Elsa Novo de Miguel
Opinión

El edadismo sigue frenando el empleo sénior

Elsa Novo de Miguel

Viernes 16 de enero de 2026

5 minutos

Artículo de Elsa Novo: "El edadismo sigue frenando el empleo senior"

Viernes 16 de enero de 2026

5 minutos

Balance del paro sénior en 2025 y oportunidades para 2026

 

En España, el talento senior continúa viviendo una realidad que no siempre se reconoce: mientras aporta conocimiento, estabilidad y visión estratégica, sigue enfrentándose a un sistema que, con demasiada frecuencia, penaliza la edad más de lo que valora la experiencia.

Esta tensión entre lo que los seniors podrían seguir aportando y las barreras que encuentran, se refleja con claridad en los datos. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA), alrededor de 790.000 personas mayores de 50 años están desempleadas en España. Uno de cada tres desempleados pertenece a este grupo, y cerca de 400.000 llevan más de un año buscando trabajo sin éxito. Son cifras que evidencian un problema visible y persistente: el edadismo laboral, que continúa cerrando puertas al sénior justo en el momento en el que su experiencia y compromiso podrían aportar más a la sociedad.

En este contexto, el subsidio destinado a mayores de 52 años cumple un papel fundamental dentro del sistema de protección social. Aporta estabilidad económica y garantiza la continuidad de las cotizaciones a la Seguridad Social en la parte final de la vida laboral, cuando más necesarias son, ofreciendo un soporte fundamental a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad laboral. Sin embargo, cuando observamos con detenimiento quién accede a esta ayuda y en qué circunstancias lo hace, surge la siguiente reflexión: para muchos profesionales sénior, esta prestación se vuelve imprescindible porque el mercado laboral no está dando a los sénior las oportunidades que se merecen.

La pregunta no es si esta ayuda sirve a quienes la reciben —porque sí lo hace—, sino por qué acaban dependiendo de ella. La realidad es que la mayoría llega después de largos periodos de búsqueda de empleo infructuosa, rechazos silenciosos y escasas oportunidades de formación realmente adaptadas a su perfil. En ese tiempo, la desconexión con el mercado laboral se intensifica, y cuando finalmente acceden a la prestación, el camino de regreso al empleo resulta mucho más difícil que para cualquier otro colectivo. Esto explica por qué, en demasiadas ocasiones, esta ayuda se convierte en una especie de antesala hacia jubilaciones anticipadas más precarias de lo que deberían ser, no por la prestación en sí, sino por la falta de alternativas que existieron antes de llegar a ella.

Formación, actualización y programas para el talento

Por eso es imprescindible hablar de prevención. No podemos esperar a que una persona sénior agote todas las vías de reincorporación antes de intervenir. Necesitamos medidas activas que actúen desde el principio: formación orientada al mercado, programas de actualización continua, apoyo en procesos de transición profesional y espacios donde las empresas puedan redescubrir el valor del talento maduro. Prevenir no significa sustituir la protección, sino complementarla y, sobre todo, evitar que se convierta en la única salida posible.

En este sentido, la experiencia de SAVIA (@GeneracionSavia), nuestro proyecto impulsado por Fundación Endesa en colaboración con Fundación Máshumano, que cuenta ya con cerca de 50.000 sénior, demuestra que un enfoque preventivo no solo es deseable, sino perfectamente viable. Desde SAVIA trabajamos para abrir oportunidades para que el senior continúe su carrera profesional. Lo hacemos visibilizando su talento y recordando a las empresas que la experiencia aporta visión estratégica, estabilidad y capacidad de liderazgo, cualidades que hoy son más necesarias que nunca.

Además, impulsamos iniciativas que abarcan desde la recualificación profesional hasta el acompañamiento personalizado o la actualización digital. También contamos con itinerarios formativos sectoriales para dar a conocer los nuevos nichos de empleo, por ejemplo, en la economía verde, y contamos con un programa de intermediación laboral, que conecta directamente candidatos sénior con empresas que buscan incorporar perfiles con experiencia.

Todo este ecosistema demuestra que el talento sénior puede mantenerse activo y conectado al mercado laboral si recibe apoyo a tiempo. Por supuesto, la prestación para mayores de 52 años debe mantenerse como lo que es: una red de seguridad esencial. Pero si queremos que cumpla su función, sin convertirse en un destino final, necesitamos reforzar las medidas activas, impulsar un cambio cultural en las empresas y ofrecer a los profesionales sénior caminos de reincorporación antes de que sea demasiado tarde.

El reto y el compromiso es de todos, y la solución pasa por combinar protección con acción. El subsidio es necesario, pero no suficiente. La clave está en acompañar, formar y conectar el talento sénior desde el primer momento, evitando que la falta de oportunidades acabe empujando a miles de personas hacia una inactividad no deseada. En SAVIA seguiremos trabajando para que esto sea posible.

Sobre el autor:

Elsa Novo de Miguel

Elsa Novo de Miguel

Elsa Novo de Miguel es responsable de Formación para el Empleo de Fundación Endesa desde marzo de 2023. Es Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid y Executive MBA por el Instituto de Empresa. Ha ocupado diversos puestos de responsabilidad dentro de Endesa, en el área Internacional, incluyendo el cargo de Gerente de presupuestos en Brasil, asi como en la Dirección de Regulación y Relaciones Institucionales de Endesa.

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