Además de acaparar toda la prudencia que pueda, desde todos los ángulos se le pedirá que revise todos los puntos críticos del coche. Pero deberíamos empezar por nosotros mismos con la revisión de la vista. No se asuste del dato: Más de un millón de conductores ve mal y no lo saben. Y otro porcentaje alto, podría ver mejor de lo que ve. El cálculo es sencillo de hacer: El 42 por 100 de españoles usamos gafas o lentillas. Sin embargo, sólo 7 de cada 10 personas que las necesitan usan correcciones visuales. En otras palabras, 3 de cada 10 no ven lo bien que podrían ver. Y al volante, la vista es la vida.

El coche

Obligatorio antes de salir: neumáticos, líquido de frenos, las escobillas de limpiar los cristales; acuérdese de comprobar si el limpiaparabrisas tiene agua.

La mayoría de accidentes se producen en trayectos cortos porque nos relajamos. El trayecto corto en plenas vacaciones tiene otros peligros, como no llevar un calzado adecuado para conducir y no poner el cinturón de seguridad. Recuerde que con el aire acondicionado si el coche tiene poca cilindrada, pierde potencia al arrancar y sobre todo, en los adelantamientos.

Si por casualidad entra un bicho en el coche, no juegue a cazarlo mientras conduce. Vaya al arcén. Pare. Quite el bichito y siga.

El mareo 

Uno de los problemas más comunes es el mareo de los niños. Ellos se marean más porque no tienen referencias lejanas. Cuando un bebé va en su silla de seguridad, más alto, y viendo a través de la ventanilla, se marea menos. Muchas veces no es posible, así que media hora antes, se le puede administrar la medicación adecuada. 

  • Que la comida sea ligera
  • No se debe leer ni fijar la vista en un objeto cercano. Intente establecer juegos de palabras.
  • Mantenga el coche ventilado y fresco. Evite acelerones y giros bruscos. Y haga un descanso cada cierto tiempo.

Cuidado con las diarreas

Un gran porcentaje de diarreas estivales en los niños se derivan de beber aguas que nos creemos limpias pero que están sin depurar. Que beba siempre aguas depuradas o cloradas. Si son pequeños, hay riesgo de deshidratación. A los niños pequeños hay que vigilarlos, porque se llevan todo a la boca. Y ahí puede estar el origen de la diarrea.

Refrescos y salsas

Los refrescos normalmente solo aportan calorías. Es decir, que engordan sin aportar nada que nutricionalmente valga la pena. Un litro puede aportar entre 320 y 500 calorías. Es preferible el consumo de zumos de frutas que de refrescos con sabor a frutas. En cuanto a la comida, se advierte un mayor consumo de frutas y verduras. Deben estar correctamente lavadas. Para cremas y salsas, el frigorífico es el mejor aliado, aunque el mejor consejo es que se preparen, con higiene esmerada, poco antes de ser ingeridas.

Si se está medicando

Antes de ponerse al frente de su coche, si está tomando algún fármaco, lea atentamente el prospecto. Muchos tienen efectos secundarios que pueden dificultar la conducción, y debe advertirse. Prueba de ello es que alrededor del 10 por 100 de los conductores implicados en accidentes graves de circulación, habían consumido algún medicamento. Los especialistas en alergias llaman de manera continua la atención sobre los fármacos que habitualmente consumen estos pacientes y que producen, en muchos casos, somnolencia: los antihistamínicos. (Están involucrados en 2 de cada 100 accidentes mortales y en el 4 por 100 de los accidentes con heridos). Y debe saberse que los más de ocho millones de alérgicos que hay en España están tratados con este tipo de fármaco.

Otro gran grupo que puede resultar peligroso para conducir son las benzodiazepinas que actúan sobre el sistema nervioso central relajando y tranquilizando a quien los toma. Prueba de ello es que suelen  prescribirse para estados de ansiedad o insomnio. Suelen tener un nombre comercial terminado en –pam o –lam (Aunque una de las más populares es el “tranxilium”). Y si se mezclan estas sustancias con alcohol, aun en pequeña cantidad, los efectos pueden multiplicarse. En general, son muchos los medicamentos que de una u otra forma pueden alterar nuestra conducta o nuestra manera de conducir.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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