Beneficios récord de la banca en 2025: ¿y los clientes, especialmente las personas mayores?
Anatolio DíezMiércoles 11 de febrero de 2026
3 minutos
Miércoles 11 de febrero de 2026
3 minutos
En 2025, la gran banca española ha vuelto a batir récords históricos de beneficios. Decenas de miles de millones de euros de ganancias que reflejan un sector fuerte, rentable y con una elevada capacidad de generar valor. Sin embargo, desde la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT (UJP-UGT) debemos preguntarnos con claridad, ¿estos beneficios se están trasladando de forma justa a la ciudadanía y, en particular, a las personas mayores? Para nosotros, la respuesta lamentablemente, es que no de manera suficiente.
Mucho beneficio, poco retorno social
Mientras los bancos presentan resultados históricos, la remuneración del ahorro sigue siendo escasa, especialmente en productos seguros como cuentas corrientes y depósitos, los más utilizados por pensionistas y personas mayores. Para este colectivo, que prioriza la estabilidad frente al riesgo, el mensaje que recibe es claro, sus ahorros no se ven recompensados, pese a que las entidades obtienen beneficios extraordinarios.
Al mismo tiempo, las comisiones bancarias se mantienen o incluso aumentan, obligando a muchas personas mayores a pagar por servicios básicos como el mantenimiento de cuentas o el uso de tarjetas. En demasiados casos, evitar estas comisiones exige una vinculación que no siempre es posible para quienes viven de una pensión.
Créditos caros y alivio lento
En materia de hipotecas y préstamos, los clientes han soportado durante años un fuerte encarecimiento de las cuotas, especialmente en las hipotecas variables. En 2025, la bajada de tipos es lenta y desigual, y no compensa el esfuerzo ya realizado por miles de familias y pensionistas que han visto mermado su poder adquisitivo.

Atención bancaria y exclusión financiera
Uno de los aspectos más preocupantes es la atención a las personas mayores. El cierre de oficinas, la reducción de personal y la digitalización acelerada siguen generando situaciones de exclusión financiera, a pesar de los compromisos públicos adquiridos por las entidades.
Desde la UJP-UGT insistimos en que la atención presencial, accesible y humana no es un privilegio, es un derecho y que los beneficios récord deberían servir también para garantizar un servicio digno a quienes han sostenido el sistema financiero durante décadas con su trabajo y sus ahorros.
Dividendos sí, responsabilidad social también
Buena parte de los beneficios bancarios se destinan a dividendos y recompras de acciones. Es legítimo, pero no puede ser el único destino. En un contexto de envejecimiento de la población y de dificultades económicas para amplias capas sociales, resulta imprescindible exigir mayor corresponsabilidad social al sector financiero.
En este sentido, medidas como el impuesto a la banca deben entenderse como un mecanismo de equilibrio y justicia social, para que parte de esos beneficios reviertan en el conjunto de la sociedad y contribuyan al sostenimiento del Estado del bienestar.
Desde la UJP-UGT defendemos un sistema financiero fuerte, pero también justo, accesible y comprometido socialmente. Los beneficios récord de la banca en 2025 no pueden convivir con, ahorros mal remunerados, comisiones abusivas, falta de atención a las personas mayores y exclusión financiera. Es el momento de exigir que la banca devuelva a la sociedad parte de lo que la sociedad le ha dado, garantizando derechos, equidad y un trato digno a las personas mayores. Porque la rentabilidad no puede estar por encima de las personas.



