Los mayores alzan la voz por el edadismo que sufren en los seguros de viajes: “Es el colmo”
Denuncian edadismo y piden la intervención del Ministerio de Consumo y de la DGSFP
Cubrirse para los imprevistos que puedan surgir durante las vacaciones, como un percance de salud, un equipaje perdido, anulaciones o un accidente, es para los mayores algo más complicado que para el resto de ciudadanos. Y eso que los sénior son quienes más conciencia aseguradora tienen y quienes más apuestan por contratar pólizas de asistencia en viaje.
Los mayores sufren edadismo también cuando salen de vacaciones: muchas seguros tienen exclusiones. Algunas coberturas, como las indemnizaciones en caso de accidente, les dejan sin protección por tener más de 70 años. Hay seguros con límites de edad para su contratación y pólizas que se disparan un 65% si quien lo contrata tiene 68 años o más.
“El edadismo en el ámbito de los seguros es una realidad silenciosa pero persistente y el caso de los seguros de viaje no son una excepción, al contrario, forma parte de la norma”, detalla Sonia Catalán, directora general de la Fundación Más Sénior. “Ese edadismo se manifiesta a través de determinadas condiciones o exclusiones en la letra pequeña de muchas pólizas a partir de determinadas edades, habitualmente los 70 años”.
“Una cobertura de accidente, una repatriación, que te cubran una noche de hotel si el tren se estropea y te desplazan a otro sitio… da igual los años que tengas. Sufrir exclusiones por razón de edad, no le veo mucha lógica”, se queja José Luis Fernández Santillana, presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores, CEOMA.
“Para la edad, está todo limitado”, añade, Inmaculada Ruiz, presidenta de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP). “Estamos desprotegidos totalmente”, añade.
“Es un tema escandaloso”, se queja Carlos San Juan, el médico jubilado, de 83 años, impulsor de la campaña ‘Soy mayor, no idiota’. “Discriminación hasta para viajar, es el colmo”, concluye, muy enfadado.
Penalizados en sus seguros por ser mayores
A la hora de contratar un seguro de asistencia en viaje, que cubra incidencias que puedan suergir, como la pérdida o robo del equipaje, la anulación del viaje, asistencia médica si nos ponemos enfermos en mitad de las vacaciones; importa el tipo de viaje que vamos a realizar, el destino… pero también nuestra edad. Un buen número de pólizas cuentan con exclusiones a partir de los 70 años, concretamente las indemnizaciones en caso de accidente dejan sin cobertura a los mayores. Otros seguros no es que tengan coberturas limitadas, sino que, directamente, imponen estrictos límites de edad a la hora de contratar el seguro. Generalmente ese límite está en el entorno de los 80 años.
Y, por ultimo, hay compañías cuyos seguros de viaje no tienen límites de edad, pero sí ofrecen precios mucho más elevados a los mayores. El límite está en los 68 años. A partir de esa edad los precios se comparan. En 65YMÁS hemos hecho una estimación de precio para un mismo viaje. La póliza se encarece para los mayores de 68 años un 65%.
“A partir de cierta edad, a los 80 años, ya no te dan nada, no te dan más que la vacuna del herpes zoster. Pides un crédito para arreglarte la boca, y ya no te lo dan; muchos seguros no los puedes contratar, y los que sí, como los seguros de viajes, te encuentras con sorpresas en la letra pequeña”, se queja Inmaculada Ruiz.

Activos, con buena salud y viajeros
Los sénior, en España, gozan de buena salud, son activos, viajan y quieren disfrutar de su tiempo libre. De hecho, son un auténtico motor del sector turístico. Los avances en medicina, una mejor alimentación y condiciones de vida hace que los mayores de hoy en día, no sean como los de hace varias décadas. Sin embargo, los limites de edad que las compañías establecen parecen más pensados para una realidad anterior.
“Pero si hoy una persona con 65 y con 70 años está estupendamente. Yo en eso insisto mucho, pero las condiciones de las empresas no cambian, son del siglo pasado”, dice Carlos San Juan. “Todavía la Organización Mundial de la Salud define a los ancianos a partir de los 60 años. Es el colmo”, añade.
“Las personas mayores son cada vez más longevas, viajan cada vez más, tienen una vida activa y autónoma, y contribuyen de forma significativa a la economía del turismo, por lo que este tipo de restricciones no se corresponden con la realidad social actual”, coincide Sonia Catalán.
En este sentido, Carlos San Juan recuerda: “Federico Mayor Zaragoza, quien fuera secretario general de la Unesco, ya fallecido, dijo que el imperio de los mayores había llegado, y que era para quedarse. Y tenía razón”.
