Cine

65 años de la prematura muerte de James Dean, el eterno rebelde

Antonio Castillejo

Miércoles 30 de septiembre de 2020

3 minutos

Con solo tres películas se convirtió en leyenda: 'Al este del Edén', 'Rebelde sin causa' y 'Gigante'

65 años de la prematura muerte de James Dean, el eterno rebelde

Icono indiscutible para la juventud norteamericana de los prósperos años cincuenta, James Byron Dean encarnó en la gran pantalla al joven inconformista que se rebela contra una sociedad alienante y que, dominada por los conflictos generacionales, es incapaz de comprenderle.

65 años después de una muerte tan temprana como trágica, la imagen de James Dean continúa, como su foto mientras pasea por Times Square bajo la lluvia con las manos en los bolsillos de su abrigo, firmemente asentada en la memoria colectiva de cinéfilos, mitómanos y nostálgicos convencidos de las bondades de vivir deprisa, morir joven y componer un bonito cadáver. Así lo declaró y así lo hizo James Dean. Vivió deprisa murió joven y se convirtió en un mito que aún perdura.

James Dean

Había nacido el 8 de febrero de 1931 en Marion, Indiana, pero tras morir su madre, cuando James acababa de cumplir los nueve años, su padre le mandó a vivir a una granja que sus tíos tenían en Fairmount y en la que transcurrió el resto de su infancia.

Gran aficionado a todo tipo de deportes, a pesar de su miopía, y muy especialmente a las carreras de coches, el joven Dean era también un empedernido amante del teatro y desde la escuela primaria participó activamente en cuantas representaciones se organizaban en su instituto y más tarde en la universidad californiana de UCLA donde su padre le envió con la intención de que estudiase Derecho.

Pero James no tardó mucho en abandonar la Universidad para dedicarse por completo a desarrollar su vocación de actor y estudiar interpretación, primero en Los Angeles, donde llegó a protagonizar varios anuncios publicitarios, y posteriormente en Nueva York, hasta donde se trasladó para desentrañar, de la mano del legendario Lee Strasberg, las técnicas interpretativas de Konstantin Stanislavsky en el mítico Actor's Studio. Un templo al que también acudieron para formarse actores como Marlon Brando o Paul Newman y por el que más tarde desfilarían, entre otros, actores de la talla de Al PacinoRobert De Niro, Dustin Hoffman, Kevin Spacey, Faye Dunaway, Sally Field, Warren Beatty, Holly Hunter o Sean Penn.

Fue en un teatro de Nueva York donde Elia Kazan, que acababa de rodar "Un tranvía llamado deseo" con Marlon Brando, vio actuar por primera vez a James Dean y quedó tan fascinado por sus condiciones que le ofreció el estelar papel de joven introvertido, melancólico y apasionado de Cal Trask en "Al este del Edén",  por el que el actor lograría su primera nominación al Oscar. La segunda no le llegó por su trabajo junto Natalie Wood en "Rebelde sin causa" de la mano de Nicholas Ray. Pero no fue la película que confirmó su rol de auténtica estrella, sino por su último film, "Gigante", en la que George Stevens le hizo compartir reparto con Elizabeth Taylor y Rock Hudson.

El amor de su vida    

Resulta tristemente irónico comprobar que de haber alcanzado la estatuilla en alguna de sus dos nominaciones, James Dean habría recibido el galardón a título póstumo, puesto que su muerte se produjo antes de la entrega de los Oscar correspondientes a 1955. De hecho Dean murió antes de que se estrenasen comercialmente sus dos últimas películas.

James Dean y Pier Angeli

A pesar de que en el Hollywwod de la época se habló mucho de sus relaciones homosexuales, James Dean salió con numerosas mujeres aunque llegó a declarar: "Para bien o para mal, voy a pasar el resto de mis días con Pier". Se refería el actor a la joven actriz Pier Angeli de la que se enamoró durante el rodaje de "Al este del Edén".

Sin embargo, las cosas no fueron así. La madre de Angeli se opuso a su relación con el joven rebelde y la actriz terminó casándose con el cantante Vic Damone a pesar de que durante la celebración de la boda Dean aparcó su moto en la puerta de la Iglesia y se dedicó a hacer ruido con el acelerador a tope durante toda la ceremonia. Fue un duro golpe para él, y quien sabe si también para Pier Angeli que terminó sus días suicidándose en 1971.

"Pequeño bastardo"    

Tras su éxito en "Al este del Edén", el actor comenzó a dar rienda suelta a su pasión por los coches potentes y por la velocidad y a tomar parte en carreras de automóviles, algo que, por contrato se le prohibió mientras durase el rodaje tanto de "Rebelde sin causa" como el de "Gigante". Una prohibición que no impidió que antes de concluir su última película el actor comprase un Porsche Spyder plateado que bautizó con el nombre de "Pequeño bastardo".

James Dean en su Porsche 550 Spyder

Nada más terminar el rodaje de "Gigante", el actor se inscribió en una carrera de automóviles en Salinas, cerca de San Francisco. La noche anterior dejó a su gato en casa de Elizabeth Taylor para que cuidase de él si al actor le sucedía algo. Tal vez porque acababa de rodar un anuncio publicitario en el que recomendaba a los jóvenes conducir con prudencia, el 30 de septiembre James Dean conducía hacia Salinas junto a su mecánico a poca velocidad, pero un Ford Custom Tudor que sí circulaba muy deprisa y en sentido contrario se incrustó contra su coche produciendo la muerte del actor cuando tan sólo contaba 24 años y el mundo del cine se había rendido ante un talento que desde aquel momento se convirtió en leyenda.     

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