Miriam Gómez Sanz
Economía familiar
Donaciones de padres a hijos para vivienda: cómo tributan en el País Vasco
Los hijos disfrutan de una exención de 400.000 euros al recibir dinero para su vivienda
El mapa fiscal de las donaciones de padres a hijos para vivienda: así tributan en cada comunidad
Las ayudas familiares para acceder a la vivienda se han convertido en una práctica cada vez más habitual. Según el Consejo General del Notariado, las donaciones han superado las 225.000 operaciones en el último año, en su mayoría transferencias de dinero destinadas a facilitar la compra de la primera casa. Sin embargo, estas operaciones no están exentas de impuestos. Deben tributar en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, cuya regulación depende de cada comunidad autónoma, lo que genera diferencias muy significativas entre territorios.
En el País Vasco, el tratamiento fiscal marca una diferencia clara frente al régimen general. A diferencia de la mayoría de comunidades autónomas, cuenta con normativa fiscal propia. Esto se traduce en un esquema más beneficioso para este tipo de operaciones, especialmente cuando se trata de ayudar a los hijos.
Según el análisis de los expertos fiscales, para una donación de 500.000 euros destinada a la compra de una casa, un hijo vasco pagaría una cuota de apenas 1.500 euros. Esta cifra es significativamente inferior a los 27.000 euros que se abonarían en comunidades vecinas como Galicia o los 30.500 de La Rioja.
La clave de esta menor carga fiscal está en cómo se estructura el impuesto. En el País Vasco, las donaciones entre padres e hijos cuentan con una exención de hasta 400.000 euros por cada descendiente. A partir de esa cantidad, el importe restante tributa a un tipo muy reducido, del 1,5%, lo que limita considerablemente el impacto final incluso en donaciones elevadas. Por ejemplo, en el caso de una ayuda de medio millón, solo se aplicarían impuestos sobre los 100.000 euros restantes.

Este modelo permite que la mayoría de las ayudas familiares para la entrada de una vivienda queden totalmente libres de impuestos, ya que el perfil habitual del receptor suele recibir entre 15.000 y 40.000 euros, cantidades que no llegan ni de lejos al límite de la exención.
Aun así, conviene no perder de vista que estas operaciones deben cumplir ciertos requisitos formales. La donación debe quedar debidamente documentada y ajustarse a la normativa foral correspondiente.


