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¿Se puede detectar un cáncer de mama antes de que dé síntomas?

Ramón Sánchez-Ocaña

Lunes 12 de junio de 2023

7 minutos

¿Se puede detectar un cáncer de mama antes de que dé síntomas?
Ramón Sánchez-Ocaña

Lunes 12 de junio de 2023

7 minutos

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¿Qué es la resonancia magnética?

La resonancia magnética es la técnica más sensible para la detección de lesiones malignas y, sin duda, aumenta las posibilidades de la mamografía y ecografía. Ofrece grandes ventajas para planificar un tratamiento más preciso y además prevenir la existencia de un tumor residual. Parece fundamental como preoperatorio, ya que indica la extensión tumoral.

Ofrece la ventaja de que evita el tratamiento local incompleto y al determinar la multifocalidad, permite brindar, con seguridad, un tratamiento conservador. Por si fuera poco, determina los focos residuales de tumor macroscópico tras la resección local del cáncer

Es la exploración imprescindible para cánceres que resultan ocultos clínica y mamográficamente o para pacientes de alto riesgo genético. Y desde luego, es la exploración más adecuada para el estudio de prótesis mamarias o para comprobar cómo evoluciona un tratamiento quimioterápico preoperatorio. Es decir, hoy, la resonancia ofrece ventajas cualitativas determinantes.

Por eso son importantes las unidades de mama, porque pueden brindar de manera integral todas las fases del diagnóstico, y sopesar, según el tamaño, el estadío del tumor o su sensibilidad hormonal, cuál es el mejor tratamiento para la supervivencia con una buena calidad de vida.

¿Se puede detectar un cáncer de mama antes de que dé síntomas? 

Sí, y es hacia donde se dirigen las nuevas técnicas de diagnóstico. Porque hasta ahora los médicos acudían a pruebas lejanas de la enfermedad para saber qué es lo que realmente estaba ocurriendo en el organismo. Si había urea en sangre se podía sospechar un problema renal, de la misma forma que si aparecían elevadas las transaminasas se podía pensar en un problema hepático. Sin embargo, las nuevas tecnologías, como la tomografía por emisión de positrones (PET), se basa en observar los cambios metabólicos que ocurren en el mismo centro de la enfermedad. Es decir, que con una cantidad mínima de un trazador, en este caso glucosa, se puede observar una alteración orgánica.

En el fondo, toda enfermedad se inicia con un cambio químico o metabólico que, después, con el tiempo, va a provocar determinados síntomas . Cuando aparecen esos síntomas es cuando acudimos a la medicina que ya se puede llamar clásica. La ventaja que ofrece la nueva tecnología es, sin paliativos, que se puede conocer si hay una zona enferma o dispuesta a enfermar ( por su cambio químico o metabólico) antes de que aparezcan síntomas patológicos.

¿Cuáles son los nuevos avances que permitirán 'ver' el organismo antes de que dé síntomas?

Lo más novedoso es la unión de dos avances espectaculares. Por un lado la tomografía de positrones, que tiene una sensibilidad enorme para detectar cualquier anomalía, pero con el inconveniente de que tiene muy poca resolución . Y ahí es donde en conjunción con el TAC multicorte muy alto se logra una visión perfecta.

Mientras el PET informa de una alteración por mínima que sea, el TAC (Tomografía axial computerizada) dice de qué se trata, dónde se localiza exactamente, qué densidad tiene, de qué tamaño es y por su metabolismo, qué tipo de malignidad. Es una forma totalmente distinta de ver la enfermedad. Y sobre todo de llegar a ella mucho antes de que se inicie el proceso patológico, mucho antes de que se inicien los síntomas.

¿Qué es el llamado PET?

Es la tomografía por emisión de positrones (PET en sus iniciales inglesas). Es una técnica empleada en medicina nuclear para obtener imágenes tridimensionales del cuerpo humano. A diferencia del TAC (escáner), que proporciona imágenes anatómicas de los tejidos tal y como son, la PET aporta información funcional, indicando qué zonas son más activas o “calientes”.

