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Venenosas, urticantes o alegóricas: las plantas que esconden las obras del Museo del Prado

65ymás

Miércoles 19 de febrero de 2020

2 minutos

El jardinero y botánico Eduardo Barba publica 'El jardín del Prado'

Detalle de 'El Jardín de las delicias' de El Bosco

El jardinero y botánico Eduardo Barba ha reunido en El jardín del Prado (Espasa) un compendio de las plantas que esconden las obras de la pinacoteca española, que van desde aquellas que son venenosas hasta otras con un caracter alegórico para simbolizar "el triunfo del hombre sobre la muerte", por ejemplo.

"Comencé hace algunos años con este trabajo, observando la vegetación en las obras de arte. El Prado es el museo de mi ciudad y por eso me enfoqué en él: aquí se puede aprender lo que se quiera a nivel botánico y su potencia es infinita, porque se encuentran desde plantas pequeñas a grandes árboles", ha explicado en una entrevista con Europa Press el botánico.

En El jardín del Prado hay un autor que destaca sobre otros, Jan Brueghel El Viejo, a quien Barba le cuelga "la medalla a la mayor variedad botánica ilustrada". Dos de sus obras, El olfato y La virgen y el niño –ambas junto a Rubens– protagonizan las páginas de este libro, para resaltar plantas como el lilo o la más desconocida vincapervinca.

Venenosas, urticantes o alegóricas: las plantas que esconden las obras del Museo del Prado

 

Sin embargo, son otros autores los que dan pie a una variedad de flora peculiar. Por ejemplo, las plantas venenosas, como la aguileña que recoge El Bosco en el Tríptico del Jardín de las Delicias: esta planta se utilizaba como infusión con un efecto afrodisíaco, pero en dosis mayores podía ser muy tóxica.

También otro tríptico, este del Maestro de Horas Collins, dibuja una ortiga al pie de Cristo tratanto de magnificar su martirio. Las plantas que "acompañan el discurso de la muerte" eran también habituales en muchas obras, como la chirivita (o margarita) de La crucifixión de Juan de Flandes.

"En esta obra se puede ver incluso la carga extra de simbolismo que buscaba el autor, donde las flores de debajo de Cristo crucificado están teñidas de sangre, a diferencia de las chirivitas de los lados", ha apuntado Barba. La palma –hoja de las palmeras– es una de las más representadas en las obras para mostrar "el triunfo militar o el triunfo ante el martirio".

Preguntado respecto a la presencia de plantas en obras más contemporáneas, el botánico ha reconocido que "quizás el mensaje a través de una especie determinada ya no es tan importante". No obstante, ha recordado cómo en obras como el Guernica de Picasso también hay una flor en una escultura desmembrada "como símbolo de algo muy fuerte".

Barba también cuenta con su planta favorita, que "varía en función de los días". "La viola odorata, una violeta, que es una planta que ahora está en plena floración y llena todos los jardines con un color muy vivio, un aroma maravilloso y hasta es comestible. En el arte, representa el renacer, la juventud y la humildad", ha concluido.

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