Jesús Cubero
Opinión

Ni Sanidad, ni Políticas Sociales: ¡Que venga Hacienda! (7/11)

Jesús Cubero
Jesús Cubero: Ni Sanidad, ni Políticas Sociales

“Una inversión en conocimiento, paga el mejor interés” con esta frase del científico, editor, inventor y a la sazón Presidente de Estados Unidos, Benjamin Franklin, alcanzamos a entender que nunca poseemos demasiado conocimiento, ya que el conocimiento nos dará el poder de ser más eficientes en nuestro oficio.

El sexto punto del documento que le trasladamos los sindicatos y patronales al Secretario de Estado Ignacio Álvarez, aborda la cuestión de contar con una financiación suficiente para el sector de atención a la dependencia. Es evidente que las necesidades de las personas mayores han cambiado durante los últimos años, y por tanto se hace necesario ajustar las ratios, renovar los centros, incorporar nuevos perfiles profesionales, y por qué no decirlo… mejorar de forma significativa los salarios de las trabajadoras del sector.

En aquellas comunidades autónomas en las que las tarifas de las Administraciones regionales son superiores (y sé que me pongo muy pesado con el modelo de Euskadi), contamos con una mayor profesionalización de las plantillas, una menor rotación de las mismas, unos salarios hasta un 40% superiores al de otras comunidades autónomas, y al final… con una mejor atención hacia las personas mayores. Normalmente se trabaja en las Administraciones Públicas con un precio fijado en función de la disponibilidad presupuestaria, y en base a ese precio se fija una calidad.

En mi modesta opinión, el proceso debe ser inverso, primero debemos fijar qué servicios queremos ofrecer a los ciudadanos, luego determinaremos con qué calidad queremos ofrecer esos servicios, posteriormente fijaremos los recursos materiales y humanos necesarios, a continuación los cuantificaremos, y por último sacaremos el concurso público para que las empresas puedan ofrecer sus servicios a las comunidades autónomas, garantizando la mejor de las calidades posible.

La misma calidad debe darse en una plaza pública que en una plaza concertada, porque el mismo coste deben tener ambas. Carece totalmente de sentido que el coste de una plaza pública sea hasta 3 veces superior al de una plaza concertada, porque eso significaría que por cada pública que exista, estamos privando de atención a dos mayores, y eso, querido lector… es algo que no nos podemos permitir con el el envejecimiento poblacional y el reto demográfico que afrontamos.

Y expresaba en el título del artículo que el principal artífice del cambio del sistema de atención a la dependencia en España no serán las Consejerías de Sanidad ni las de Políticas Sociales, sino que serán las Consejerías de Hacienda de todas y cada una de las comunidades autónomas.

Sin una financiación suficiente, podemos irnos olvidando de mejorar ratios, cambiar sistemas de atención, mejoras salariales, plazas sociosanitarias y demás cambios que requiere nuestro sistema.

Como buen economista, confío en la avidez monetaria de las Consejerías de Hacienda en cuanto echen cuentas y vean que una cama hospitalaria cuesta una media de 1.500 € por persona y día, y que esa misma atención sanitaria para un nivel de cuidados intermedios se puede ofrecer en una cama sociosanitaria por un coste de 150 € por persona y día.

Es decir, una décima parte del coste que ahora se está pagando. Un dato: el 56,1% de las estancias hospitalarias son realizadas por pacientes mayores de 65 años. Ahí lo dejo.

Tenemos la primera parada de este viaje en los Presupuestos Generales del Estado. Una buena piedra de toque para ver la vocación social del Gobierno de España, y a continuación tendrán que retratarse todos y cada uno de los Gobiernos de las comunidades autónomas. Y el primer paso, lo deben dar las Consejerías de Hacienda.

Sin ellas, sin su compromiso y esfuerzo inversor, carece de sentido seguir hablando de equidad, ni de mejorar la calidad en el sistema de atención a las personas mayores.


Jesús Cubero es Secretario General de AESTE (@AESTE_oficial). 

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Antonio Hace 13 horas
Magnífico articulo de un magnifico profesional. Yo pongo el ejemplo de que un Hotel de 3 estrellas, vale 60 euros y el viajero, sale alas siete d ela mañana a trabajar en el entorno y vuelve a las doce d ela noche para apenas deshacer la cama. Y si desayuna aumenta en 10 euros y si come y cena no digamos. Y eso es los que s paga en una Residencia, donde esta llena de personas con grandes dependencias, que hay que asistirles todo el rato. La Ley de dependencia de Zapatero sin financiación.