'Nietos Itinerantes' promueve el encuentro intergeneracional

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'Nietos Itinerantes' promueve el encuentro intergeneracional Miia

La soledad no deseada es uno de los grandes retos del envejecimiento en el siglo XXI. No siempre llega con la ausencia de personas alrededor. A veces aparece rodeada de gente, alimentada por el aislamiento emocional, la pérdida de vínculos, la discriminación o la sensación de dejar de ser importante para los demás.

En España, como en muchos otros países, la preocupación por la soledad de las personas mayores ha dejado de ser una cuestión privada para convertirse en un desafío social. A ello se suman situaciones familiares complejas. Tras una separación o un divorcio, no es extraño que también se rompa la relación entre abuelos y nietos. Los adultos resuelven sus conflictos, pero quienes terminan pagando las consecuencias son, muchas veces, los más pequeños y las personas mayores, privadas de un vínculo que aporta afecto, identidad y memoria compartida.

Sin embargo, la respuesta a la soledad no siempre nace dentro de la propia familia. En ocasiones, surge de la comunidad.

A más de diez mil kilómetros de España, en Perú, una organización viene demostrando que el afecto también puede construirse entre personas que hasta hace poco eran completamente desconocidas.

Se llama 'Nietos Itinerantes' y ha hecho de la intergeneracionalidad una herramienta para combatir la soledad no deseada, promover los derechos de las personas mayores y cambiar la manera en que la sociedad entiende el envejecimiento. Su trabajo parte de una idea sencilla: las personas adultas mayores son diversas y todas y cada una merece envejecer con dignidad y derechos.

La organización fue fundada por Rosaestela Gómez Holguin y Andrea Casaretto Paniagua junto a un equipo de voluntarios convencidos de que el envejecimiento no debe abordarse únicamente desde la asistencia, sino desde los derechos, la participación y la construcción de comunidades más humanas. Lo que comenzó como un proyecto de voluntariado se ha convertido en una iniciativa de innovación social que hoy desarrolla programas de acompañamiento, formación, orientación jurídica, alfabetización digital e incidencia pública.

Su programa más conocido conecta a voluntarios con personas mayores que viven en sus hogares o en centros residenciales. No se trata únicamente de hacer una visita o compartir una conversación. Se trata de construir una relación sostenida en el tiempo, donde ambas generaciones descubren que tienen mucho más en común de lo que imaginaban.

Las personas mayores encuentran compañía, reconocimiento y nuevos espacios de participación. Los jóvenes descubren otra forma de mirar la vejez, desmontan prejuicios y comprenden que envejecer no significa dejar de aportar, sino acumular experiencias que merecen ser escuchadas. Ambos comparten aprendizajes y un espacio para escucharse y acompañarse, mirando a todas las generaciones con igual estimación.

Pero 'Nietos Itinerantes' va más allá del acompañamiento. La organización desarrolla consultorios jurídicos gratuitos especializados para personas mayores, espacios de formación para personas mayores, familias y personas cuidadoras, programas de alfabetización digital y acciones de sensibilización que buscan combatir el edadismo y posicionar el envejecimiento como un asunto de interés público. Su propósito es contribuir a construir una sociedad donde todas las generaciones sean reconocidas con el mismo valor y donde las personas mayores puedan ejercer plenamente sus derechos.

Uno de sus proyectos más recientes fue Digitalizando Mayores Perú, iniciativa que adapta metodologías de inclusión digital para que las personas mayores no solo aprendan a utilizar un teléfono inteligente o una aplicación, sino que recuperen autonomía, mantengan sus vínculos familiares y participen activamente en una sociedad cada vez más digitalizada. El proyecto ha permitido formar una red de habilitadores digitales integrada por personas mayores, universidades, entidades públicas y voluntariado, demostrando que el aprendizaje también puede convertirse en un espacio de encuentro entre generaciones. No es un curso más es una estrategia con metodología gerontoeducativa capaz de adaptarse a necesidades especificas tales como la discapacidad, el analfabetismo y algunos retos del entorno rural.  

El crecimiento de esta organización demuestra la importancia de su trabajo. 'Nietos Itinerantes' ha beneficiado a más de 1.200 personas mayores, movilizado 371 voluntarios, ha desarrollado 15 proyectos y extendido sus intervenciones a 10 provincias del Perú, consolidándose como un referente en innovación social para personas mayores. Más allá de las cifras, su principal logro ha sido demostrar que el cuidado también puede construirse desde la comunidad y puede ser recíproco.

En Europa se habla cada vez más de ciudades amigables, comunidades cuidadoras y estrategias para combatir la soledad no deseada. La experiencia peruana de 'Nietos Itinerantes' se suma a ese mismo movimiento internacional: el que entiende que una sociedad que envejece necesita fortalecer los vínculos entre generaciones, combatir el edadismo y reconocer que las personas mayores no son únicamente receptoras de cuidados, sino protagonistas de la vida comunitaria.

Porque la verdadera respuesta frente a la soledad no siempre consiste en tener más personas alrededor. A veces comienza cuando alguien decide regalar su tiempo, escuchar una historia y descubrir que la familia también puede construirse a través de los vínculos que elegimos.