Madurescencia

Desde hace algunos años, incluso últimamente, decidimos buscar una palabra que nos permitiese definir a las personas mayores que entran en su nueva vida después de la laboral. Se aportaron muchas sugerencias, pero ninguna cubría la necesidad de poder definir a estas personas que desean iniciar su nueva vida activos, utilizar toda su formación, preparación profesional y talento para participar en la sociedad voluntariamente y seguir formándose a lo largo de toda su nueva vida, que cada día se alarga más.

Nuestro trabajo está centrado en conseguir que la nueva generación de lo que definimos actualmente como, Personas MAYORES, SÉNIORS etc. son términos objetivos, que no conllevan carga ni valoraciones de ningún tipo, pero se han ido revaluando, sobre todo, a partir de la segunda asamblea mundial de envejecimiento y vejez de Madrid en el 2002, cuando se determinó que lo correcto sería referirse a esta etapa como vejez y a la población como personas mayores. Esto lleva según esa asamblea a situarnos a cada uno por nuestra edad, población mayor, (subgrupo de edad a partir de los 60 y más años): y a continuación nos sitúan a cada uno de nosotros y nos definen lo que somos: Adultos (as) mayores jóvenes: 60 a 74 años. Adultos (as) mayores viejos: 75 a 84 años. Adultos (as) mayores longevos: 85 a 99 años. Centenarios (as):100 años y más.

Qué barbaridad me han convertido en un VIEJO. Y esto se decía en una asamblea hace 19 años, los tiempos han cambiado tanto en estas dos centurias, que esa definición está totalmente obsoleta.

Hace unos días celebramos las XIX Jornadas Internacionales sobre el Asociacionismo en los programas universitarios de formación de Mayores de los alumnos de nuestras Universidades (CAUMAS) y en la mesa redonda dedicada al futuro de los “Programas Universitarios de Mayores, visto desde las instituciones”, donde intervenía D. Rafael Robania, Exrector de la ULPGC (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria), aportaba dentro el Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida. “Long Life Learning” una forma de responder al llamado de las personas de mediana edad que nos ha cogido “Totalmente desprevenidos” y nos embarcamos en la segunda mitad de la vida, sin conocer cómo definir a esta generación que quiere vivir dentro “Long Life Learning”.

"Muchos de nosotros, las personas mayores, realmente no hemos sido educados en la escuela ni preparados para la segunda mitad de la vida, la madurez, la muerte y la eternidad".

La cita de Carl Jung (1933, p. 108) destaca nuestra necesidad de un nuevo tipo de educación que permite a los de mediana edad revisar sus verdades e ideales, y reflexionar sobre lo que significa vivir una vida larga, que es a lo que nos referiremos como "una vida larga aprendiendo." Como tal, la educación de la mediana edad no debe centrarse solo en la adquisición de conocimiento, pero debe estar centrado en el alumno para apoyar el cultivo de la sabiduría y bienestar.

Y esto lo ha mostrado perfectamente el profesor Robaina, con su definición de esa nueva etapa de la vida, la Madurescencia, personas que han decidido estar formándose a lo largo de toda su vida y el deseo de “dejar una huella” o un legado. Los Madurescentes describen la mediana edad como un período fundamental que requiere: “un equilibrio y un pico de funcionamiento en la intersección de crecimiento y declive.

Y desde a Federación Galega de Asociaciones Universitarias Seniors, FEGAUS, poder conducir a los miles de Madurescentes, con el objetivo de:

  1. Conseguir el bienestar y realización personal y cómo navegar las transiciones de la vida y desarrollar resiliencia y una mentalidad de crecimiento, 
  2. El establecimiento de significado y propósito en la vida posterior, 
  3. Las mejores prácticas extraídas de las etapas de la vida y teorías del desarrollo y personal y social.
  4. Y los enfoques para mejorar las relaciones intergeneracionales.

Mantener actitudes saludables hacia uno mismo, es crucial para la salud mental. La ausencia de la capacidad de aceptar incondicionalmente a uno mismo puede conducir a una variedad de dificultades emocionales, incluyendo incontrolables ira y depresión. 

Las relaciones positivas con los demás, desarrollarlas y mantenerlas cálidas y auténticas, confiar en las relaciones interpersonales con los demás. Deben ser las actitudes de las futuras generaciones de Madurescentes.

Gracias profesor Robaina, por descubrir a la nueva generación de las personas Madurescentes.

"Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario". 
Arthur Schopenhauer.


Alejandro Otero Davila, Presidente de FEGAUS.

Bibliografía:

  • Travis, and Skylar 
  • Skikos Dedicated “Long Life Learning” outside of Higher Education

 

Sobre el autor:

Alejandro Otero

Alejandro Otero Davila

Alejandro Otero Davila es presidente de FEGAUS.

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