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La guía definitiva para ser conscientes del plástico que nos rodea y no usarlo más

Teresa Rey

Foto: Ed. Península

Sábado 18 de mayo de 2019

2 minutos

El activista de Greenpeace Will McCallum ha creado un manual que nos ayuda a saber dónde está

La guía definitiva para ser conscientes del plástico que nos rodea y no usarlo más

El activista de Greenpeace (@greenpeace_esp) Will McCallum (@artofactivism) conoce de primera mano el daño que está causando el plástico en nuestro planeta. La mayoría de las veces no somos conscientes de la cantidad de productos de este material que nos rodean, por eso ha querido ayudarnos a identificarlos por medio de una guía práctica: Deja el plástico (Ed. Península @ed_peninsula). Y además nos insta a ser más conscientes y a descubrir que introduciendo pequeños cambios en nuestra cotidianidad, se pueden conseguir más cosas para lograr un planeta más sostenible.

Sí hay alternativas

Cada año, 12,7 millones de toneladas de plástico llegan al mar y matan a un millón de aves y a 100.000 mamíferos marinos”, explica McCallum. Mientras, que si seguimos a este ritmo en 2050 en el mar podría haber más plástico que peces. Tal vez pensamos que vivir sin plástico no es posible, porque hay una enorme variedad de artículos que lo contienen de una forma u otra. Al consumidor le resulta muy complicado alejarse de él, pero sí hay alternativas.

Por ejemplo, el activista de Greenpeace nos propone poner la ropa en la lavadora dentro de una bolsa de rejilla, ya que así impedimos que se liberen microfibras, “la causa del 30% de la polución por plástico en los océanos”.

Existen más opciones. Para lavarnos podemos emplear jabones y champús sólidos. Esta es la manera más sencilla para acabar con los plásticos en los baños, y claro deberemos comprobar que no usen envoltorios de este material.

Los cepillos de dientes de bambú se utilizan cada vez más y a su vez son biodegradables. E incluso existen tampones de productos compostables.

Al ir a comprar tenemos que acordarnos de usar bolsas reciclables y si podemos acudir a comercios que no utilicen plásticos en los envoltorios de sus alimentos, mucho mejor. Si no es posible esta alternativa, “busca siempre productos con el símbolo internacional de reciclaje (tres flechas dispuestas en forma de triángulo) y trata de comprar tan solo aquellos artículos donde aparezca”, ya que esto significa que por lo menos es probable que el envase se recicle en alguna planta especializada.

Unirse a un movimiento global

Estas son algunas de las ideas que propone McCallum en Deja el plástico, pero su intención es que su libro sea algo más que un mero manual. Es una guía para unirse a “un movimiento global y cada vez mayor que afirma que el plástico simboliza un mundo obsoleto”.

Su intención es que la mayoría de los ciudadanos se involucren y aporten sus ideas, algo que ya es una realidad. Si deseas compartir con el resto del mundo cómo reducir plástico puedes hacerlo con la etiqueta: #BreakFreeFromPlastic.

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