Viajes

Rutas singulares y con encanto por la Sierra de Albarracín

Teresa Rey

Viernes 8 de marzo de 2019

2 minutos

A pocos kilómetros de Teruel, la Sierra de Albarracín posee parajes singulares y pinturas rupestres

Rutas con encanto por la Sierra de Albarracín (Bigstock)

La Sierra de Albarracín, en Teruel, se encuentra dentro de la Reserva Nacional de Caza de los Montes Universales. El pueblo que le da nombre es una villa medieval, y a su vez es la puerta de entrada en esta serranía que esconde paisajes singulares. Además de visitar la ciudad, monumento nacional, la zona posee diferentes rutas de senderismo que nos permiten conocer a fondo este rincón situado en tierras aragonesas.

Paseo Fluvial del Río Guadalaviar

Dentro del mismo Albarracín hay un paseo acondicionado que recorre el meandro formado por el río Guadalaviar a los márgenes de la villa. Es una ruta circular de unos dos kilómetros que se puede hacer calma para disfrutar de otra perspectiva del pueblo.

Paisaje Protegido de los Pinares de Rodeno

La singularidad de las rocas que constituyen este terreno es lo más llamativo desde un punto de vista paisajístico de esta región y de Teruel. Esta diferenciación radica en el color rojizo de estas formaciones rocosas, al igual que sus peculiares formas fruto del paso del tiempo y la erosión. Una carretera atraviesa el paraje, de modo que podremos ir contemplando las formaciones rojas y horadadas, bien desde el vehículo en el que viajemos, bien deteniéndonos en los diferentes miradores y aparcamientos que hay a lo largo del camino.

El bermellón anaranjado de estas rocas está adornado por un enorme bosque de pinos, en concreto de la variedad pino de rodeno o resinero, de ahí su nombre, constituyendo otra de sus peculiaridades.

Por último, hay vestigios de que el hombre prehistórico habitó este lugar. Dentro del mismo podemos contemplar manifestaciones del arte rupestre levantino catalogadas como Patrimonio Natural de la Unesco. El sendero accesible “Pinturas Rupestres El Navazo”, de unos 2,5 kilómetros, permite contemplar estas muestras de arte.

Todo el paisaje Protegido de los Pinares de Rodeno está formado por senderos de diferentes grados o dificultades, y dispone de varias áreas recreativas.

Descubriendo el río Cabriel

Otro paseo por la zona, consiste es recorrer el valle que ha dejado a su paso el río Cabriel. Para ello tendremos que coger el coche y conducir por la carretera que discurre entre El Vallecillo y Moscardón. En este trayecto se puede contemplar la cascada del Molino de San Pedro, los Ojos del Río Gabriel, o pararnos en El Algarbe una zona de esparcimiento y acampada donde hay cocinas preparadas para hacer carne a la barbacoa, y como colofón conocer las iglesias de Terriente y Moscardón.

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