Economía familiar

Adiós meritocracia, hola herenciocracia: cuando tus padres son tu banco

Raúl Arias

Miércoles 1 de abril de 2026

5 minutos

Ana Bedia, en 'Más de uno Madrid'

Adiós meritocracia, hola herenciocracia: cuando tus padres son tu banco
Raúl Arias

Miércoles 1 de abril de 2026

5 minutos

¿Se han dado cuenta de que muchos jóvenes tienen más posibilidades de conseguir comprar una vivienda recurriendo a sus padres que dejándose los cuernos trabajando? Pues a este fenómeno ya le han puesto nombre: Herenciocracia.

Sobre este tema ha hablado este martes, Ana Bedia, directora de 65ymás, en ‘Revolución sénior’la sección en la que semanalmente interviene en el programa 'Más de uno Madrid', en Onda Cero Madrid.

Bedia explica que el término "herenciocracia" lo ha acuñado la historiadora británica Eliza Filby en su libro ‘Herenciocracia: es hora de hablar del banco de papá y mamá’. Es una palabra diseñada intencionalmente para provocar, porque representa exactamente lo opuesto a la meritocracia, es decir, a esa creencia de que si trabajas duro vas a tener éxito y oportunidades.

Filby explica que ahora mismo vivimos en una sociedad donde lo que define tu red de seguridad y tus oportunidades no es lo que ganas con tu trabajo o lo que aprendes, sino si tienes acceso o no al "banco de mamá y papá".

De hecho, Filby suele arrancar sus charlas en empresas diciéndoles a los jefes que sus empleados menores de 45 años tienen más posibilidades de comprarse una casa siéndoles leales a sus padres que a ellos.

Bedia matiza que este término se contrapone con el concepto de "meritocracia", que nació en 1958 de la mano del sociólogo británico Michael Young como una sátira y como una advertencia a la sociedad del momento que creía que el éxito se justificaba por el talento y el esfuerzo, y el fracaso recaía solo en el individuo. Todo, cuando "en realidad, pudieron prosperar no solo por su mérito individual sino gracias a unas circunstancias históricas favorables, es decir gracias a un contexto socioeconómico excepcional, en el que las empresas pagaban bien y compensaban el esfuerzo de sus trabajadores, y en una época de expansión de la educación universitaria".

Hoy en día la situación es diametralmente opuesta, explica Bedia: "Salarios precarios, empresas con sueldos congelados desde la crisis, EREs a diestro y siniestro y jóvenes, que por mucho que se deslomen, en muchos casos no pueden meterse en una hipoteca. Y ahí es cuando, ante la falta de estabilidad laboral, la familia tiene que salir al rescate. El famoso banco de papá y mamá".

La experta británica explica que la familia interviene por necesidad y allí donde el Estado está fallando. Hablamos de padres y abuelos que usan su patrimonio para ayudar a sus hijos y nietos a pagar estudios, alquileres, hipotecas, guarderías o simplemente para llegar a fin de mes.

Por su parte, Bedia destaca varios datos que confirmarían esta teoría:

  •  Por un lado, las donaciones de padres a hijos que están batiendo récords. Se han disparado hasta superar las 225.000 operaciones en el último año. Los notarios nunca habían visto tantas donaciones como en 2025.
  • Y por otro, que el 50% de los sénior ayuda económicamente a sus hijos.

Y mientras tanto, sobrevuela la afirmación de que los millennials no pueden comprarse una casa porque se lo gastan todo en viajes, en móviles o en "tostadas de aguacate". Sobre esto, Bedia cuenta que la experta considera que es una afirmación injusta que ignora un problema estructural. Explica que en la actualidad algunas cosas, como la tecnología, los viajes y algunos lujos del día a día, son muchísimo más baratos que antes, mientras que otras cosas esenciales como la vivienda, la educación y los cuidados están por las nubes.

Situación que lleva a algunos jóvenes a volcarse en gastar en lo que se pueden permitir, al considerar inalcanzables hitos de la edad adulta como comprarse una casa o un coche. 

Y ojo, avisa de que el "banco de mamá y papá" no es solo para las clases con recursos, ya que la solidaridad familiar no sólo se traduce en pagarles la entrada de un piso, sino también en darles techo y comida.

Ahora bien, Bedia alerta del peligro de que la estabilidad dependa de la familia es que todo se reduce al azar del nacimiento y destaca que la experta británica asegura que la riqueza ya no se acumularía a través del salario, sino a través de los activos familiares. 

Tal es así que en la actualidad… "cómo cambia la situación para quienes tienen la suerte de que sus padres les donen o dejen de herencia un piso. Tienes la vida resuelta", sentencia Bedia. 

Es más, la autora británica advierte que la herenciocracia está cambiando hasta cómo elegimos pareja. Dice que antes la gente se emparejaba por su nivel de estudios, pero ahora prima la compatibilidad financiera: dos personas con acceso al banco de mamá y papá tienden a encontrarse y a unirse.

¿Y qué pasa con los que están en medio, la Generación X?

Bedia detalla que la experta les llama "clase media exprimida", porque pueden verse atrapados entre el apoyo económico que tienen que darle a sus hijos y el cuidado que necesitan sus padres mayores. Para la historiadora, todo esto erosiona la confianza en la promesa de que cada generación vivirá mejor que la anterior. 

 

Sobre el autor:

Raúl Arias

Raúl Arias

Raúl Arias es periodista especializado en Política, Economía y Sociedad. Licenciado en la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado en diferentes medios de tirada nacional, siempre pegado a la actualidad.

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