Al aire libre

Descubre el increíble Bosque de Oma, en Guernica

Ruth Macarrón

Miércoles 8 de mayo de 2019

2 minutos

Un paisaje fantástico creado por el artista vasco Agustín Ibarrola

Bosque de Oma (Bigstock)
Ruth Macarrón

Miércoles 8 de mayo de 2019

2 minutos

A escasos 5 minutos del municipio de Guernica, en Vizcaya, se encuentra este paraje fantástico que resulta una de las excursiones más originales si estás conociendo el País Vasco. Te contamos cómo visitar este precioso ejemplo de Land Art en nuestro país.

Santiago Ibarrola, un artista comprometido

También conocido como Bosque pintado de Oma o Bosque Encantado, es una intervención del pintor y escultor Santiago Ibarrola. Nacido en Basauri en 1930, llegó a Madrid con una beca para continuar sus estudios de arte, donde conoció al escultor Jorge Oteiza, gracias al cual se introdujo en el constructivismo. Artista comprometido con las causas sociales, desde los años 80 comenzó con las intervenciones en la naturaleza, como la que encontramos en el Bosque de Oma.

El Bosque de Oma

La intervención que hallamos a las afueras de Guernika, en el término municipal de Kortezubi, y que conocemos con el nombre de Bosque de Oma, está realizada en un bosque compuesto principalmente por pinos, que están pintados por el artista. Figuras humanas, de animales y geométricas decoran los troncos de estos majestuosos árboles. En ocasiones es necesario tomar distancia para apreciarlas, y el artista ha colocado en el suelo las indicaciones necesarias para situarnos en el punto de vista desde el que se pueden ver en plenitud.

La ruta es completamente accesible, son alrededor de 7 Km. de distancia con un desnivel máximo de 200 m., perfecta para hacer a pie incluso con niños, pero no está acondicionada para carritos o sillas de ruedas. El tiempo estimado para recorrerla son alrededor de dos horas. En la entrada hay un parking y un bar restaurante.

Los alrededores del Bosque de Oma

Merece la pena aprovechar la excursión para visitar algunos puntos de interés en la zona, como la Cueva de Santimamiñe, un yacimiento prehistórico donde se han encontrado restos y pinturas rupestres datados en el Paleolítico Superior. Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con sus visitas guiadas es posible ver sus famosos bisontes, ciervos y caballos, pintados con carbón sobre la piedra de la cueva. Desde ahí, y a un paso, es posible disfrutar de la maravillosa Costa Vasca y su gastronomía.