Cine

Kiti Mánver: "Cuando eres mayor es difícil conseguir papeles que no sean de vecina o abuela"

Antonio Castillejo

Sábado 6 de marzo de 2021

6 minutos

La veterana actriz está nominada para su segundo premio Goya por su trabajo en 'El inconveniente'

Kiti Mánver: "Cuando eres mayor es difícil conseguir papeles que no sean de vecina o abuela"   Foto: Europa Press
Antonio Castillejo

Sábado 6 de marzo de 2021

6 minutos

La tan veterana como popular actriz Kiti Mánver (Antequera, 1953) está nominada para el Goya a la mejor actriz protagonista que se entrega este sábado en la gala anual de los premios. La nominación le ha llegado por su trabajo en la película dirigida por Bernabé Rico, El inconveniente. De resultar galardonada, sería este su segundo premio Goya después de que en 1992 recogiese uno a la mejor interpretación femenina de reparto por su participación en Todo por la pasta, dirigida por Enrique Urbizu. Charlamos de todo ello con la actriz, pero también de su profesión, de personas mayores, de talento sénior, de pensiones, de cultura...

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PREGUNTA: Es la única veterana nominada para un Goya. ¿Por qué se olvidan los premios del talento sénior?

RESPUESTA: No sabría decirlo. De vez en cuando dan alguno, pero lo normal es que ni siquiera haya nominaciones. Pienso que el problema es que no se hacen personajes para gente mayor y la verdad es que creo que alguna cosilla podríamos aportar mientras nos funcione el cerebro.

P.: Si los actores lo pasan mal, las actrices aún peor…

R.: Sí, es muy difícil, la verdad. Cuando eres mayor es difícil conseguir papeles que no sean de la vecina, la tita, la abuela… pero además ya no solo de una manera secundaria sino casi episódica. Aunque lo cierto es que yo he hecho muchísimos de esos papeles y me los tomo como si fueran protagonistas porque creo que a los personajes siempre hay que cuidarlos y darles un poco de chicha. Y, desde luego, con El inconveniente hemos roto un poco el molde.

P.: ¿Cuidan más en otros países como Francia, Reino Unido o Italia a sus estrellas a pesar de que vayan cumpliendo años?

R.: No solo cuidan más a sus estrellas sino que, en general, también lo hacen con todo lo relacionado con el mundo de la cultura. Por desgracia, tradicionalmente en nuestro país es un machaque tremendo al que se le somete. Ese apoyo siempre ha sido necesario, pero este año que llevamos con la pandemia aún más. Hay que recordar todo lo que ha aportado a la gente el mundo de la cultura. La generosidad con que escritores, poetas, músicos, actores… todo el mundo, ha ofrecido y regalado su obra. Y ni aun así se ha visto el apoyo reflejado en los Presupuestos. Es algo muy nuestro no poner en valor que tenemos un país con un talento desbordante en todo lo relacionado con la cultura. Pasa lo mismo que con los científicos que tienen que irse fuera para que se les reconozca. Desde ningún gobierno, sea del color que sea, ha habido forma de que se tome la cultura con la seriedad y la urgencia que requiere. Es absolutamente necesaria para que un país progrese. No sé cómo no pueden verlo.

P.: Usted ya sabe lo que es tener al ‘cabezón’ en las manos, pero imagino que la ilusión por lograr la parejita será muy grande…

R.: (Risas) Eso sería impresionante. Como se suele decir, sería para nota. La verdad es que sería maravilloso. Pero ya el hecho de estar nominada y que esté mi fotografía por las calles de Málaga es algo grande de por sí, porque es un trabajo que se reconoce y se va a ver más. Pero ganar el premio es un verdadero sueño.

P.: ¿Le haría especial ilusión ganar el Goya en Málaga, en su tierra?