Una metástasis de pequeño tamaño probablemente no se verá en el TAC porque anatómicamente es pequeña, pero si se verá en el PET porque funcionalmente es muy activa, muy caliente. Los PET modernos normalmente combinan ambas técnicas, consiguiendo así imágenes mucho más diagnóstica,s ya que son muy buenas anatómica y funcionalmente: son los equipos PET-TAC.

Todo esto se traduce en una importantísima mejora en la sensibilidad y la resolución de las imágenes, lo que aporta importantes beneficios para los pacientes:

- La calidad de las imágenes mejora entre 2 y 4 veces comparada con los PET convencionales, no sólo en pacientes delgados sino también en los más gruesos. Esta mejora se aprecia sobre todo cuando los tumores son muy pequeños, que es cuando hay que detectarlos.

- La duración del estudio se reduce a la mitad, lo que se traduce en mayor comodidad para el paciente y se reduce el riesgo de movimiento mientras se realiza la prueba.

- Esta nueva tecnología hará cambiar el concepto de la medicina en los próximos años. No podemos olvidar que permite “ver” y conocer la enfermedad antes de que aparezcan los primeros síntomas, simplemente con analizar la actividad metabólica que surge en un determinado punto.

Se va a conocer un trastorno metabólico mínimo y, por tanto, si se trata de algo maligno o no. Eso permitirá el diagnóstico precoz; y posibilitará actuar directamente en el punto concreto y con una inmensa ventaja: que los trazadores que se utilizan no influyen sobre el metabolismo de todos los demás órganos. Es decir, que van a señalar exclusivamente dónde hay una alteración. Y por si fuera poco el conjunto PET-TAC permite conocer la benignidad o malignidad de la alteración; brinda la posibilidad de hacer un estadiaje tumoral, es decir, una visión de conjunto para ver si hay posibles metástasis; informa con todo detalle de los resultados de los tratamientos quimioterápicos, brinda información sobre el pronóstico de las lesiones y, por último, permite explorar los cambios postquirúrgicos. Y algo verdaderamente importante se puede saber desde el primer momento cómo va evolucionando el tratamiento, por si es necesario cambiar de terapia 

Las nuevas tecnicas, sin duda, abren una nueva etapa en la historia de la medicina 

¿Se puede ser optimista respecto al cáncer de mama?

Se debe. La palabra cáncer nunca se puede asimilar a la palabra condena. Hoy se curan tres de cada cinco cánceres. Lo que ocurre es que en la mayoría de casos, cuando un cáncer se cura nadie habla de cáncer e incluso quien lo padece ni llega a enterarse. No es lo mismo cuando decimos u oímos que Fulanito de Tal tiene un cáncer. Entonces suele ser de esos tipos de cáncer insidioso, maligno y sin solución. Y, además, cuando se sabe es cuando la enfermedad ha avanzado y ya hay pocas soluciones.

Hoy, los expertos son optimistas en relación al cáncer. Fármacos más específicos para cada tipo de tumor y la aplicación de las terapias actuales mejoradas harán que la supervivencia aumente un 4% cada año. Y se esperan, a plazo medio, grandes avances que están puestos en la genética. La esperanza es grande y la mirada, optimista.

Y hay un hecho incontestable El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres de nuestra área geográfica. La supervivencia puede cifrarse ya en más del 75%. Y quizá el dato que permite un mayor optimismo es que las muertes por cáncer de mama van disminuyendo del orden de un 2% anual desde hace una década.

No podemos olvidar que los avances que se han producido en los tratamientos son espectaculares. Los nuevos fármacos, que incluso pueden prevenir las recidivas, o las investigaciones dirigidas a cortar la alimentación del tumor, la llamada neoangiogénesis, son solo dos detalles de lo mucho que se avanza. No se puede olvidar tampoco la aplicación, ya en la clínica diaria, de los anticuerpos monoclonales, que van dirigidos directamente a la proteína que permite la división celular bloqueándola. Muchas veces hablamos de cáncer como si fuera una sola enfermedad. Sin embargo debemos de reconocer que son muchas, de muy distinto tipo, de muy distinta localización y de muy diferente evolución y desarrollo. 

Confiemos. Son muchos los científicos ,los laboratorios y los clínicos que luchan y dedican su tiempo a encontrar soluciones.

Ocaña responde

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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