Un famoso oncólogo italiano de 97 años desvela las claves de su longevidad

Confiesa cuáles han sido sus rutinas y hábitos

Un famoso oncólogo italiano de 97 años desvela las claves de su longevidad Miia

El oncólogo y farmacólogo Silvio Garattini, fundador del Instituto Mario Negri, ha revelado a sus 97 años las claves de su envidiable salud física y mental.

En una reciente entrevista concedida al Corriere della Sera, ante la pregunta de si su asombrosa vitalidad se debe a una genética privilegiada, el experto responde con un rotundo "no", recordando que sus padres murieron jóvenes y que la verdadera probabilidad de llegar a esa edad en buenas condiciones depende exclusivamente de los hábitos de vida.

El pilar fundamental de su rutina diaria es el movimiento continuo y una frugalidad extrema en la mesa. Garattini camina unos cinco kilómetros diarios, nunca ha fumado ni consumido drogas, y lleva un par de años sin probar el alcohol.

Sin embargo, su norma inquebrantable es comer "muy poco": desayuna zumo o fruta, almuerza apenas 50 gramos de pasta o un poco de arroz, y cena legumbres o pescado, limitando drásticamente la carne y priorizando platos como el cuscús de verduras, aunque se permite un pequeño dulce por la noche porque su "cerebro necesita azúcar".

 

 

Frente al entorno "obesogénico" que nos empuja a ingerir más calorías de las necesarias, el experto rechaza el uso de medicamentos para adelgazar –diseñados para tratar la obesidad en diabéticos– y advierte de que el peso regresará si no nos acostumbramos a comer menos.

Para el oncólogo, la nutrición adecuada se sostiene sobre tres pilares innegociables: controlar de forma estricta la cantidad de comida, priorizar los alimentos saludables de la dieta mediterránea, y adaptar el horario de las comidas a las circunstancias personales para garantizar una correcta digestión antes de dormir.

Su envidiable longevidad también se nutre de una intensa actividad intelectual y social, impulsada por su pasión por la investigación médica y por una familia compuesta por cinco hijos, siete nietos y tres bisnietos.

A las nuevas generaciones les dedica su libro Nunca es demasiado tarde, donde lanza un mensaje lleno de esperanza: aunque la salud se debe empezar a cuidar desde la juventud, durante la edad adulta todavía es posible revertir la tendencia y atenuar el daño causado por los malos hábitos de años anteriores.

La receta final de Garattini es clara: evitar el tabaco, el alcohol y las drogas, hacer ejercicio, comer con moderación, cuidar las relaciones sociales, dormir siete horas y hacerse los chequeos médicos pertinentes.