R.: Sí, aunque me haría muchísima más ilusión si pudiésemos estar allí. Pero no hay más remedio que hacerlo telemáticamente desde casa y desde la Academia están haciendo un trabajo realmente estupendo para que la conexión sea perfecta. Y nosotros estaremos en casa nos arreglaremos un poquito y trataremos de estar lo más monos posible (Risas). Pero es muy importante hacer la gala, de la manera en que se pueda, pero hacerla, que el cine siga estando ahí. 

P.: ¿Cómo es ese papel en 'El inconveniente' que le ha valido la nominación al Goya a la mejor actriz? ¿Cómo es Lola?

R.: Es el papel de una mujer mayor a la que le queda muy poco tiempo de vida y que no le tiene miedo a la muerte, pero que no quiere penurias. Lo tiene todo muy pensado, muy meditado, muy hecho y a pesar de estar desahuciada por los médicos, no piensa hacerles caso. Quiere vivir a tope el tiempo que le quede y para eso, como las pensiones en este país son terroríficas, decide vender la nuda propiedad de su casa para tener un mejor pasar y poderse permitir algunas cosas a las que por su situación económica no puede acceder. Al principio de la película ella es un poco ‘viva la virgen’, bebe, fuma, se hace porros, pero también cuenta las típicas batallitas y da todo el rato los típicos consejos de los mayores. Pero cuando aparece en su vida el personaje de Juana Acosta, que también está nominada, su vida cambia porque aunque al principio la mire con recelo en realidad es ella la que la ha elegido para que se quede con su piso cuando ya no esté y termina por escuchar y dejándose educar por una persona más joven.

P.: Ha hablado de “pensiones terroríficas”. ¿Cómo está el tema de las pensiones para los actores?

R.: Ya hay una serie de acuerdos gracias a los cuales los actores pueden implementar al final del año una serie de pagos para que la cotización nos permita acceder a una pensión en el futuro. El problema es que la situación que estamos viviendo ahora mismo está siendo bastante cruel con la gente de la profesión porque no hay trabajo. Los productores, a pesar de todo, están siendo valientes y siguen produciendo, pero la situación es terrible porque el 80% de los actores están en paro.

P.: En unas declaraciones mantuviste que “ya no hay tanto divorcio entre cine y teatro”...

R.: Así es y yo creo que esto puede ayudar a la profesión. Además es lógico, cuando yo era jovencita había directores y actores de cine y directores y actores de teatro, algo un poco absurdo. Personalmente, aunque mi fuerte es el teatro, en ningún momento me planteé no hacer cine ni televisión.

P.: Hace un par de años puso voz a la soledad de las mujeres mayores en un proyecto de la ONG Accem locutando varios relatos en unos originales podcast. ¿Cómo fue aquella experiencia?

R.: Muy bonita y muy interesante. Accem hace una trabajo social de gran nivel y todo lo que sea colaborar para denunciar las carencias que padecen los mayores y reivindicar el respeto que se les debe... Son muchísimas cosas las que la gente mayor puede aportar a la sociedad y no se les puede apartar y dejarlos tirados, porque ellos no lo hacen con los demás. No hay más que ver como durante la crisis, los abuelos y las abuelas sacaron adelante a familias enteras. No solo a base de estirar sus pensiones hasta el infinito, sino también con sus cuidados, con toda esa experiencia que aportan. Un tesoro inmenso y que es obligatorio para un país reconocerlo así.

P.: Y ya para acabar, díganos qué nuevos proyectos tiene entre manos.

R.: Pues acabo de empezar una serie de televisión, aunque aún no puedo desvelar cuál es. Y estoy encantada de hacer algo más tranquilo porque he estado inmersa en un mundo frenético de hacer ochocientas mil cosas, un poco saturada y antes de tomarle un poco de tirria a mi profesión que es lo que más adoro en el mundo, prefiero tomármelo con más calma. Así que iré poquito a poco. Siempre he estado mucho mirando al futuro, pero he aprendido que no sirve para nada y prefiero quedarme con el hoy.