Los únicos casos en los que puedes exigir el pago en efectivo de tu nómina
La regulación laboral permite que el salario se pague no solo por transferencia
Aunque hoy en día la transferencia bancaria es la forma más común de cobrar el salario en España, no es la única legalmente posible. La Seguridad Social ha recordado que en determinados casos muy concretos los trabajadores pueden exigir cobrar su nómina en efectivo, siempre cumpliendo la normativa vigente.
La regulación laboral permite que el salario se pague no solo por transferencia, sino también por cheque u otras modalidades, entre las que figura el pago en metálico. Sin embargo, esto no puede hacerse de forma generalizada ni sin límites claros, ya que también se deben respetar las normas que evitan el fraude fiscal y las restricciones del uso del efectivo.
¿Cuándo puedes pedir tu nómina en efectivo?
La posibilidad de cobrar el sueldo en mano no está pensada para todas las situaciones. La Seguridad Social establece que puedes solicitarlo solo cuando el importe total de la nómina no supera los 1.000 euros mensuales. Esta cifra es clave porque la ley que lucha contra el fraude fiscal prohíbe pagos en efectivo por encima de ese límite entre empresas y trabajadores o profesionales.

Este umbral se aplica incluso si recibes pagas extraordinarias u otros complementos que sumen más de esa cantidad en un solo mes, por lo que no se puede pedir efectivo si tu salario mensual supera los 1.000 euros en total.
Además, el pago en efectivo debe hacerse de forma transparente y documentada: el empresario tiene la obligación de entregar un recibo firmado por el trabajador que acredite que se ha cobrado ese dinero. Esto protege tanto al empleado como a la empresa ante posibles inspecciones o reclamaciones.
¿El trabajador puede obligar a la empresa?
No. Aunque los empleados puedan solicitar el pago en metálico dentro de los límites legales, el empresario no está obligado a hacerlo si el trabajador prefiere la transferencia o si la cuantía supera los 1.000 euros. En esos casos, el método habitual seguirá siendo la transferencia bancaria, que deja un registro claro tanto para la Seguridad Social como para el trabajador.
¿Por qué existe este límite?
La razón principal es la prevención del fraude fiscal y la transparencia en las relaciones laborales. Los pagos en efectivo tradicionales, si no están muy regulados, pueden facilitar la economía sumergida o la falta de cotización real, por lo que la normativa española ha fijado este tope para garantizar que las nóminas se registren siempre que sea posible de forma trazable.
