Alexandra Concepción Pérez-Mancebo
Practicopedia
Huevos cocidos sin agua: el truco sencillo que evita ensuciar la cocina
La freidora de aire permite lograr un resultado similar al huevo duro tradicional
Cocer huevos es una de esas tareas aparentemente simples que casi siempre dejan huella en la cocina: agua hirviendo que se desborda, ollas que hay que vigilar o limpiar después y algún que otro despiste con el fuego. Un ritual doméstico tan común como poco práctico.
Sin embargo, existe una alternativa que elimina por completo el uso de agua y de la olla. No se trata de un truco extraño ni de una solución improvisada, sino de otra forma de cocer huevos que reduce cacharros, evita salpicaduras y ofrece un resultado muy similar al del huevo duro de toda la vida.
Cómo cocer huevos sin agua
La clave está en la freidora de aire. En lugar de hervirse, el huevo se cocina con aire caliente, que envuelve la cáscara y permite que la clara y la yema se cuezan de forma progresiva, sin golpes ni desbordamientos. El procedimiento habitual es sencillo:
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Colocar los huevos enteros, con cáscara, en la cesta de la airfryer, sin amontonarlos.
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Cocinarlos a 120-130 ºC durante 12-17 minutos, o a 170 ºC durante 8-11 minutos, según el tamaño y el punto deseado.
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Ajustar ligeramente el tiempo en función del modelo de freidora y de si los huevos están a temperatura ambiente o recién sacados del frigorífico.
El resultado es un huevo duro convencional, con clara firme y yema cocida, cuyo punto se puede ajustar con facilidad. La diferencia está en el proceso, no tanto en el sabor.

Eso sí, al no moverse dentro del agua, la yema puede quedar algo menos centrada, un detalle que solo se aprecia en presentaciones muy cuidadas, como huevos rellenos. Para un uso diario, la diferencia es mínima.
El paso clave al terminar
Como en la cocción tradicional, hay un paso imprescindible: enfriar los huevos rápidamente. Pasarlos a un bol con agua fría o hielo detiene la cocción, evita que el calor residual siga actuando y facilita el pelado.
En este método es especialmente importante, ya que el huevo sale completamente caliente y conviene estabilizar la textura cuanto antes.
Las ventajas de la airfryer
Más allá de la curiosidad, este sistema destaca por su comodidad. No hay agua hirviendo, no hay ollas que limpiar ni fuegos que vigilar. En momentos de mucha actividad en la cocina, como las fiestas, la freidora de aire permite optimizar el espacio y el tiempo sin renunciar a un resultado conocido.
Además, se pueden preparar uno o varios huevos a la vez, ajustar el punto con precisión y aprovechar un electrodoméstico que ya forma parte del día a día, sin interferir en el resto de la comida.


