Los mayores de 55 tiran al alza del empleo en el cierre de 2025, según Fedea y BBVA Research
Envejecimiento y atraso de la jubilación impulsan la ocupación sénior, pero el paro se estanca
La creación de empleo repuntó en el cuarto trimestre de 2025, con un aumento de la ocupación del 0,4% trimestral (dato con ajuste estacional y efecto calendario), según la estimación de Contabilidad Nacional Trimestral (CNT) y del 0,9% de la EPA (Encuesta de Población Activa), y el indicador sintético de empleo creció un 0,8% (dos décimas más que en el tercer trimestre), de acuerdo con el Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo, presentado este martes por Fedea y BBVA Research
Este informe, coordinado por Florentino Felgueroso y Rafael Doménech, y en el que participan Juan Ramón García, Marcel Jansen y Analía Viola, constata que la creación de empleo en el cierre de 2025 ha sido "generalizada por nacionalidad y grupo de edad, un resultado inédito desde 2019".

Otro de los resultados es que las personas asalariadas (trabajadores por cuenta ajena) son quienes explican el crecimiento de la ocupación entre octubre y diciembre de 2025, mientras que el empleo por cuenta propia (el de los profesionales autónomos) descendió en el cuatro trimestre del año.
Más en detalle, de este informe se desprende que el crecimiento de la ocupación en los meses finales de 2025 estuvo liderado por dos grupos de edad, ambos de población española: por una parte, subió el empleo entre los jóvenes de 25 a 34 años, y por otra parte, aumentó también la ocupación de los mayores de 55 años, es decir, de los sénior.

No obstante, estos expertos advierten de que la información disponible anticipa "un menor dinamismo de la ocupación en el primer trimestre de 2026", y que la afiliación a la Seguridad Social podría crecer menos, en torno al 0,4% trimestral entre enero y marzo.
Paradoja: la afiliación sénior crece, pero con paro enquistado
Estos datos recién aportados por el Observatorio Trimestral de Fedea y BBVA Research coinciden con una tendencia ya apuntada por las estadísticas oficiales: los mayores de 55 han experimentado un crecimiento del 23,3% de la afiliación desde la reforma laboral de 2021, un porcentaje muy superior al incremento medio para todas las edades (11,3%), según datos de la Seguridad Social (agosto 2025).
Es decir, los cotizantes sénior han crecido el doble de rápido que el total en los últimos años, y los mayores de 55 suponen ya una quinta parte de los afiliados a la Seguridad Social.
Sin embargo, no hay que echar las campanas al vuelo: la mayor afiliación sénior se debe sobre todo a factores externos (envejecimiento, retraso de la edad de jubilación) y, a menudo, a la obligación de seguir trabajando por dificultades financieras.
Además, este colectivo sufre un paro de larga duración que continúa enquistado, padece además la larca del edadismo, que le impide hallar empleo cuando lo pierde, y se encuentra en un laberinto de difícil salida, porque se ve abocado a una jubilación anticipada y penalizada.
Así lo refleja un informe del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, donde explican que la longevidad o el retraso de la edad de retiro suben automáticamente el peso relativo de este grupo en la afiliación a la Seguridad Social. Además, la mejoría "se concentra en quienes ya tenían empleo y lo mantienen durante más años".