Edadismo
Desde la industria aseguradora justifican estos límites, exclusiones y encarecimientos con el argumento de que aunque la edad no determina el riesgo de sufrir un percance durante el viaje, que las consecuencias sean más graves, sí. Los mayores, sin embargo, lo ven claro: es edadismo. “Que una persona mayor sea más frágil y por eso los seguros los excluyan… no sé, veo más edadismo que lógica”, señala José Luis Fernández Santillana.
"El edadismo no siempre se manifiesta de forma explícita, pero se expresa también en estas pequeñas barreras que limitan la igualdad de oportunidades. Combatirlo requiere un compromiso firme de todos los sectores, también del asegurador, para garantizar un trato justo y equitativo a las personas mayores, en coherencia con una sociedad que es cada vez más longeva y activa”, señala la directora general de la Fundación Más Sénior. “Y requiere un compromiso de todas las administraciones públicas y, en primer lugar del Gobierno, para atajar de manera contundente estas prácticas discriminatorias”, añade.
“Me parece una barbaridad… porque, al final, si tienes un problema en un viaje, tienes el mismo problema tanto si tienes 50 años como si tienes 72. Hay coberturas y contingencias que no dependen de la edad”, se queja el presidente de COEMA. “Es que sufrir un problema si estás de viaje, una hospitalización, una reaptriación, no veo mucha lógica en hacer diferencias para los mayores”, añade.
“Me preocupa mucho este edadismo de los seguros, me preocupa muchísimo. Nosotros organizamos viajes. Y la gente que va es toda gente mayor, en ocasiones son personas solas, viudas, y me encuentro con muchos problemas. En ocasiones he intentado ayudar a personas mayores cuando van a hacer algún viaje, para que vayan con un seguro privado, y son carísimos, carísimos. Las aseguradoras, a partir de los 80 años, ya no te quieren como cliente” detalla la presidenta de UDP.
“Entendemos que las aseguradoras deben gestionar el riesgo de manera responsable y sostenible, pero el criterio de la edad resulta cada vez menos justificado y discriminatorio. La edad no determina por sí misma el estado de salud ni el nivel de riesgo de una persona”, apunta Sonia Catalán. “Por ello, es necesario avanzar hacia modelos de evaluación más individualizados y ajustados a la situación real de cada asegurado, evitando generalizaciones que penalicen a un grupo de población en función únicamente de su edad”.
“Es un desprecio a las personas mayores intolerable, me molestan muchísimo esos edadismos”, concluye Carlos San Juan.

La letra pequeña de los contratos de seguros
Todos los expertos recomiendan revisar muy bien la letra pequeña del seguro de viajes antes de contratarlo y vigilar bien las coberturas y las exclusiones. La OCU, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) y fuentes de la industria aseguradora coinciden al señalar al sector de las agencias de viajes, al acompañar sus paquetes turísticos con seguros genéricos, coberturas insuficientes, y no personalizados. “Conviene comprobar los límites de edad”, nos dicen desde Skyskanner.
“Parte del problema es que cuando contratas un viaje, automáticamente te meten el seguro, y no te dan opción. Y no te explican este tipo de detalles”, señala José Luis Fernández Santillana. “El problema de fondo es que la letra pequeña en los contratos de seguro… debería ser un poco más grande, para que todo el mundo la pueda leer. Nos llevaríamos muchas sorpresas”, añade. “Se aprovechan para meter cosas en la letra pequeña que no son de recibo”, coincide Carlos San Juan. “Es muy lamentable, es todo muy lamentable”, sentencia.
“Desde la Fundación Más Sénior consideramos que estas prácticas deben revisarse con urgencia y el Gobierno, a través de la Dirección General de Seguros y del Ministerio de Consumo tiene que actuar con rapidez y contundencia. No es aceptable que la edad, por sí sola, se convierta en un criterio de exclusión automática o de limitación de derechos en el acceso a servicios tan básicos como la protección en los viajes”, apunta Sonia Catalán.
Principales clientes del ramo
Pese a este edadismo y sufrir penalizaciones y exclusiones, los mayores son quienes tienen mayor cultura del seguro de viaje en España, y el grupo de edad que más apuesta por viajar seguro a través de una póliza.
Los mayores de 60 años son el segmento con mayor cultura del seguro de viaje. Además, son quienes más valoran algunas de las coberturas más vinculadas a la asistencia en destino, como la atención médica durante el viaje (74,0%) y la repatriación (61,3%), según un estudio de Intermundial. Más de 13,3 millones de sénior planeaban viajar a lo largo de este año (un 79% de ellos). Un interés que es elevado independientemente de la edad. Mas del 83% entre 55 y 69 años, y un 72% entre los mayores de 70 años, según el último Barómetro del Consumidor Sénior del Centro de Investigación Ageingnomics.

