pasando por los ocho meses de un cordero al año de unos filetes de vacuno. 

Si, por otro lado, queremos congelar carne que ya se ha cocinado previamente, se puede hacer sin ningún problema pero respetando la temperatura de la misma. Se mete en el congelador una vez que se haya enfriado. 

La descongelación

Si lo que queremos es sacar del congelador un trozo de carne para la comida del día siguiente, es primordial hacerlo de manera lenta y uniforme para que, en todo momento, haya una garantía de seguridad alimentaria. Así, lo lógico es que, después de sacarla del congelador, se introduzca en la nevera. Todo para evitar un proceso llamado exudación que se lleva parte del sabor y los nutrientes. Nada de dejarlo a temperatura ambiente de forma inmediata.

Con todo, es esencial recordar que los alimentos no se pueden congelar y descongelar varias veces. Esto hace que los nutrientes desaparezcan y den paso a los microbios. 

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