Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

El mito del hierro, las lentejas y las espinacas

Ramón Sánchez-Ocaña
El mito del hierro, las lentejas y las espinacas

Estoy seguro que si se pregunta en público qué alimentos contienen mucho hierro, una gran parte pensará inmediatamente en las lentejas. Y es verdad. Tienen mucho hierro; pero para nosotros es un hierro inservible. Simplemente,  porque también tienen un ácido –se llama fítico– que impide que nosotros lo absorbamos. Así que si queremos hierro tenemos que acudir a otros alimentos. Por ejemplo tienen mucho hierro, las vísceras, la levadura de cerveza, el germen de trigo, la yema de huevo y algunos frutos secos. Tienen contenido medio en hierro todas las carnes, pescados, aves, vegetales verdes y la mayoría de cereales. Y son pobres en hierro, los vegetales no verdes, como la coliflor, por ejemplo, y la leche y sus derivados.

También surge la duda con las espinacas. Realmente no tienen gran contenido en hierro, sino que aportan una cantidad media, como todos los vegetales verdes. Lo que ha ocurrido con las espinacas es que alguien se equivocó al  publicar en una tabla su contenido férrico. Y en vez de 0,003 , se quito un cero y se cambió la coma de lugar, con lo que aparecía con un aporte de hierro sobresaliente. Hasta el punto de que para que los niños comieran espinacas,
teóricamente tan buenas para su desarrollo, lograron que un héroe infantil, adquiriera una fuerza sobresaliente al ingerirlas. El buen Popeye no había comido espinacas hasta que se necesitó aquella campaña. Y desde entonces,
es verdad que los niños americanos comieron espinacas esperando la fortaleza de hierro de su buen héroe. Les vino muy bien, pero todo parte de un curioso error.

Así que ya sabe: si necesita hierro acuda a la levadura de cerveza, germen de trigo, frutos secos o yema de huevo...

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